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domingo, 17 de junio de 2018

Eventos Junio-Julio

Durante estos meses de verano me podréis encontrar en:

Feria del Libro de Alboraya

El domingo 24 de Junio, a partir de las 17:30, estaré firmando Die Glocke en la caseta de Bibliocafé en la Feria del Libro de Alboraya situada en el Paseo Marítimo – Zona Patacona.



Firma de libros en FNAC Murcia
El sábado 7 de Julio estaré firmando Die Glocke de 12 a 14 y de 17 a 21 horas en el Fnac de Murcia, situado en el Centro Comercial Nueva Condomina, Autopista A7, Km 760.



lunes, 21 de mayo de 2018

El Castillo de Wewelsburg

Tras unas duras semanas de trabajo preparando y firmando en la Feria del Libro de Valencia, voy a retomar los artículos ahí donde los deje. En los siguientes os hablaré de dos lugares que aparecen a la novela y que no suelen ser muy conocidos a pesar de que fueron muy importantes durante la II Guerra Mundial. El primero de ellos es el castillo de Wewelsburg.

Como hemos visto en artículos anteriores, el misticismo y esoterismo tuvieron una enorme influencia en los acontecimientos que se desarrollaron en la Alemania de los años 30 y 40 y por supuesto en la guerra. Las sociedades secretas y esotéricas se infiltraron hasta las esferas más elevadas del III Reich, muy especialmente en las SS de Henrich Himmler, quien, con Willigut como asesor, tomó muchas decisiones en base a dichas creencias de las que el mismo Reichsführer era participe. Como ya hemos visto, Himmler y sus SS pretendían crear una nueva religión plagada de mitos escandinavos, germanos mezclados con parte del cristianismo e incluso las leyendas artúricas. Para ello, les quedó muy claro desde el principio que necesitaban su propio Vaticano, un lugar que fuera el centro del nuevo orden nazi y encontraron el castillo de un pueblecito al norte del estado de Renania-Westfalia: Wewelsburg.

Monumento a Arminio en
el bosque de Teotoburgo
El lugar escogido no podía ser cualquiera si se quería que fuese el centro del universo nazi y la elección fue muy cuidadosa. Quizás llame la atención que se eligiese una pequeña ciudad como Wewelsburg para establecer el centro del nuevo culto y no se optara por Berlín o Munich, por ejemplo. De nuevo, el peso de las creencias ocultistas de la Sociedad Thule y el resto de místicos que rodeaban las SS desequilibró la balanza. Wewelsburg no es un enclave cualquiera, se encuentra escasos 40 km de dos enclaves esenciales para las teorías raciales y de la superioridad germana. El primero de ellos es el bosque de Teotoburgo, donde se cree que el caudillo germano Arminio, derrotó a las legiones romanas XVII, XVIII y XIX de Publio Quintilio Varo dando asentando las bases del futuro pueblo alemán. El otro lugar está más relacionado con el esoterismo: Externstein, un conjunto de rocas megalíticas que fueron, mucho antes de la llegada al cristianismo, uno de los lugares de culto más sagrados para los antiguos pueblos germánicos y que Himmler, influenciado por Willigut, trataba de recuperar.

Las SS lo arrendaron en 1934 por 100 años al distrito de Paderborn (ciudad principal de la región) por el precio simbólico de un marco. El lugar había sido poblado desde mediados del siglo XII y la fortaleza construida y destruida en numerosas ocasiones. La situación del edificio histórico era bastante ruinosa y Himmler inició un profundo programa de reformas en el mismo, pues en un principio se pretendía que el lugar fuese la escuela de líderes de las SS, algo que no ocurrió, convirtiéndose finalmente en el centro de la Ahnenerbe, la "Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana", desde donde se realizarían los estudios históricos, arqueológicos sobre el origen de la raza aria y se guardaría la biblioteca de las SS. La rehabilitación del edificio no estuvo exenta de oscuridad, pues la llevaron a cabo en buena medida prisioneros de los campos de concentración de Sachsenhausen y Niederhagen. 

La Obergruppenführersaal
Todo el edificio en sí está plagado de simbolismo de corte ocultista, por ejemplo, el propio castillo es una representación de la lanza de Longinos, la que hirió a Jesús en el costado y le proporcionó la muerte en la cruz. La numerología también está presente, con  proporciones siempre relacionadas con el número 12, que según sus creencias era de gran relevancia y poder. Pero si hay un lugar especialmente esotérico es sin duda la torre norte, la cual fue reconstruida por completo. En ella se encuentran dos de las salas que aparecen en mi novela Die Glocke. La primera es la Obergruppenführersaal o sala de los generales, en cuyo suelo se puede apreciar el mosaico que representa al Sol Negro, con sus 12 rayos, los cuales representarían a los 12 miembros de las SS más poderosos de la organización a modo de los caballeros de la mesa redonda de las leyendas artúricas. En esa sala, dichos líderes deberían tomar, junto con Himmler, las decisiones que gobernarían el Reich y el mundo. Justo bajo dicha sala se encuentra la cripta del Walhalla, construida en honor al dios nórdico Odín y donde los restos de los caballeros SS caídos en combate se guardarían en urnas junto a sus Totenkopfringe (anillos de la calavera) encima de pedestales guardados por una llama eterna situada en el centro de la misma y alimentada por una tubería de gas. La cámara se remataba por una serie de aberturas para dejar entrar la luz en momentos específicos del año y una enorme esvástica coronando el techo que provoca un curioso efecto sonoro.

Sala Walhalla

Wewelsburg iba a ser el centro de la nueva religión pagana ideada por las SS, su nuevo Camelot o Vaticano. Se sabe que en el castillo, desde 1939, se realizaron varias reuniones de las SS, conocidas como las "conferencias de primavera", siendo la más documentada de ellas la realizada del 12 al 15 de junio de 1941, víspera de la invasión de la Unión Soviética.

Pero los planes de Himmler no terminaban aquí. Tal y como hemos visto, el castillo debía ser el centro del nuevo universo nazi, por lo que los planes de construcción no terminaron en el castillo. El Reichsführer planeaba todo un complejo gigantesco en el que habría edificios administrativos, jardines, museos, centros de investigación... En 1941 se encargaron los planos, donde Wewelsburg pasaría a ser la Reichshaus der SS-Gruppenführer, la casa del Reich para los generales de las SS, pero en 1943 Hitler, ante el cariz que empezaba a tomar la guerra prohibió cualquier obra no esencial para la guerra y la construcción se paralizó.


Ya al final de la guerra, Himmler ordenó la voladura del complejo, pero la falta de explosivos solo permitió volar la torre sur. Ante tal eventualidad, los pocos miembros de las SS que guardaban el castillo, reunieron todos los Totenkopfringe que previamente se habían reunido para evitar su caída a manos de los aliados (más de 11.000) y se escondieron en alguna gruta cercana, la cual fue sellada. Hoy en día el castillo permanece intacto como recuerdo de una época donde los delirios de grandeza y las ideas radicales estuvieron a punto de llevar a la humanidad al desastre en caso de haber vencido.

lunes, 16 de abril de 2018

Firmas Feria del Libro Valencia 2018

Aquí tenéis las fechas y lugares en los que estaré firmando durante la Feria del Libro de Valencia. ¡Os espero!

Jueves 26/04/2018, tardes, caseta El Puerto.
Sábado 28/04/2018, tardes, caseta Graons.
Lunes 30/04/2018, tardes, caseta Bibliomania.
Martes 01/05/2018, mañanas, caseta El Corte Inglés.
Miércoles 02/05/2018tardes, caseta Bibliomania.
Jueves 03/05/2018tardes, caseta Somnis de Paper.
Domingo 06/05/2018tardes, caseta Shalakabula.


sábado, 24 de marzo de 2018

Próximos eventos


7 de abril de 2018, Valencia, España

Presentación de la novela Die Glocke en la librería Ramon Llull de Valencia (C/Corona, 5).




9 de abril de 2018, Lliria, Valencia, España


Firma de libros en la Fira del llibre de Lliria, de 17 a 21 horas en la caseta de Sargantana. Evento cancelado por la climatología, si nos dan nueva fecha os la comunicaré.




14 de abril de 2018, Lliria, Valencia, España

Firma de libros en la Fira del llibre de Alfafar, de 10 a 14 horas en la caseta de Bibliocafé.



1 de Mayo de 2018, Valencia, España

Firma de libros en la Fira del Llibre de València de 18 a 20 horas en la caseta de El Corte Inglés.

jueves, 15 de marzo de 2018

Misticismo: Karl Maria Wiligut

Siguiendo con esta serie de artículos en los que trato de ampliar la ambientación de mi próxima novela: die Glocke, hoy, y siguiendo la estela del artículo anterior, quiero hablaros de otro de los personajes ocultistas que rodearon a Himmler y sus SS: Karl Maria Wiligut, el cual aparece a lo largo de la trama.

Karl Maria Wiligut
Si alguien tuvo un verdadero peso en las creencias ocultistas del todopoderoso Reichsführer, ese fue Wiligut, al que se apodó el Rasputín de Himmler. Personaje que nos mostrará como ninguno, la imagen del delirio absoluto que dominó a buena parte de la cúpula de las SS. Nacido en 1866 en Viena, Wiligut mostró desde joven dos grandes pasiones. La primera de ellas era la militar, tal fue así que a la temprana edad de catorce años ingresó en la escuela de cadetes del imperio Austro-húngaro donde ascendería a teniente, llegando a coronel por méritos durante la I Guerra Mundial. La segunda fue el mundo ocultista al que accedió por primera vez en 1889 al ingresar en la Schlaraffia-Loge, una logia de corte masónico muy marcado donde llegaría a ocupar el cargo de caballero y canciller. Ya a principios del siglo XX publicaría una serie de libros ocultistas como su libro de poesías Seyfrieds Runen (1903) y Gots Neun Gebote (1908), en este último incluso afirmaba ser él mismo descendiente y heredero de los grandes místicos, los Ueikunings (reyes del hielo) emparentados con los reyes germánicos, en concreto con Arminio, el caudillo querusco que encabezando una alianza de los pueblos germánicos, derrotó al ejercito romano en la batalla de Teotoburgo. 

Estas ideas megalómanas de Wiligut se verán acrecentadas tras el fin de la Gran Guerra al entrar en contacto con Theodor Czepel y la Orden del Nuevo Temple, los cuales alentarán y promoverán los delirios de Wiligut y su obsesión por los temas ocultistas. La locura del militar llegó a tal extremo que afirmaba que sus poderes espirituales le permitían viajar en el tiempo durante sus sueños y visitar las épocas pasadas a través de la historia grabada en sus genes. Según él, estos viajes astrales le habían permitido ser testigo de la única y verdadera religión original: el Irminismo. Entre sus postulados se afirmaba que la Biblia cristiana se basaba en una anterior escrita originalmente en alemán, donde se adoraba a un dios llamado Krist, que según él, los cristianos habían transformado en Cristo. Esta nueva religión entre el paganismo y el cristianismo habría surgido el año 228.000 a.c. en un momento donde había tres soles en el cielo y las criaturas mitológicas, como enanos y gigantes, moraban en la Tierra.
Alfabeto rúnico

Wiligut creía firmemente que esta religión sufrió un gran cisma en el 12.500 a.c creando una división que llevaría a los irministas a la derrota en el 1.200 a.c a manos de los cismáticos, los wotanistas, quienes destruirían el centro de la religión irmínica: Goslar. Sus antepasados lograrían sobrevivir en el reducto de Externsteine hasta el 460 a.c, cuando serían completamente derrotados. La obsesión de Wiligut era que el irminismo volviera a alzarse como la verdadera y única religión. Su locura llegó a su punto álgido de paranoia en los años veinte, cuando diseñó su propio alfabeto rúnico con el que creo unos 38 versos: el Halgarita Sprüche, de los cuales afirmaba por ejemplo, que el verso 27 era una bendición solar de hacía 20.000 años y que sus regresiones al pasado se lo habían desvelado. Ese Sol, según él aún visible en la época de Homero, sería de color negro y la fuente del poder de los hiperbóreos, los padres de los arios. Su imagen se convertiría en el símbolo supremo de este neo paganismo

Ernst Rüdiger
En esta década, Wiligut empezó a acusar a la iglesia católica, a los judíos, los jueces y masones de perseguirlo y ser los culpables de la derrota de la I Guerra Mundial (¿os suena del discurso de alguien?) y comenzó la violencia doméstica contra su mujer, la cual, cansada, lo ingreso a la fuerza en un sanatorio mental el 29 de noviembre de 1924. Los registros médicos no dejan lugar a dudas, al mentor de Himmler le fue diagnosticada una esquizofrenia megalomaniaca, declarado incompetente y llevado a un sanatorio mental en el que pasaría dos años. Ya en 1932 se marcharía a Alemania, conocería en Múnich a Ernst Rüdiger y accedería a la cúpula de las SS.
Un Totenkopfring
o anillo de la calavera

Este es el personaje que más influyó en el todopoderoso Henrich Himmler, hasta tal punto que convenció al propio Reichsführer de ser la reencarnación del rey Enrique I el "pajarero" de Sajonia, que en el siglo X llevó a los germanos a la victoria contra eslavos y magiares. La obsesión de Wiligut por la nueva religión que debían adoptar los alemanes, el irminismo, le llevó también a convencerlo de que construyese un nuevo Vaticano para los arios, proyecto al cual Himmler le dedicó ingentes recursos. Lugar que también aparece en la novela y del que hablaremos en el próximo artículo: El castillo de Wewelsburg. Solo cuando se descubrió que Wiligut había estado ingresado en un sanatorio mental, las SS prescindieron de sus servicios para evitar un escándalo, pero sus ideas permanecieron hasta tal punto, que la distinción más alta que podía tener un soldado de las SS, llevar uno de los anillos Totenkopfringen, fue diseño suyo. Quizás esto nos dé más elementos para poder entender la locura que sumió al III Reich, simplemente estaba lleno de locos.




martes, 6 de febrero de 2018

Misticismo nazi: L@s videntes de Himmler

Como ya sabéis, la publicación de mi segunda novela: Die Glocke, está ya cerca y mi intención con estos artículos es ampliar la información que no se puede incluir en la novela. El misticismo que floreció bajo el régimen nazi tuvo gran relevancia en la historia de la II Guerra Mundial y en buena medida en la trama de la novela, por lo qué en cualquier caso y al ser una parte no muy difundida de aquellos años, es muy interesante (al menos así yo lo creo) que rasquemos un poco la superficie en un tema que en verdad abarca mucho más de lo que podamos pensar. En el artículo anterior vimos como el nazismo y el misticismo fueron de la mano en los principios del ascenso de Hitler al poder y durante la II Guerra Mundial gracias a su relación con las SS de Himmler, influenciando en buena medida las decisiones tanto políticas como de todo tipo que se tomaron en el III Reich, algunas de nefasto recuerdo como el holocausto. Por supuesto, los videntes de todo tipo no fueron una excepción y muchos de ellos tuvieron una influencia más que notable en parte de los miembros del régimen nazi. Hemos de decir que no parece, en un principio, que Hitler estuviese especialmente interesado en estos temas, o al menos no se pronunciaba al respecto, quizás debido a que buena parte de los miembros de su alto mando eran profundamente cristianos conservadores y rechazaban de plano todas estas teorías esotéricas, fue bajo la protección de Himmler  y su Ahnenerbe donde florecieron las más extravagantes teorías del nazismo. Pero, ¿cómo se llegó hasta aquí?

Helena Blavatsky
En el artículo anterior vimos como la sociedad Thule se puede considerar como una de las organizaciones fundacionales del movimiento nazi. De hecho, Anton Drexler, el mentor político de Hitler y fundador del DAP (Partido Obrero Alemán, base del futuro Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, NASDAP), era él mismo miembro de la sociedad Thule, la cual por tanto, se puede considerar el origen del nazismo al fusionarse con los partidos de extrema derecha de Múnich de Karl Harrer. La propia sociedad Thule ya se había visto influenciada en sus creencias por las ideas lanzadas a mediados del siglo XIX por una de las "videntes" más famosas de aquella época: Helena Blavatsky (nacida en Rusia pero hija de un coronel alemán) y fundadora de la Sociedad Teosófica (1875). Fue la mala interpretación, por parte de los místicos nazis, de los estudios de dicha sociedad sobre la sabiduría oculta-espiritual, lo que sirvió como base para la teoría de la superioridad racial aria.

María Orsic
Helena sirvió como referente para la aparición de los innumerables grupos ocultistas de principios del siglo XX, en especial en los años 20. Entre ellos, uno de los que más tuvo influencia en el III Reich fue el conocido como Las Hermanas de Luz, un grupo de mujeres videntes formado por María Orsic, Chefin, Sigrum, Traute y Sira cuya principal característica eran sus largas cabelleras (incluso llegaban al suelo) que decían usar para conectar a nivel espiritual con otros mundos y seres extraterrestres evolucionados. Su relación con el poder se realizó a través de la antes mencionada Sociedad Thule. Ellas son consideradas las fundadoras o inspiradoras de la mítica Sociedad Vril, de la que no hay certeza de su existencia. La base teórica de esta organización bebía de las teorías teosóficas de mitad del XIX sobre la existencia de una sustancia vital llamada Vril (concepto que apareció por primera vez en 1871 en el libro The comming race of Vril del autor Edward Bulwer-Lytton), que servía como fuente inagotable para viajes interestelares para una raza superior que habitaba en las profundidades de la Tierra. La meta de esta organización era lograr descifrar y dominar los secretos del Vril mediante la meditación y otras prácticas ocultistas, tales como el contacto con seres extraterrestres. 

Edward Bulwer-Lytton
En teoría, la Sociedad Vril, fundada en 1921 como La Sociedad Alemana de Metafísica, perseguía la creación de máquinas capaces de realizar viajes interdimensionales e interestelares a otros mundos, dichos ingenios: el Jenseitsflugmaschine (Máquina Voladora de Otros Mundos) y el Vril Flugscheiben (Discos de Vuelo), usarían el Vril como fuente de energía. Ellas creían firmemente en la existencia de una raza extraterrestre proveniente de Aldebarán (a 68 años luz de la Tierra), una de las estrellas de la constelación de Tauro, como origen y padres de la raza aria. Su misión era reencontrase con ellos, pero necesitaban de una fuente inagotable de financiación para desarrollar sus prototipos. María Orsic (nacida en Viena de padre croata y madre austriaca), como líder de Las Hermanas de Luz, buscó dichos fondos mediante reuniones con la sociedad Thule y la DHvSS (Los Señores de la Piedra Negra, el grupo más selecto de las élites de las SS). Al menos hay constancia real de una de ellas, la cual se celebró en casa del dr Schumann, especialista en energías alternativas. En ella, María expuso una serie de escritos y planos de un objeto volador redondo, que le habrían sido revelados telepáticamente por una raza extraterrestre, para la construcción de una nave espacial impulsada por un motor de implosión que les permitiría lograr la anti-gravedad y alcanzar velocidades increíbles. Parte de esos documentos estarían escritos en un idioma antiguo indescifrables que los miembros del grupo ocultista Panbabilonistas formado por Hugo Winckler y Friedrich Delitzsch, identificarían como sumerio y a esa raza de extraterrestres con los Annunaki. Luego todo se vuelve borroso.

Rudolf von Sebottendorf

Los contactos con el poder no terminaron aquí, también es un hecho comprobado que María Orsic fue reclamada en noviembre de 1924 como médium por von Sebottendorff, uno de los miembros fundadores de Thule, para contactar con el fallecido Doetrich Eckart y a la cual asistió el más famoso de los presos del nazismo: Rudolf Hess, el cual se quedó impresionado por la sesión al ver a María Orsic entrar en trance, con los ojos en blanco y espasmos violentos. En dicha reunión, la famosa médium, de nuevo hablando con voz y lengua extraña, afirmó que hablaba en nombre de los sumi, extraterrestres provenientes de Aldebarán, los cuales serían una raza humanoide que afirmaban haber colonizado la Tierra miles de años antes, fundando Sumer y siendo los ancestros de los arios. Aunque la idea de la superioridad racial aria era uno de los pilares de estas sociedades y en principio podría considerarse que influenciaron en buena medida en la ideología racial del régimen, he de aclarar antes de continuar, que el antisemitismo ya existía mucho antes de estas ideas esotéricas/paganas y estaba muy arraigado en las comunidades cristianas de toda Europa, por lo que sinceramente creo que debe considerarse como una excusa adicional para los actos terribles que se cometieron en los campos de exterminio más que el pilar de dichos actos.

Dicho esto, es evidente que estos grupos esotéricos estaban tratando de implantar estas ideas descabelladas en el corazón del poder del III Reich, intentando influenciar a los miembros más importantes del régimen, como lo era Hess. La verdad es que en un principio no parece que tuvieran mucho éxito, pues la Sociedad Thule fue prohibida y disuelta por Hitler nada más llegar al poder, como lo demuestra también el hecho que von Sebottendorff, uno de los fundadores de Thule, fuese arrestado al publicar su libro Bevor Hitler kam (Antes de que Hitler llegase) en el que afirmaba que Mein Kampf estaba inspirado en las teorías de la Sociedad Thule, teniendo que huir finalmente a Turquía. ¿Fue este el fin de la influencia de las videntes y el esoterismo en el régimen nazi? No lo parece. Todo indica que estas ideas descabelladas si hicieron nido en el todopoderoso Reichsführer de las SS: Heinrich Himmler, quien rescataría y fundiría de algún modo las tres sociedades: Vril, Thule y DHvSS en la Ahnenerbe, la sociedad paracientífica de las SS.

Supuesto plano del Haunebu 7
Es un hecho que la rama científica de las SS bajo la supervisión de Himmler, trató de desarrollar armamento no convencional basado en teorías que podríamos calificar como pseudocientíficas, son las conocidas como Wünderwaffen (armas maravillosas) con las que pretendían someter a toda la humanidad. Dentro de esos proyectos, al parecer las ideas de María Orsic y de otros "visionarios" tuvieron una influencia destacada para que Himmler priorizará una serie de proyectos que podrían ser calificados como estrambóticos, como fueron los dispositivos voladores Haunebu o la mítica die Glocke (La campana) de la que se cree que servía como dispositivos para viajes interdimensionales. Es justo decir que de ambos no hay evidencia alguna de su construcción, aunque sí parecen existir planos de los Haunebu, no así de die Glocke. Hay rumores de que se fabricaron, ya en 1922, partes del prototipo del Haunebu en fábricas pertenecientes a Thule, pero no parece que se sostenga pues en diciembre de 1943, María Orsic junto con su acólita Sigrun, aún seguían tratando de convencer a los miembros de Thule, en una reunión celebrada en Kolberg, de que financiaran su proyecto "Aldebarán", que no era otra cosa que la creación de una nave espacial para que las médiums viajaran a una serie de planetas habitables situados en dicha estrella. 

Ya dentro de la leyenda, parece que hubo otra reunión el 22 de enero de 1944 en las que participó el propio Hitler, Himmler, el dr Schumann de la Universidad Técnica de Múnich y Kunkel (miembro destacado de Vril) en la que se acordó crear un prototipo de dispositivo Vril, el Jäger 7. ¿Es esto posible? Quizás. En esas fechas la guerra empezaba a torcerse para Hitler, quien había perdido ya su amado VI ejército en Stalingrado y se encontraba en plena retirada de Rusia, en Italia frente al avance aliado y esperaba el temido desembarco aliado en Francia, la desesperación por un arma que le permitiese revertir tamaños reveses es probable que le hiciese ceder en esta clase de asuntos. 

Hans Kammler
Pero, ¿hicieron dicho dispositivo o al menos lo intentaron? Por desgracia es probable que nunca lo sepamos, pues María Orsic desapareció en 1945 y nunca más se volvió a tener noticias de su paradero, de ella solo queda una carta dirigida a sus seguidores que termina con una misteriosa frase: niemand bleibt hier, no hay nadie aquí. También desapareció Hans Kammler, el único alto oficial de las SS capaz de confirmar dichos hechos, pues era el director científico de todos los proyectos de desarrollo de armas secretas de Hitler: como las V2, el Me-262 (el primer avión a reacción), el proyecto de la bomba nuclear y a quien supuestamente se le encargó la fabricación de los Haunebu y die Glocke en un complejo militar secreto llamado der Riese. Su desaparición, al igual que la de María, sigue siendo uno de los grandes misterios de la II Guerra Mundial. Algunos creen que se suicidó, otros que lo capturaron los americanos quienes le obligaron a trabajar para ellos y los más conspiranoicos afirman que huyó con Orsic a Aldebarán en un dispositivo Vril, algo difícil de sostener. En cualquier caso, es innegable la influencia de estas videntes en los planes de Himmler y por tanto del Reich. Ellas no fueron las únicas, la semana que viene hablaremos de otro capítulo desconocido, para el gran público al menos, del ocultismo en el II Reich: Karl Maria Wiligut y el castillo de Wewelsburg.







domingo, 14 de enero de 2018

Misticismo nazi: Mundo Hielo y la Tierra Hueca

Emblema de la
Sociedad Thule
Los alemanes tenían muchas razones estratégicas para establecer una base antártica: políticas, económicas, militares... pero no es de ellas de las que quiero hablar en este artículo, si no de la más peregrina de todas: La teoría de la Tierra hueca. Sí, parece increíble, pero los altos cargos del partido nazi tenían como uno de sus principales objetivos sociales el establecimiento de una nueva religión de corte pagano que sustituyese a las creencias y tradiciones cristianas. Para ello, se entregaron a una serie de teorías, a cuál de ellas más demencial, de las que por supuesto, la pieza clave era la superioridad racial de los arios. El origen de la mayoría de ellas hay que buscarlo en una sociedad secreta ocultista llamada Sociedad Thule, fundada por Rudolf von Sebottendorf en Munich que inicialmente se denominó: Grupo de estudio de la antigüedad alemana.

Esta sociedad es clave para entender todo lo acontecido a lo largo de la II Guerra Mundial pues es uno de los pilares del poder nazi. Desconocida para el gran público, la sociedad Thule fue fundamental para el establecimiento, difusión y lavado de cerebro de buena parte de la sociedad alemana, implantando las teorías raciales que terminaron en lo que todos sabemos. Aunque para ser justos, hemos de reconocer que lo tenían fácil, pues la mayor parte de los europeos de mitad del siglo XX era profundamente anti-semitas. Los judíos fueron usados, desde principios de la edad media, como chivos expiatorios de todos los males que aquejaban a las sociedades europeas: pestes, desapariciones de niños, enfermedades... Pero volvamos al camino, pues no es el origen del anti-semitismo el objeto de este artículo. Para que entendamos lo enraizada que estaba la sociedad Thule en el III Reich, sirva de ejemplo que ellos controlaban el principal semanario alemán durante la contienda: Völkischer Beobachter (El observador del pueblo) y eran la base de la sección de las SS conocida como la Ahnenerbe: "Sociedad para la Investigación y Enseñanza de la Herencia Ancestral Alemana", que fue la que patrocinó y promovió diversas expediciones en busca de pruebas arqueológicas y antropológicas que demostrasen la superioridad racial aria, entre ellas la famosa expedición a Tibet que fue recreada por Hollywood en la película protagonizada por Brad Pitt: Siete años en el Tibet.

¿Y qué tiene que ver todo esto con el establecimiento de una base antártica? - querréis saber, paciencia, vamos a ello. La primera pista nos la da el propio nombre de esta secta ocultista: Thule
, que es el mítico nombre dado por los eruditos grecorromanos a la supuesta nación (y a la región) que habitaba en el norte más lejano (cerca del Polo Norte) y que en griego se conoce como Hiperbórea (más allá del norte). Las teorías raciales nazis, aseguraban que dicho pueblo hiperbóreo era el origen de la humanidad y que sólo los arios podían considerase descendientes de esos hombres a los que describían como semidioses. Su afán por descubrir pruebas de dicho pueblo perdido era inmenso, como os podéis imaginar. Sí, pero la Antártida está en el sur - replicaréis, cierto, pero un poco más de paciencia. Las teorías hiperbóreas nazis provienen de una hipótesis del origen del Universo simple y llanamente estrambótica: Welteislehre, El Mundo de Hielo.
Hanns Hörbiger

La historia aquí empieza a ser kafkiana. Esta teoría indicaba que el material primigenio del universo eran inmensas bolas de hielo que giraban en forma de espiral alrededor de las estrellas. Por supuesto, las leyes de Kepler, como tantas otras disciplinas científicas, directamente se catalogaron como falsas por parte de la ciencia nazi al ser contrarias a su teoría racial. Bien, según lo descrito en la teoría del mundo hielo, estas bolas finalmente caerían sobre su estrella provocando una eyección de masa coronaria que formaría el nuevo sistema solar. Por si no fuera suficiente, según este modelo, la Tierra dispondría de 4 lunas, de las que la actual sería la única sobreviviente, pues las otras tres habrían caído sobre nuestro planeta, la última de ellas sobre el 13.000 a.c y que sería la causante de la muerte de la casi totalidad del pueblo hiperbóreo, al cual asociaban a la Atlántida. ¿Y quién propuso dicha teoría? Pues fue Hanns Hörbiger, un herrero metido a ingeniero-cosmólogo, el que cautivó con sus hipótesis al todopoderoso Heinrich Himmler, el Reichsführer de las SS, quién dio pábulo a esta teoría, publicándose en el tratado cosmológico elaborado por el partido para las élites de las SA y de las SS. Aunque parezca un loco, en verdad Hörbiger fue el descubridor de la válvula de disco y más tarde de las de alta compresión y químicas, gracias a las cuales se aumentó considerablemente la producción de acero y que hoy se usan en toda la red de transporte del gas natural. Para que os hagáis una idea, su compañía, fundada en 1925 y que actualmente, bajo el nombre de Hoerbiger, sigue siendo un referente en la fabricación de válvulas. Como poco, resulta curioso como alguien hecho a sí mismo y tan brillante elaborase una teoría tan descabellada. 


Estoy seguro de que todos estos datos os parecerán interesantes, pero seguiréis sin ver la relación con la Antártida. Mundo Hielo no fue la única teoría que abrazó el nazismo, ni la más surrealista a decir verdad. La sociedad Thule, mezcló las teorías que afirmaban que la Tierra era hueca (formuladas ya en el siglo XVI) con la hipótesis de Mundo Hielo para conformar su gran relato del origen racial ario. Si la Tierra había sido una enorme bola de hielo, tal y como afirmaba Hörbiger, al solidificarse la corteza terrestre el interior se debería haber derretido de forma completa o al menos parcial. Por lo tanto, se debían haber creado grandes espacios interiores en los que los supervivientes del gran cataclismo del 13.000 a.c. se habrían refugiado, esta humanidad era según afirmaban los ancestros arios: los hiperbóreos, que habrían logrado salvar parte de su tecnología, creando grandes ciudades y una sociedad muy avanzada en el interior terrestre. El deshielo interno también habría formado gigantescos túneles de kilómetros de diámetro y pasadizos que conectarían la Tierra de extremo a extremo. El acceso a esta especie de descomunal "red de metro" se realizaría desde diferentes puntos clave diseminados por toda la superficie, pero que tendrían como principales entradas dos enormes agujeros, uno situado en el Polo Norte y otro en el Sur. ¿Empezáis a entender?

Por supuesto que es una locura, ¿pero que no lo fue en aquellos años? Hemos de entender, tal y como he explicado anteriormente, que los altos mandos de las SS y buena parte de los dirigentes del partido creían firmemente en estas teorías tal y como lo hace cualquier creyente con su fe. Para Hitler y sobretodo Himmler, quienes creían ciegamente en estas creencias, era vital encontrar el acceso a dichos pasajes, reencontrase con sus ancestros que vivían en el interior del planeta y acceder a una tecnología que les permitiese ganar la guerra y establecer el dominio ario. Por tanto, la Antártida sería un lugar clave para las SS y el III Reich y es la localización de dichas entradas al mundo subterráneo, lo que con total seguridad más impulsó a Hitler a enviar la expedición de Ritscher de 1939. Tampoco tengo dudas de que, descubiertos oasis sin hielo en el continente polar, la imaginación de ambos dirigentes debió dispararse febrilmente y no creo que perdieran de vista ni alejaran de sus pensamientos a la Antártida. ¿Pero tanto como para establecer una gran base en el Polo Sur? Lo que sabemos hasta ahora nos dice que no, pero de nuevo os quiero recordar que el libro "Die glocke" es ficción y que sólo pretendo que veáis que desde el punto de vista del interés de los alemanes, el establecimiento de dicha base era más que deseada.

Sé que os habréis quedado con más ganas de este tipo de historias, el próximo artículo os hablaré de los personajes ocultistas que rodearon a los círculos de poder del Reich, alguno de los cuales aparecen en la novela. ¡Os prometo que os vais a sorprender!