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martes, 7 de abril de 2015

Ooparts



Muchos habréis oído hablar de los Ooparts (Out of Place Artifacts), los artefactos fuera de lugar: objetos que no deberían haber sido encontrados bien por su localización o por ser tecnológicamente demasiado avanzados para el estrato arqueológico en el que se descubrieron. Son incómodos para la ciencia ortodoxa, no pueden estar ahí, no tienen explicación o sencillamente destrozan la concepción de la historia humana que se ha ido construyendo y relatando desde hace siglos.

¿Por qué quiero hablar de ellos? Es sencillo, aunque no ejerza, como sabéis tengo formación científica y tengo una cruzada personal contra el dogmatismo e inmovilismo cuasi religioso (o sin el cuasi) que controla y gobierna el mundo de la ciencia, la cual se originó para buscar la verdad, fuera cual fuera su naturaleza. Desde los primeros alquimistas e incluso chamanes se exploraron infinidad de ramas y caminos, muchos de ellos no llevaban a ningún lugar pero sólo el hecho de la búsqueda, aunque fuera infructuosa, ha contribuido del mismo modo que las "acertadas" a traernos hasta aquí. Quizás sea una quimera buscar la existencia de la telepatía, pero aunque así fuese en su estudio con toda seguridad encontraríamos grandes avances sobre el funcionamiento de nuestro cerebro... Pero no, al científico que se atreve a hurgar en ese terreno se le vilipendia y humilla públicamente por parte de la ortodoxia. Mi lucha va contra esta concepción de la ciencia.

Hablar de los Ooparts es una forma de dar un guantazo a ese dogmatismo: Por mucho que los escondáis, que no habléis de ellos, están ahí y tiran por tierra vuestro estructurado mundo y vuestras certezas absolutas. Pero vayamos al grano, veamos unos cuantos Ooparts. Los dos primeros son incuestionables, tan es así que son aceptados como restos arqueológicos auténticos pero curiosamente nadie acepta o habla de las consecuencias de su existencia. En este artículo os hablaré de dos de ellos:



La fuente magna

Esta vasija de piedra fue descubierta en los alrededores del lago Titicaca (Bolivia) en los años 60 y actualmente se expone en el Museo de Metales Preciosos de La Paz. Quizás no sea espectacular a simple vista y muchos os preguntéis que hay de extraño en ella... ya llegamos. En el exterior de la vasija se pueden observar símbolos que recuerdan a la civilización de Tiahuanaco pero si se echa un vistazo a su interior se empieza a comprender

la importancia de esta pieza: Junto con escritura que parece ser quellca (escritura de la civilización Pukara) hay grabados toda una serie de extraños jeroglíficos que alguien inexperto podría interpretar como "decoración" y que en verdad es escritura. Y aquí viene el por qué este es un objeto fuera de lugar: ¡La escritura es cuneiforme! ¡El lenguaje de los sumerios! Las palabras allí escritas eran protosumerias.

¿Cómo es posible que en el altiplano andino haya una vasija con escritura cuneiforme? Muchos pensaréis que será una casualidad, que en verdad no es cuneiforme, solo lo parece, el caso es que el epigrafista estadounidense Clyde Ahmed Winter encontró que aquellos símbolos no eran azar, tenían estructura, estaban correctamente escritos (es decir, sin faltas de ortografías ) y sin duda alguna era proto-sumerio. La traducción no dejó lugar a dudas de su procedencia:

"Acérquense en el futuro a una persona dotada de gran protección en el nombre de la gran Nia. Este oráculo sirve a las personas que quieren alcanzar la pureza y reforzar su carácter. La Divina Nia difundirá pureza, serenidad, carácter. Usa este talismán, para hacer germinar en tí sabiduría y serenidad. Utilizando el santuario adecuado, el santo ungüento, el sabio jura emprender el justo camino para alcanzar la pureza y el carácter. Oh sacerdote, encuentra la luz única para todos los que desean una vida noble".



La vasija es un talismán dedicado a la diosa sumeria creadora del Cielo y la Tierra: Ni-ash, también conocida como Nammu o Nia. Uno de los grabados representa a una rana, la cual se asocia dicha divinidad por ser la representación de la fertilidad en el viejo Sumer.

Se podría pensar que es una falsificación o que alguien la trajo de Sumer (entonces habría que explicar la iconografía precolombina de su exterior) pero para desgracia de muchos que creen saber y tener bajo custodia "la verdad", ninguna de ellas se sostiene. La vasija permaneció oculta en los fondos del museo desde los años 60, cuando el labrador que la encontró en su finca la vendió a la Institución a cambio de unos terrenos. Hoy en día es muy complicado encontrar traductores de sumerio, podéis imaginaros cuantas personas capaces de falsificar la Fuente Magna en un perfecto sumerio habría en los 60.... Desde luego algo fuera del alcance de un simple labrador que apenas había salido de su propio pueblo.

Este resto arqueológico indiscutible sin duda pone de manifiesto que los sumerios llegaron a América mucho antes que Colón o los ya aceptados como primeros descubridores: Los Vikingos. También daría sentido a las leyendas del mundo precolombino de que su civilización fue un regalo de los Dioses llegados del mar, dioses de tez blanca y barba profusa (recordad que los indígenas americanos son lampiños). Este objeto daría sentido al siguiente: el mapa de Piri Reis.


El Mapa de Piri Reis



 
Piri Reis fue un almirante turco del siglo XV cuya obra magna y por la cual se le conoce, fue un compendio de mapas cartográficos marinos: "El libro de las materias marinas". Según dejó constancia el propio Piri Reis de su puño y letra, su tratado era una recopilación de mapas más antiguos entre los que destacan un mapa de Colón y ocho de origen Ptolemaico. Curiosamente los críticos de la excepcionalidad del mapa no ponen en duda la veracidad de las palabras del almirante en referencia a que su obra se basa en mapas anteriores portugueses o de Colón, pero sí en cuanto a los Ptolemaicos. ¿Por qué? Porque sería aceptar que en el siglo IV antes de cristo (En la época inmediatamente posterior a Alejandro Magno) ya se navegaba a lo largo de todo el mundo. Ellos afirman que Piri Reis confundió a la dinastía Ptolemaica con Claudio Ptolomeo... pero hay un problema, Piri Reis era un hombre extremadamente culto, una muestra de ello es que hablaba 5 idiomas: turco, árabe, griego, español y portugués. Difícilmente veo como pudiera confundir  al general de Alejandro con el astrónomo griego. Pero sigamos.

Esta obra, datada en 1513, se conserva y expone actualmente en el Museo de Topkapi de Estambul. Nadie duda de su autenticidad aunque si de la interpretación que se da en concreto a uno de los mapas del atlas mundi de Piri Reis.



En el mapa se puede observar como las costas africanas, el Caribe y parte de América  quedan perfectamente delineadas, nada extraño pues supuestamente una de las fuentes de la que bebe el marino turco es un mapa de Colón conseguido tras capturar a uno de los hombres que le acompañó en el descubrimiento. El problema nace cuando se analiza el extremo sur del mapa donde parece surgir parte de lo que sería la Antártida, algo impensable pues el continente helado fue descubierto por primera vez en 1603 por el explorador español Gabriel de Castilla.

¿Pero es posible? ¿Es en verdad la Antártida? Los escépticos indican que en verdad el mapa muestra toda la costa de Sudamérica, desde El Caribe hasta la Patagonia (como podéis ver en la imagen) y que la extraña forma del continente es debida a que Piri Reis se quedó sin espacio y dobló el extremo sur en un ángulo de 90º... juzgad vosotros mismos, yo no dignificaré esas afirmaciones con una respuesta.

En 1513 las costas que habían sido exploradas por los europeos eran las que podéis ver en color rojo en la imagen. Fue Vespucio quien había llegado más al sur, afirmando él mismo que la cota máxima alcanzada fueron los 50º de latitud sur. En este punto hay que recordar que al igual que la longitud (Este-Oeste) no se podía calcular en el siglo XVI, la latitud (Norte-Sur) sí se calculaba con gran precisión. Ante este hecho los escépticos indican que Vespucio mintió en cuanto a sus descubrimientos, había llegado más lejos de lo que afirmaba... yo me pregunto porque haría tal cosa, ¿que ganaba Vespucio echandose piedras sobre su propio tejado menospreciando él mismo su propia gesta? De nuevo, sacad vuestras propias conclusiones.

El misterio no acaba aquí, el mapa por supuesto fue analizado por miembros destacados de la geografía mundial, como Daniel Linehan, cartógrafo de la US. Navy y director del observatorio astronómico de Weston quien afirmó que el extremo sur del mapa de Piri Reis muestra la costa de las regiones antárticas de la Princesa Marta, de La Tierra de Maud y la península de Palmer. Su superior, el Teniente Coronel Harold Z. Ohlmeyer analizó en profundidad el mapa a petición de Lineham y esta fue su respuesta escrita:

"La afirmación de que la parte inferior del mapa representa la costa de la Princesa Marta, de la Tierra de la Reina Maud y la península de Palmer en la Antártica es muy estimable. Nos parece que es la más lógica y con toda probabilidad, correcta interpretación del mapa. El detalle geográfico mostrado en la parte inferior del mapa concuerda muy notablemente con los resultados conseguidos en la parte superior de la capa de hielo por la Expedición Antártica Sueca-Británica de 1949.
Esto indica que la costa habría sido cartografiada antes de que fuera cubierta por la capa de hielo. La actual capa de hielo en esta región tiene un espesor de una milla. No tenemos ni idea de cómo los datos de este mapa se pueden conciliar con el supuesto estado de los conocimientos geográficos en 1513".

Aun admitiendo que la parte inferior es la Patagonia y que Vespucio mintió y en verdad llegó hasta el estrecho de Magallanes hay un dato imposible de justificar, el mapa muestra datos de longitud entre América y Europa inconcebibles cuando la longitud no se pudo comenzar a medir hasta principios del siglo XVII con la aparición de Galileo y su celastone capaz de medir el tiempo, imprescindible para el cálculo de la longitud.

Para mí ambos Ooparts son una muestra de que la historia no es tal y como se nos ha contado. En tiempos muy remotos se navegaba por todos los océanos y había contacto/comercio entre Europa y América, esto explicaría el por qué hay vasijas precolombinas con simbología sumeria, mapas que muestran contornos costeros no descubiertos hasta siglos más tarde, por qué en centenares de momias egipcias se han encontrado restos de tabaco o cocaína o las similitudes entre las culturas sudamericanas y la egipcia-sumeria: Pirámides, embalsamiento, dioses que hacen la función de maestros instructores... o muchas más pruebas. Tuvo que haber contacto y trasvase cultural.

¿Por qué la ciencia no lo acepta? Aquí está el quid de la cuestión. No creo que haya una conspiración per sé, sino una concepción errónea de la ciencia. Debéis saber que el método científico a día de hoy no se basa en los hechos, si no en las teorías. Los hechos se buscan para corroborar teorías previas, en principio no debería ser algo perverso aunque lo deseable tal y como yo lo veo sería que en base de los hechos existentes se realizaran las teorías. Pero el actual sistema se pervierte cuando los hechos que desmontan las teorías previas se ocultan, vilipendian o directamente se ignoran porque no caben en la idea preconcebida.

Si una teoría no explica todos los hechos inmediatamente se debería descartar y buscar una nueva que englobara todas las evidencias, pero no, hoy en día lo que se descarta son los hechos anómalos y a sus descubridores en un ejercicio de cinismo, maldad e hipocresía imperdonables.

Un ejemplo de lo dicho es la historia de la arqueóloga Jean Steen MacKintyre quien descubrió en México huesos y herramientas de piedra de hacía 250.000 años, Jean hizo toda una batería de pruebas científicas para confirmar la datación que fueron tozudas: 250.000 años. Esto chocaba frontalmente con la teoría de que América fue colonizada en el 20.000 a.c desde Asia, pero a pesar de las evidencias irrefutables de MacKintyre, el establishment destruyó la carrera profesional de la arqueóloga con una saña indescriptible, el yacimiento se clausuró y las pruebas se ocultaron, como se hizo con Jose Gisbert y su hombre de Orce. El descubrimiento se atrevía a poner en duda una de las piedras angulares de la ciencia moderna: La Teoría de la Evolución: si había humanos inteligentes hace 250.000 años, no podíamos ser descendientes de los australopitecus. Hace pocos años se descubrieron otros restos humanos en China de 300.000 años de antigüedad lo que indicaba que las fechas de MacKintyre  podían ser más que factibles. Aun a día de hoy la ortodoxia fanática sigue sin aceptar las evidencias aunque he de decir que algo comienza a cambiar.

Esta sin razón solo se explica por los orígenes de la ciencia: perseguida y martirizada por la Iglesia aún no ha superado sus prejuicios contra ella y las religiones en general. La principal meta de la ciencia no es buscar la verdad, es demostrar que la Biblia no tiene la razón y la principal arma contra ella es la Evolución, todo aquello que atente contra este pilar es atacado virulentamente, por eso no se puede aceptar humanos o civilizaciones tan antiguas. No han entendido que el hecho de si la Biblia, la Torá, el Corán o el libro sagrado que queráis tienen o no razón es lo de menos, son los hechos lo que importan y estos son tenaces y obstinados hasta tal punto de obligar a la ciencia "real" a elaborar teorías completamente ridículas para explicar hechos que solo tienen una explicación. La semana que viene os hablaré de los más grandes e irreverentes Ooparts que jamás se construyeron sobre la faz de la Tierra y que pétreos desafían la racionalidad de lo establecido.
 

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