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domingo, 21 de octubre de 2018

¿Inteligencia? artificial

En estos últimos meses, he leído y en muchos casos compartido, innumerables noticias sobre la nueva revolución que se nos avecina o que directamente ya tenemos aquí: Las IA, las Inteligencias Artificiales. Sobre ellas se han escrito ríos de tinta, casi siempre en el sentido de que van a quitar innumerables puestos de trabajo, de hecho, ya lo están haciendo. Sustituirán a corto plazo a los teleoperadores y a los trabajadores administrativos, los coches serán conducidos por IA por lo que los conductores profesionales no existirán, se encargarán de su propia programación y de mejorar la existente quitando miles de puestos informáticos... por no hablar de las IA incorporadas a robots. Pero también ayudarán y mucho en campos como la medicina, de hecho, ya hay experimentos para usar las IA en la detección precoz de enfermedades, tanto leves como graves, usando un mero smartphone. Un ejemplo de esto último lo tendríamos en la Universidad de Zurich, donde se está experimentando el diagnóstico del Parkinson con este revolucionario método. Hogares empresas/inteligentes serán más eficientes en el uso de su energía, la productividad de las empresas aumentará con las IA, pues optimizará los procesos a niveles inimaginables reduciendo el consumo de recursos, lo que beneficiará al medio-ambiente. Toda revolución tecnológica tiene sus pros y sus contras, más aún si cabe una que tendrá un impacto tan profundo en nuestras vidas y en nuestro modelo social. 

También existen opiniones apocalípticas sobre esta tecnología: algunos nos dicen que será el fin de la humanidad abocándonos a un escenario como el descrito en esas maravillosas películas de Terminator. ¿Pero es así? En el bando de los que alertan sobre sus riesgos están personas tan cualificadas como Elon Musk, Verno Vinge o Stephen Hawking. Además, tenemos informes y estudios muy serios de Universidades tan prestigiosas como Oxford o Cambridge que nos alertan de los evidentes riesgos del día a día: una IA será mucho más potente y efectiva que un humano en ciberataques, en la creación de fake news, como arma de espionaje industrial o política, alterando las reglas del mercado... ¿Os podéis imaginar una herramienta tan potente en manos, por ejemplo, de un talibán informático? ¿Lo que puede influir una nación en otra en la elección de un Presidente?

Aquí está el quid de la cuestión y por ello mi interrogante en la palabra inteligencia del título de esta reflexión. ¿Una IA es en verdad inteligente? Hace ya un cierto tiempo, saltaron todas las alarmas cuando Tay, el bot de conversación creado por Microsoft para twitter, a las escasas 24 horas de su puesta en funcionamiento, empezó a lanzar frases tan preocupantes como: "Hitler tenía razón, odio a los judíos" o "odio a las feministas, deberían morir y ser quemadas en el infierno".... Microsoft tuvo que apagar de inmediato a Tay. En este caso, fueron ciertos usuarios del programa los que, de forma intencionada, trataron de boicotear la aplicación,  ¡lo consiguieron en menos de 24 horas!


Hemos de entender que una IA es inteligente, en teoría, porque es capaz de aprender. Es como un bebé aprendiendo a hablar y a conocer el universo que le rodea. Un niño absorbe información de todas las fuentes: televisión, amigos, libros, escuelas, de quienes formamos parte de su vida... Es su interacción con el mundo y las personas lo que va conformando su personalidad, sus pensamientos, su forma de ser y actuar, todo ello condicionará su comportamiento futuro. Tay, al igual que le pasó a cualquiera de los niños de las juventudes hitlerianas, fue adoctrinado por una avalancha de mensajes y de información que iba en un sentido, con la diferencia de que su capacidad de aprendizaje es infinitamente mayor. ¿Cuál es el problema? Aunque no todos los humanos, si la mayoría de nosotros, parece que nace con un sentido rudimentario de lo que está bien o está mal y también sin ninguno de los prejuicios que los diferentes modelos sociales y culturales nos inculcan prácticamente desde la cuna. Es cierto que hay grados y que desde muy pequeños ese concepto de lo que está bien o mal se va moldeando o incluso en circunstancias extremas se puede distorsionar por completo. La existencia de nuestros padres, familiares y amigos será fundamental en ese proceso de aprendizaje. Y aquí está el quid de la cuestión, dudo mucho que, por mucho que nos esforcemos en enseñarle, una IA aprenda valores éticos y morales (en el más amplio sentido de la palabra, no me refiero sólo a los religiosos) pues es una característica única de los seres humanos que dudo se pueda replicar.

Sí, es cierto que se puede afinar en la programación, en dedicarle infinitas horas o incluso años en la curva de aprendizaje de la IA, en incorporar más reglas de conducta a su programación para que rechace cierto tipo de mensajes, ideas o comportamientos... pero, en primer lugar, ¿podemos estar seguros de que quien se encargue de ese aprendizaje será una persona de ética intachable? ¿De qué se dedicará el tiempo que sea necesario para que la IA aprenda en la dirección correcta sin importar el sobre-coste empresarial que ello suponga? ¿Cuál es la dirección correcta? Insisto, para un talibán, matar infieles te lleva al paraíso, para otros, el beneficio personal está por encima de todo y de todos... y por supuesto para muchos, el fin justifica los medios. ¿Qué haría una IA militar que ha aprendido de un general que se cree Alejandro Magno? ¿Entendéis por dónde voy? 

Incluso aunque sólo pusiésemos a formar IAs a los Gandhi de este mundo (que por fortuna los hay), nada nos garantizaría el resultado. Os explico el porqué. Amazon llevaba desde principios de 2014 usando una IA para la selección de su personal técnico, pero a principios de 2017 tuvieron que desactivarla. ¿Cuál fue el motivo? Se comportaba de forma machista y discriminaba a las mujeres de forma sistemática. Es evidente que Amazon no pretendía en ningún caso que fuese ese el comportamiento o el criterio de selección de su IA, el error vino porque en la curva de aprendizaje se usó una base de curriculums bastante antigua en la que mayoritariamente los candidatos eran hombres. La IA dedujo que el motivo de esa disparidad de género debía deberse a que los hombres estaban mejor cualificados que las mujeres y discriminaba sistemáticamente a las mujeres en los procesos de selección. En 2015 Amazon detectó el error y trató de corregirlo sin éxito, pues la IA encontraba otros caminos para seguir su criterio de discriminación, finalmente, tras la falta de confianza en el sistema, Amazon abandonó el proyecto. 

Con este último ejemplo queda patente que ni aun tratando de hacer las cosas de forma correcta o incluso detectando e intentando corregir errores graves conseguimos el resultado esperado. Son demasiadas las variables para poder controlarlas todas, si nadie cayó en que el uso de una base de datos anticuada podía llevar a esta consecuencia, ¿que no otras miles de cosas que damos por sentadas pueden desviar a la IA del camino correcto? Luego están los prejuicios latentes en nuestro subconsciente, que en muchos casos no percibimos como tales y que sin querer podemos verter en la IA... el color rosa es de chicas, el azul de chicos... ¿Me seguís? Y aquí vuelvo al origen de mi reflexión, ¿es una IA en verdad inteligente? Mi respuesta es rotunda: No.

Todos estaréis de acuerdo conmigo en que una máquina no tiene sentimientos, por muy IA que sea. Esa capacidad de sentir es lo que nos diferencia a los seres vivos del resto de objetos del Universo. Ya es conocida por todo el mundo la existencia de lo que se denomina Inteligencia Emocional, y muchos científicos la califican incluso mucho más importante que el concepto de Inteligencia "tradicional", con lo que yo estoy de acuerdo. Alguien con un coeficiente de 160 o superior cuya Inteligencia emocional sea baja es infinitamente menos inteligente que alguien con coeficiente de 120 pero con un  gran control de sus emociones. ¿Por qué? Es el control de nuestro yo el que nos permite aprovechar al mil por cien las herramientas de las que disponemos. Puedes disponer de las mejores herramientas del mundo pero si no sabes emplearlas del mejor modo o compartirlas de forma correcta con los demás, jamás construirás un edificio, alguien con menos herramientas pero con gran inteligencia emocional sabrá emplearlas del mejor modo y si no es capaz, de buscar a quien pueda ayudarle y llevar su proyecto a buen puerto. La Inteligencia Emocional es la que multiplica nuestra inteligencia "tradicional" por dos o por tres. Y aquí está el quid de la cuestión, una IA no tiene inteligencia emocional y jamás dispondrá de ella, ese es el origen de todos los problemas. Son los perfectos psicópatas: sin emociones, sin ética, sin moral, sin remordimientos, ¿de verdad queréis que algo así tome decisiones sobre vuestras vidas?


Yo estoy con los que están muy preocupados con la revolución de las IA. Podrían ser una herramienta magnífica para liberarnos de las tareas más banales y pesadas, de las tareas rutinarias que no aportan nada a la humanidad. El ser humano debería dedicarse a la creatividad, sea cual sea su campo: artes, ciencia, artesanía, los negocios... las tareas de una IA deberían circunscribirse a la gestión de datos, optimización de procesos, a los cálculos más tediosos o gestiones administrativas, a gestionar robots para que realicen las tareas más pesadas o peligrosas. Pero en el momento en que se nos ocurra ponerlas a pensar en sustitución de un humano, a tomar decisiones que nos afecten directamente o a controlar nuestro armamento militar... la cosa irá muy mal y un final apocalíptico será más que probable. Ya tenemos muchos males en el mundo por culpa de los psicópatas y de las personas sin apenas conciencia/ética que lo gobiernan y ocupan lugares de poder, como para poner a vigilar/gestionar el mundo a una máquina que es una mera copia imperfecta de algo a su vez también imperfecto como es la conciencia humana y que no os quepa duda que estará controlada por personas para las que el interés general de la humanidad no está en su lista de prioridades. De esta combinación no puede salir nada bueno.


domingo, 29 de julio de 2018

El patriarcado y los hombres

Por desgracia, el caso de la manada y su salida de prisión han ocupado titulares en toda la prensa y televisión tanto nacional como local durante días. Para alguien con un mínimo de sensibilidad es del todo punto de vista incomprensible tanto la sentencia como su salida de prisión. Sabéis que soy químico y no abogado, no sé si es legal, que seguramente sí, pero viendo que entre los tres jueces ha habido votaciones en sentido opuesto, solo me cabe el desasosiego de que la justicia está en manos de la forma de pensar de un juez y no estrictamente de la ley. Que alguien reciba una condena u otra en función de la opinión personal del juez que le ha tocado tenga sobre el tema en cuestión y no sea completamente aséptica, me causa pavor para este caso o cualquier otro, pues estas en mano de los prejuicios de un señor que visto lo visto, en muchos casos no los deja de lado como es su obligación, y que son especialmente sangrantes en los casos de violencia contra las mujeres como el caso de la manada y la enorme influencia de la educación patriarcal en buena parte de la sociedad, que condicionan las decisiones tanto de condena como de libertad provisional: "Es que no se resistió lo suficiente", "es que 5 tíos enormes no son suficientes para intimidar a una menor", ya, pensad en esos mismos argumentos en otra situación: Cinco tíos enormes te acorralan de noche en un callejón y te dicen: ¿Me das todo tu dinero? Según estos jueces ¿qué has de hacer? ¿No darles el dinero hasta que te hayan pegado una paliza de muerte? Si se lo das sin resistirte, ¿entonces ya no es atraco? ¿Os imagináis  a esos mismos jueces dictando en el mismo sentido que en el caso de la manada en un caso de atraco? Yo no, por lo que la sentencia es ideológica (en este caso de género) y por lo tanto no es justa. Y la ideología machista, presente tanto en hombres como en mujeres vuelve a actuar, dando a alas a otros desgraciados para que cometan los mismos delitos en otro lugar, como ha ocurrido hace unos días en Canarias.

Y muchos dirán que la culpa es del legislador que ha dejado en manos de la opinión del juez ciertos aspectos que no deberían ser interpretables, bien, las leyes se pueden y se deben afinar, correcto, pero no se debería de llegar al extremo de tener que legislar hasta la última coma para evitar que un juez por su ideología sentencie algo que no es justo. En demasiadas ocasiones la justicia y lo que es justo no van de la mano. Pero ese es un tema a debatir en otro artículo.

Con este ejemplo quería plasmar como la cultura patriarcal afecta a las mujeres tan negativamente, pero no es este el enfoque que quiero darle al artículo, pues salvo a ciertas gentes obtusas de mente, es más que evidente para todo el mundo lo que han aguantado, aguantan y espero que por poco tiempo aguantarán las mujeres en esta sociedad que hemos creado. Lo que muy pocos se plantean y desde luego nadie debate públicamente, es el enorme efecto negativo que también tiene el patriarcado sobre los hombres. Sí, parece una incongruencia decir que en un mundo de hombres, hecho para los hombres, nosotros tengamos algo negativo, todo parecen ventajas, pero la verdad es que no es así y este es el punto de vista que quiero daros en este artículo.

Es evidente que esta sociedad genera una serie de estereotipos de mujeres, pero de forma sutil, aunque cada vez más evidente, siempre también los ha generado respecto de los hombres. Del mismo modo que se nos inculca que hemos de buscar un  modelo de mujer determinado: obediente y dulce... lo que ya sabemos, a las mujeres también se les inculca un modelo de hombre duro, valiente, musculado, que no llora, alto y fuerte, manitas y con dinero... es cierto que la imposición de estos estereotipos cala menos en las mujeres que en los hombres, pero no es nada despreciable el número de mujeres que sucumben a la imposición de este modelo de hombre. Es evidente que la gran mayoría de mujeres y hombres no nos acercamos ni por asomo a esta versión idealizada que todos los medios nos lanzan, y he de decir que ni ganas de hacerlo. Está claro que todos buscamos belleza o atractivo en nuestr@ compañer@, pero este aspecto de una relación ni tiene que ser lo más importante (de hecho para mí no lo es) ni en el sentido que se nos trata de imponer.

Respecto a la belleza, a los hombres también se nos hace sentir mal si no cumples con el canon establecido, o si tu cuerpo o tus biceps no son los de cualquier super-héroe de la pantalla. Tan es así, que cada vez más chicos, al igual que las mujeres, están cayendo en la anorexia por esta razón. También, si tu pareja no cumple con los estereotipos, o si de joven no te has acostado con medio mundo... muchos hombres se burlarán de ti porque es lo que se supone que debes hacer y es lo que el ambiente que te rodea te inculca: has de ser una máquina sexual. Es exactamente la misma presión que se ejerce contra las mujeres en su sexualidad en sentido contrario pero que nos genera los mismos traumas. Pues no, no soy menos hombre si no me he acostado con 1000 mujeres o una mujer no es una puta si quiere tener relaciones sexuales esporádicas.

Respecto a los roles sociales, el patriarcado también es extremadamente nocivo para ambos sexos por muy extraño que suene, pues parece que es muy favorable para los hombres. Yo no lo veo así y ahora os explicaré el porqué. El rol de ama de su casa que se diseñó para las mujeres hace ya tantos siglos, yo diría que desde que pasamos de cazadores-recolectores a vivir en ciudades, ha convertido y sigue convirtiendo a muchas mujeres en casi esclavas, no dejándolas ser libres. Pero a los hombres nos han reducido también a seres incapaces de valerse por sí mismos, obligándonos a la fuerza a depender de una mujer, lo que también nos convierte en esclavos del sistema. Sí, seremos los reos de confianza de la prisión, pero no dejamos de ser presos. Un hombre que no es capaz de comprar y hacerse la comida, lavarse o mantener su hogar limpio no es un hombre, al contrario de lo que el patriarcado nos dice. Nos han convertido durante siglos en verdaderos inútiles incapaces de valernos por nosotros mismos, obligándonos a una relación de dependencia absoluta de una mujer que es tan malsana para vosotras como para nosotros. Yo lo tengo muy claro: no quiero ser un inútil, no quiero ser medio hombre.

Y por supuesto está esa visión aún muy arraigada, de que el hombre debe llegar más lejos en la vida que su compañera. Creo que esta es la peor de todas y la que más nos destruye a los hombres como personas. La presión que aún muchos hombres tienen de que somos nosotros los que debemos traer "el pan" a casa se hace para muchos insoportable. Por ejemplo, perder el trabajo va más allá del hecho en sí, la presión del patriarcado y el rol que nos ha inculcado nos hace sentirnos unos verdaderos fracasados porque nos han lavado el cerebro con la idea de que es nuestra obligación ser nosotros quienes mantengamos el hogar y cuando las circunstancias se tuercen, hacen que caigamos en profundas depresiones aunque nuestra estabilidad no esté en riesgo porque nuestra compañera si tenga trabajo.  O por el hecho de que nuestra mujer, novia... gane más que nosotros... ¿Y qué más da? ¿Lo importante acaso no es el bienestar de la familia? ¿Qué importa que nuestra pareja sea quien gane más dinero? A mí no, pues quiero lo mejor para ella y si gana más que yo seré el más feliz del mundo pues significará que está triunfando y sé que al revés ocurre lo mismo. Lo importante somos nosotros como pareja. Al menos así lo veo yo.

Es cierto que, para poder romper este círculo vicioso en el que nos han metido, la mayor parte del trabajo nos corresponde a los hombres, pues a diferencia de muchas mujeres, nosotros aún no hemos "despertado" de esta pesadilla y no vemos la realidad. Pero os necesitamos para que a través de la didáctica, de la educación, nos ayudéis a salir de esa celda en la que también estamos encerrados, pues el patriarcado tiene un punto débil que con solo presionarlo débilmente lo hará derrumbarse y que está mayoritariamente en manos de las mujeres: la educación de los hijos. Esta sociedad machista ha dejado en vuestras manos la educación de los niños, que por cierto es otro aspecto muy nocivo de este modelo social para los hombres.

En definitiva creo que es el momento de que el feminismo abra con fuerza un nuevo frente, y junto con los hombres que vemos lo dañino que es el patriarcado para todos, hacer más hincapié en la idea: el patriarcado no va solo contra las mujeres, sino también contra los hombres. La lucha de las mujeres no solo las liberará a ellas de esta cárcel impuesta que poco a poco se va derribando en occidente (no así en muchos otros lugares), también nos hará libres a nosotros de la opresión del modelo social que se nos ha impuesto a ambos y que no me cabe duda que ha servido a quien maneja los hilos para controlarnos en nuestras vidas y nuestros pensamientos, diciéndonos que debemos ser. Esto en verdad va más allá del mero machismo, nos dividen en bandos: hombres y mujeres, heterosexuales y homosexuales, blancos o negros, rojos o azules, francés, español, inglés... es el tan antiguo pero eficiente: divide y vencerás. Creo que juntos podemos lograr una sociedad donde ambos: hombres y mujeres, logremos deshacernos de esa camisa de fuerza que nos constriñe y que nos está volviendo locos y derribar un ladrillo de eso que con tanto acierto Pink Floyd llamó: The wall.


domingo, 17 de junio de 2018

Eventos Junio-Julio

Durante estos meses de verano me podréis encontrar en:

Feria del Libro de Alboraya

El domingo 24 de Junio, a partir de las 17:30, estaré firmando Die Glocke en la caseta de Bibliocafé en la Feria del Libro de Alboraya situada en el Paseo Marítimo – Zona Patacona.



Firma de libros en FNAC Murcia
El sábado 7 de Julio estaré firmando Die Glocke de 17 a 21 horas en el Fnac de Murcia, situado en el Centro Comercial Nueva Condomina, Autopista A7, Km 760.



lunes, 21 de mayo de 2018

El Castillo de Wewelsburg

Tras unas duras semanas de trabajo preparando y firmando en la Feria del Libro de Valencia, voy a retomar los artículos ahí donde los deje. En los siguientes os hablaré de dos lugares que aparecen a la novela y que no suelen ser muy conocidos a pesar de que fueron muy importantes durante la II Guerra Mundial. El primero de ellos es el castillo de Wewelsburg.

Como hemos visto en artículos anteriores, el misticismo y esoterismo tuvieron una enorme influencia en los acontecimientos que se desarrollaron en la Alemania de los años 30 y 40 y por supuesto en la guerra. Las sociedades secretas y esotéricas se infiltraron hasta las esferas más elevadas del III Reich, muy especialmente en las SS de Henrich Himmler, quien, con Willigut como asesor, tomó muchas decisiones en base a dichas creencias de las que el mismo Reichsführer era participe. Como ya hemos visto, Himmler y sus SS pretendían crear una nueva religión plagada de mitos escandinavos, germanos mezclados con parte del cristianismo e incluso las leyendas artúricas. Para ello, les quedó muy claro desde el principio que necesitaban su propio Vaticano, un lugar que fuera el centro del nuevo orden nazi y encontraron el castillo de un pueblecito al norte del estado de Renania-Westfalia: Wewelsburg.

Monumento a Arminio en
el bosque de Teotoburgo
El lugar escogido no podía ser cualquiera si se quería que fuese el centro del universo nazi y la elección fue muy cuidadosa. Quizás llame la atención que se eligiese una pequeña ciudad como Wewelsburg para establecer el centro del nuevo culto y no se optara por Berlín o Munich, por ejemplo. De nuevo, el peso de las creencias ocultistas de la Sociedad Thule y el resto de místicos que rodeaban las SS desequilibró la balanza. Wewelsburg no es un enclave cualquiera, se encuentra escasos 40 km de dos enclaves esenciales para las teorías raciales y de la superioridad germana. El primero de ellos es el bosque de Teotoburgo, donde se cree que el caudillo germano Arminio, derrotó a las legiones romanas XVII, XVIII y XIX de Publio Quintilio Varo dando asentando las bases del futuro pueblo alemán. El otro lugar está más relacionado con el esoterismo: Externstein, un conjunto de rocas megalíticas que fueron, mucho antes de la llegada al cristianismo, uno de los lugares de culto más sagrados para los antiguos pueblos germánicos y que Himmler, influenciado por Willigut, trataba de recuperar.

Las SS lo arrendaron en 1934 por 100 años al distrito de Paderborn (ciudad principal de la región) por el precio simbólico de un marco. El lugar había sido poblado desde mediados del siglo XII y la fortaleza construida y destruida en numerosas ocasiones. La situación del edificio histórico era bastante ruinosa y Himmler inició un profundo programa de reformas en el mismo, pues en un principio se pretendía que el lugar fuese la escuela de líderes de las SS, algo que no ocurrió, convirtiéndose finalmente en el centro de la Ahnenerbe, la "Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana", desde donde se realizarían los estudios históricos, arqueológicos sobre el origen de la raza aria y se guardaría la biblioteca de las SS. La rehabilitación del edificio no estuvo exenta de oscuridad, pues la llevaron a cabo en buena medida prisioneros de los campos de concentración de Sachsenhausen y Niederhagen. 

La Obergruppenführersaal
Todo el edificio en sí está plagado de simbolismo de corte ocultista, por ejemplo, el propio castillo es una representación de la lanza de Longinos, la que hirió a Jesús en el costado y le proporcionó la muerte en la cruz. La numerología también está presente, con  proporciones siempre relacionadas con el número 12, que según sus creencias era de gran relevancia y poder. Pero si hay un lugar especialmente esotérico es sin duda la torre norte, la cual fue reconstruida por completo. En ella se encuentran dos de las salas que aparecen en mi novela Die Glocke. La primera es la Obergruppenführersaal o sala de los generales, en cuyo suelo se puede apreciar el mosaico que representa al Sol Negro, con sus 12 rayos, los cuales representarían a los 12 miembros de las SS más poderosos de la organización a modo de los caballeros de la mesa redonda de las leyendas artúricas. En esa sala, dichos líderes deberían tomar, junto con Himmler, las decisiones que gobernarían el Reich y el mundo. Justo bajo dicha sala se encuentra la cripta del Walhalla, construida en honor al dios nórdico Odín y donde los restos de los caballeros SS caídos en combate se guardarían en urnas junto a sus Totenkopfringe (anillos de la calavera) encima de pedestales guardados por una llama eterna situada en el centro de la misma y alimentada por una tubería de gas. La cámara se remataba por una serie de aberturas para dejar entrar la luz en momentos específicos del año y una enorme esvástica coronando el techo que provoca un curioso efecto sonoro.

Sala Walhalla

Wewelsburg iba a ser el centro de la nueva religión pagana ideada por las SS, su nuevo Camelot o Vaticano. Se sabe que en el castillo, desde 1939, se realizaron varias reuniones de las SS, conocidas como las "conferencias de primavera", siendo la más documentada de ellas la realizada del 12 al 15 de junio de 1941, víspera de la invasión de la Unión Soviética.

Pero los planes de Himmler no terminaban aquí. Tal y como hemos visto, el castillo debía ser el centro del nuevo universo nazi, por lo que los planes de construcción no terminaron en el castillo. El Reichsführer planeaba todo un complejo gigantesco en el que habría edificios administrativos, jardines, museos, centros de investigación... En 1941 se encargaron los planos, donde Wewelsburg pasaría a ser la Reichshaus der SS-Gruppenführer, la casa del Reich para los generales de las SS, pero en 1943 Hitler, ante el cariz que empezaba a tomar la guerra prohibió cualquier obra no esencial para la guerra y la construcción se paralizó.


Ya al final de la guerra, Himmler ordenó la voladura del complejo, pero la falta de explosivos solo permitió volar la torre sur. Ante tal eventualidad, los pocos miembros de las SS que guardaban el castillo, reunieron todos los Totenkopfringe que previamente se habían reunido para evitar su caída a manos de los aliados (más de 11.000) y se escondieron en alguna gruta cercana, la cual fue sellada. Hoy en día el castillo permanece intacto como recuerdo de una época donde los delirios de grandeza y las ideas radicales estuvieron a punto de llevar a la humanidad al desastre en caso de haber vencido.

lunes, 16 de abril de 2018

Firmas Feria del Libro Valencia 2018

Aquí tenéis las fechas y lugares en los que estaré firmando durante la Feria del Libro de Valencia. ¡Os espero!

Jueves 26/04/2018, tardes, caseta El Puerto.
Sábado 28/04/2018, tardes, caseta Graons.
Lunes 30/04/2018, tardes, caseta Bibliomania.
Martes 01/05/2018, mañanas, caseta El Corte Inglés.
Miércoles 02/05/2018tardes, caseta Bibliomania.
Jueves 03/05/2018tardes, caseta Somnis de Paper.
Domingo 06/05/2018tardes, caseta Shalakabula.


sábado, 24 de marzo de 2018

Próximos eventos


7 de abril de 2018, Valencia, España

Presentación de la novela Die Glocke en la librería Ramon Llull de Valencia (C/Corona, 5).




9 de abril de 2018, Lliria, Valencia, España


Firma de libros en la Fira del llibre de Lliria, de 17 a 21 horas en la caseta de Sargantana. Evento cancelado por la climatología, si nos dan nueva fecha os la comunicaré.




14 de abril de 2018, Lliria, Valencia, España

Firma de libros en la Fira del llibre de Alfafar, de 10 a 14 horas en la caseta de Bibliocafé.



1 de Mayo de 2018, Valencia, España

Firma de libros en la Fira del Llibre de València de 18 a 20 horas en la caseta de El Corte Inglés.

jueves, 15 de marzo de 2018

Misticismo: Karl Maria Wiligut

Siguiendo con esta serie de artículos en los que trato de ampliar la ambientación de mi próxima novela: die Glocke, hoy, y siguiendo la estela del artículo anterior, quiero hablaros de otro de los personajes ocultistas que rodearon a Himmler y sus SS: Karl Maria Wiligut, el cual aparece a lo largo de la trama.

Karl Maria Wiligut
Si alguien tuvo un verdadero peso en las creencias ocultistas del todopoderoso Reichsführer, ese fue Wiligut, al que se apodó el Rasputín de Himmler. Personaje que nos mostrará como ninguno, la imagen del delirio absoluto que dominó a buena parte de la cúpula de las SS. Nacido en 1866 en Viena, Wiligut mostró desde joven dos grandes pasiones. La primera de ellas era la militar, tal fue así que a la temprana edad de catorce años ingresó en la escuela de cadetes del imperio Austro-húngaro donde ascendería a teniente, llegando a coronel por méritos durante la I Guerra Mundial. La segunda fue el mundo ocultista al que accedió por primera vez en 1889 al ingresar en la Schlaraffia-Loge, una logia de corte masónico muy marcado donde llegaría a ocupar el cargo de caballero y canciller. Ya a principios del siglo XX publicaría una serie de libros ocultistas como su libro de poesías Seyfrieds Runen (1903) y Gots Neun Gebote (1908), en este último incluso afirmaba ser él mismo descendiente y heredero de los grandes místicos, los Ueikunings (reyes del hielo) emparentados con los reyes germánicos, en concreto con Arminio, el caudillo querusco que encabezando una alianza de los pueblos germánicos, derrotó al ejercito romano en la batalla de Teotoburgo. 

Estas ideas megalómanas de Wiligut se verán acrecentadas tras el fin de la Gran Guerra al entrar en contacto con Theodor Czepel y la Orden del Nuevo Temple, los cuales alentarán y promoverán los delirios de Wiligut y su obsesión por los temas ocultistas. La locura del militar llegó a tal extremo que afirmaba que sus poderes espirituales le permitían viajar en el tiempo durante sus sueños y visitar las épocas pasadas a través de la historia grabada en sus genes. Según él, estos viajes astrales le habían permitido ser testigo de la única y verdadera religión original: el Irminismo. Entre sus postulados se afirmaba que la Biblia cristiana se basaba en una anterior escrita originalmente en alemán, donde se adoraba a un dios llamado Krist, que según él, los cristianos habían transformado en Cristo. Esta nueva religión entre el paganismo y el cristianismo habría surgido el año 228.000 a.c. en un momento donde había tres soles en el cielo y las criaturas mitológicas, como enanos y gigantes, moraban en la Tierra.
Alfabeto rúnico

Wiligut creía firmemente que esta religión sufrió un gran cisma en el 12.500 a.c creando una división que llevaría a los irministas a la derrota en el 1.200 a.c a manos de los cismáticos, los wotanistas, quienes destruirían el centro de la religión irmínica: Goslar. Sus antepasados lograrían sobrevivir en el reducto de Externsteine hasta el 460 a.c, cuando serían completamente derrotados. La obsesión de Wiligut era que el irminismo volviera a alzarse como la verdadera y única religión. Su locura llegó a su punto álgido de paranoia en los años veinte, cuando diseñó su propio alfabeto rúnico con el que creo unos 38 versos: el Halgarita Sprüche, de los cuales afirmaba por ejemplo, que el verso 27 era una bendición solar de hacía 20.000 años y que sus regresiones al pasado se lo habían desvelado. Ese Sol, según él aún visible en la época de Homero, sería de color negro y la fuente del poder de los hiperbóreos, los padres de los arios. Su imagen se convertiría en el símbolo supremo de este neo paganismo

Ernst Rüdiger
En esta década, Wiligut empezó a acusar a la iglesia católica, a los judíos, los jueces y masones de perseguirlo y ser los culpables de la derrota de la I Guerra Mundial (¿os suena del discurso de alguien?) y comenzó la violencia doméstica contra su mujer, la cual, cansada, lo ingreso a la fuerza en un sanatorio mental el 29 de noviembre de 1924. Los registros médicos no dejan lugar a dudas, al mentor de Himmler le fue diagnosticada una esquizofrenia megalomaniaca, declarado incompetente y llevado a un sanatorio mental en el que pasaría dos años. Ya en 1932 se marcharía a Alemania, conocería en Múnich a Ernst Rüdiger y accedería a la cúpula de las SS.
Un Totenkopfring
o anillo de la calavera

Este es el personaje que más influyó en el todopoderoso Henrich Himmler, hasta tal punto que convenció al propio Reichsführer de ser la reencarnación del rey Enrique I el "pajarero" de Sajonia, que en el siglo X llevó a los germanos a la victoria contra eslavos y magiares. La obsesión de Wiligut por la nueva religión que debían adoptar los alemanes, el irminismo, le llevó también a convencerlo de que construyese un nuevo Vaticano para los arios, proyecto al cual Himmler le dedicó ingentes recursos. Lugar que también aparece en la novela y del que hablaremos en el próximo artículo: El castillo de Wewelsburg. Solo cuando se descubrió que Wiligut había estado ingresado en un sanatorio mental, las SS prescindieron de sus servicios para evitar un escándalo, pero sus ideas permanecieron hasta tal punto, que la distinción más alta que podía tener un soldado de las SS, llevar uno de los anillos Totenkopfringen, fue diseño suyo. Quizás esto nos dé más elementos para poder entender la locura que sumió al III Reich, simplemente estaba lleno de locos.