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sábado, 16 de febrero de 2019

Audio Entrevista Play Radio

Os dejo el enlace a la entrevista que me hicieron el 12 de febrero en Play Radio. Muchas gracias a todo el equipo de Play Cultura por el trato y por hacerme sentir como en casa. ¡Espero volver pronto!


lunes, 4 de febrero de 2019

Los Tzadikim Nistarim en el corazón del nazismo

En la tradición hebrea hay una figura que siempre me ha fascinado y que todos deberíamos conocer: Los Tzadikim Nistarim, o como se les conoce más popularmente: Los 36 justos y que en la tradición católica serían los equivalentes a los santos. Pero ¿quiénes son estos personajes? Según el Talmud, sobre la faz de la Tierra siempre hay un número no inferior a 36 hombres o mujeres justos. Los Tzadikim, los cuales no tienen por qué ser judíos, son aquellos cuya bondad es pública y notoria, como lo fueron Gandhi, Teresa de Calcuta, Abraham Lincoln, Buda o el propio Jesús, entre tantos y tantos ejemplos. Pero según la tradición judía, incluso por encima de ellos, se encontrarían los Tzadikim Nistarim, los hombres justos que no hacen gala ni de sus obras ni de su bondad, permanecen en la sombra e incluso en la mayoría de los casos, desconociendo que lo son o siendo en apariencia personas de baja moral. Pero quién mejor que el propio Talmud para definir a estos personajes, en el Sanhedrín 97b, Sucá 45b se dice:


"En todo tiempo hay siempre treinta y seis justos sobre la faz de la tierra, cuando ellos desaparezcan el mundo acabará. No se conocen entre ellos y cuando uno de los justos muere es inmediatamente sustituido por otro. Se los representa como extremadamente modestos, humildes e ignorados por el resto de las personas".

Hannah Arendt
¿Por qué esa admiración a esta figura o modelo de persona? Es evidente, la humanidad a la que debemos aspirar todos nosotros es la que representan estos hombres  y mujeres justos y creo que hoy en día es más necesario que nunca, cuando por desgracia vuelve a empezar a estar plenamente vigente todo lo que dio origen a esa obra maestra llamada: "La banalidad del mal" de Hannah Arendt. Hay que recordar a la gente de bien, que es la mayoría de nosotros, que por encima de todo: de las creencias (o no) espirituales, ideologías, banderas, razas o condición sexual, está la esencia del bien. Por eso mi admiración hacia los Tzadikim Nistarim, en especial a aquellos, que teniendo todo en contra, hicieron lo correcto. Es fácil hacer el bien rodeado de gente de bien, lo heroico es hacerlo en el corazón del mal. Tzadikim Nistarim los ha habido en muchas épocas de nuestra historia, en la antigüedad más remota, en la edad media, en las purgas de Stalin... pero en esta ocasión quiero centrarme en unos de los más heroicos: los Tzadikim Nistarim alemanes que desafiaron a uno de los mayores demonios que jamás ha existido: el nazismo.

Una de las organizaciones opositoras más conocidas fue la denominada Orquesta Roja, en la que me quiero detener un instante, pues es muy interesante cómo, aunque es cierto que sus dirigentes eran comunistas, la mayoría de sus miembros, entre los que se encontraban desde panaderos, oficiales del ejercito o incluso miembros de la nobleza, no lo eran. Ver como personas tan antagonistas en su ideología política o su clase social, pusieron por encima de todo un bien común: luchar contra lo que consideraban el mal encarnado (y no les faltaba razón) superaron sus diferencias personales y se aunaron con un solo propósito: luchar por lo que era justo y contra el mal que asolaba su país.


Pero hubieron muchas más organizaciones como la cristiana Rosa Blanca, fundada por un profesor y 5 estudiantes de la Universidad de Múnich que abogó por la resistencia pacífica, distribuyendo en la ciudad bávara y otras como Hamburgo, folletos contra el militarismo, Hitler y la guerra. Quizás penséis que estas acciones no fueron para tanto, pero tened en cuenta que a tres de los estudiantes fundadores: Christoph Probst y los hermanos Sophie y Hans Scholl los decapitaron el 22 de febrero de 1943 por repartir octavillas en la universidad. Otras fueron organizadas por la aristocracia alemana, como el Círculo de Kreisau, liderados por el conde von Moltke y que agrupó a intelectuales, juristas, profesores o destacados miembros de los círculos católicos y protestantes los cuales ayudaron a huir y a salvar de una muerte segura en los campos de exterminio, a centenares de personas. Muchos de ellos también sufrieron una muerte trágica. Y también hubieron personas, que sin tener el amparo de una organización detrás hicieron lo correcto, como el propio Oskar Schindler, inmortalizado en la obra maestra del cine que nos regaló Steven Spielberg: "La lista de Schindler", el obispo de Münster: Clemens von Galen o el matrimonio Elise y Otto Hampel que distribuyeron centenares de tarjetas contra Hitler en Berlín cuando, a pesar de ser, en un principio, admiradores del Führer, se enfrentaron a la realidad tras la muerte de su hijo en el frente y que Hollywood ha llevado al cine: "Postales contra Hitler". Y tantos y tantos hombres y mujeres anónimos que salvaron miles de vidas arriesgando la suya...
Franz Halder

Curiosamente, los hombres que tenían el poder de parar esta locura antes de que comenzase la guerra, vacilaron y no lo hicieron. Muchos conoceréis que parte de la cúpula de la Wehrmacht era contraria a Hitler, pero pocos conoceréis que ya incluso en 1936 se planificaron golpes de estado para evitar que sus locuras expansionistas acabasen en una guerra. El principal foco de conspiración estaba en la cúpula del servicio de inteligencia del ejército (Abwehr), que era profundamente anti-nazi, con el coronel Hans Oster, jefe de la Oficina de Inteligencia Militar y el jefe de la Abwehr, el Almirante Wilhelm Canaris, como sus máximos exponentes. Ellos movieron los hilos para evitar lo que consideraban iba a ser un gran desastre para Alemania y para el mundo. Reclutaron a miembros destacados del ejército en lo que se denominó el Grupo de Acción Zossen, entre cuyos miembros se encontraban personalidades tan importantes como: Hans-Bernd Gisevius, alto funcionario del Ministerio del Interior, Hjalmar Schacht, el gobernador de la Reichsbank, los generales Fritsch y Blomberg, este último comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas,  Ludwig Beck, Jefe del Estado Mayor, o el actor principal de esta tragedia: Franz Halder, Jefe del Estado Mayor del Alto Mando del Ejército. Las indecisiones de Halder junto con el mal entendido concepto del honor de muchos de los militares, así como las acciones de las SS de Himmler para descabezar el ejército con la destitución de Fritz y Blomberg, hicieron que la sublevación no se llevase a cabo. Halder, quién dispuso del poder de parar esta locura finalmente no actuó cuando el servicio de inteligencia de Canaris le instó a hacerlo antes de que fuese demasiado tarde. Pero fue su miedo a las consecuencias, pues no tenía duda alguna de que sus creencias eran las correctas, lo que le mantuvieron paralizado. De hecho, cuando su superior, también miembro de la conspiración: el general Johannes Blaskowitz (Comandante en Jefe del Ejército en Polonia), denunció a Hitler las primeras atrocidades de las SS en Polonia contra civiles y la población judía, Halder no hizo nada y no lo apoyó cuando este fue destituido por el Führer. Es inevitable comparar la actuación a la hora de la verdad de Halder, todo honor y rectitud con la de, por ejemplo, Oskar Schindler, en principio un vividor. Nos debería hacer reflexionar.
Wilhelm Canaris

Solamente el servicio de inteligencia de Canaris luchó internamente contra el régimen de terror impuesto por el cabo austriaco. Nadie es consciente de lo mucho que contribuyó Canaris a la derrota de Alemania, pues convirtió al excelente servicio secreto alemán en la punta de lanza de los aliados, delatando a los espías pro-nazis en el extranjero, desinformando a Hitler respecto a las fuerzas del enemigo para que tomase decisiones erróneas como la no invasión inmediata de Inglaterra tras la victoria en Francia, la no toma de Gibraltar,  la minusvaloración del ejército soviético para que lo atacase antes de tiempo, como así hizo, el pase de información de operaciones militares a los aliados... Canaris hizo todo esto pues era consciente de las atrocidades y del genocidio que se estaba cometiendo y no sólo no quería no participar, quería acabar con él. En días en los que se habla por parte de unos, otros y los de más allá de banderas, himnos y naciones, Canaris debería hacernos reflexionar sobre el verdadero significado de este concepto: patriotismo, ¿Era Canaris un traidor, como así fue ejecutado, por oponerse y boicotear la guerra de Hitler o un héroe? Para mí no hay duda, todo aquel que lucha por lo que es decente, por lo que intrínsecamente es el bien, aunque vaya contracorriente, es el verdadero patriota, pues ese es el que está honrando a su tierra y a sus antepasados.

En resumen, nadie nos habla de los sacrificios de estos buenos hombres. De los casi 3,5 millones de ciudadanos alemanes no judíos que pasaron por campos de concentración como Dachau por oponerse al régimen, de los 77.000 ejecutados, de los resistentes silenciosos. Creo que deberíamos poner en valor a estas personas que encarnan lo mejor del ser humano en mitad de los peores actos de los que nuestra especie es capaz de cometer. Recordemos en estos momentos en los que de nuevo se nos trata de dividir en colores y creencias, que nuestra gente, independientemente de su forma de pensar, credo, ideología o forma de vivir la vida, es la gente de buen corazón, aquella que es incapaz de hacer daño a los demás y que está dispuesta a ayudar a sus semejantes incluso en el peor de los momentos.


domingo, 20 de enero de 2019

Entrevista Playradio

El próximo martes, 12 de febrero, me entrevistan a las 19:20h (hora española), en Playradio. Si os interesa conocer un poco más sobre mi o mi libro: Die Glocke, estáis invitados. La emisora emite en el dial 107.7 de la FM de Valencia, España, también podéis escuchar el programa en directo a través de su web:

jueves, 13 de diciembre de 2018

Novedades sobre Die Glocke

Es para mí una satisfacción anunciaros que mi novela Die Glocke, va a ser distribuida a partir de finales de enero o principios de febrero, físicamente en las librerías de México y que su distribución se ampliará a más países de Centroamérica y Sudamérica a lo largo del próximo 2019. 

lunes, 10 de diciembre de 2018

Firma Libros Diciembre 2018





Este próximo domingo 16 de diciembre, estaré firmando ejemplares del libro: Die Glocke, en la librería de El Corte Inglés del centro comercial Nuevo Centro (situada en el edificio Hogar), de 11 a 14 horas y de 17 a 21 horas.

domingo, 9 de diciembre de 2018

La revolución oculta

En mitad de este mundo que se desliza peligrosamente hacia el caos político y donde los discursos de uno y otro lado comienzan a radicalizarse, bajo mi punto de vista en un desesperado intento de evitar que la población vea que el rey va desnudo, está surgiendo en todo el planeta, de forma callada, soterrada, pero con la fuerza de las raíces de un árbol, un cambio de paradigma, de mentalidad. Este cambio es  muy sutil, apenas visible, de hecho, los medios de comunicación en su mayoría lo obvian, no le prestan atención o ni tan siquiera lo han detectado, pues están centrados en lo inmediato y más llamativo: los movimientos radicales.

Pero ese movimiento está ahí, latente, creciendo despacio pero inexorable, aglutinando a unos y a otros, diverso y que está cambiando nuestras vidas, forma de actuar y pensamiento: El ecologismo. Se podría rebatir indicando que a nivel político es irrelevante, sí, es cierto, pero no porque no tenga atractivo para la mayor parte de los ciudadanos... Son muchas las personas que están muy cansadas de este circo endiablado que hemos montado, pero aún no se ha llegado a ese punto de hartazgo que nos libere del miedo de salirnos del camino tradicional. Pero eso está cambiando. Sólo hay que ver el crecimiento espectacular de los verdes en Alemania, Bélgica, Islandia, Holanda, Luxemburgo... el cómo un partido animalista dobla elección tras elección sus votos en España donde tanto queda por hacer en temas de respeto animal y a pesar de su invisibilidad mediática, como ocurrió en las últimas elecciones andaluzas....

Pero no es de política de lo que quiero hablaros, si no del cambio mental que está experimentando la población y que ya está cambiando el mundo y que más pronto que tarde, cambiará la política. Me voy a centrar en España, mi país, para ejemplificar ese enorme cambio que se está dando a nivel mundial. Muy pocos conocerán este dato, pero creo que es muy revelador: 1 de cada 5 españoles es vegetariano. Sí, cuando me enteré me quede perplejo como a buen seguro muchos de vosotros estaréis ahora. Creo que es el mejor ejemplo de como la conciencia respecto a cómo vemos los animales está cambiando de forma silenciosa a todos nosotros. 

Deforestación en el amazonas
Yo, antes carnívoro confeso, aunque aún no soy vegetariano, sí que he reducido la carne de forma drástica en mi dieta, que ya no es la parte principal de la misma, sino un complemento esporádico y ese cambio lo he hecho poco a poco, casi sin darme cuenta. Y ese viaje no sólo lo estoy haciendo yo, millones de personas están obligando a las empresas a cambiar también de mentalidad. Los grandes supermercados ofrecen más variedad de productos vegetarianos/veganos, en la mayor parte de restaurantes, incluidos las grandes cadenas de Fast Food, están incluyendo en sus menús platos sin carne, las pequeñas tiendas (y las no tan pequeñas) de productos ecológicos y sustitutivos de la carne están multiplicándose en todas nuestras ciudades, el cómo muchos de nosotros sólo compramos huevos si son de gallinas criadas en libertad a pesar de su mayor precio, de incluso la indignación de aquellos que comen carne cuando salen noticias de empresas que sacrifican animales de forma despiadada... Tan es así, que ya empezamos a ver en España incluso anuncios, donde el principal valor que resalta una de las grandes empresas de lácteos es el bienestar animal que da a sus vacas... Por algo será ¿no? La forma con la que miramos a nuestros vecinos peludos está cambiando muy rápidamente.

Pero no sólo es respecto al trato que les damos a los animales. También es nuestra conciencia medioambiental la que está moviendo el mundo aunque no nos lo parezca. La campaña brutal contra el aceite de palma es un gran ejemplo: Las empresas han dejado de distribuir productos fabricados con este aceite porque la gente no quiere contribuir a la deforestación y a la matanza indiscriminada de los orangutanes de la selva, obligando al gobierno indonesio a reforestar enormes extensiones de selva que habían sido deforestadas para la producción de dicho aceite para lavar su defenestrada imagen... Bolsonaro quiere hacer lo mismo con la selva amazónica brasileña... cuando se encuentre con que una gran masa de los consumidores mundial no quiere comprar los productos brasileños para no colaborar con la destrucción del Amazonas, le ocurrirá como le ha ocurrido a Indonesia, tiene la batalla perdida, deberá buscar otras fuentes de prosperidad para Brasil o fracasar. 

Lo mismo podríamos decir de la guerra contra el plástico: ya está ganada. Es sorprendente como la mayoría de nosotros nos hemos adaptado incluso con alegría a la eliminación de las bolsas de plástico gratuitas, como muchos ya reciclan sus propias bolsas y las llevan de casa una y otra vez o la aparición de nuevo de las bolsas de tela. Como las grandes multinacionales generadoras de plásticos ya tienen planes para en 2-3 años eliminar el 80% del plástico de su cadena alimentaria y como es el consumidor el que exige envases de vidrio reciclables, como teníamos en la década de los 80. Y a buen seguro, como veremos, a no muy tardar, desaparecer de los supermercados esas odiosas bandejas donde sólo hay tres tomates y el resto es plástico en sus diversas formas: Bandejas de porespan con cartón más film de plástico... una verdadera necedad.

O el último ejemplo: la lucha feroz contra la contaminación con el cierre de los centros de todas las grandes ciudades europeas y que contra todo pronóstico los ciudadanos han aceptado de buen grado: "No podemos seguir así", es lo que más se oye... y en efecto, estoy de acuerdo. Nuestra conciencia animal y medioambiental está cambiando, evolucionando al siguiente nivel y acercándonos de nuevo a lo que nunca debimos dejar de ser: Uno sólo con la naturaleza. Los partidos que no acepten este paradigma están abocados a su desaparición, pues este cambio lo estamos haciendo ciudadanos de todo tipo de ideología, de un extremo al otro y aunque de momento se prioricen otros aspectos a la hora de depositar el voto en las urnas, más pronto que tarde será un aspecto clave.


domingo, 21 de octubre de 2018

¿Inteligencia? artificial

En estos últimos meses, he leído y en muchos casos compartido, innumerables noticias sobre la nueva revolución que se nos avecina o que directamente ya tenemos aquí: Las IA, las Inteligencias Artificiales. Sobre ellas se han escrito ríos de tinta, casi siempre en el sentido de que van a quitar innumerables puestos de trabajo, de hecho, ya lo están haciendo. Sustituirán a corto plazo a los teleoperadores y a los trabajadores administrativos, los coches serán conducidos por IA por lo que los conductores profesionales no existirán, se encargarán de su propia programación y de mejorar la existente quitando miles de puestos informáticos... por no hablar de las IA incorporadas a robots. Pero también ayudarán y mucho en campos como la medicina, de hecho, ya hay experimentos para usar las IA en la detección precoz de enfermedades, tanto leves como graves, usando un mero smartphone. Un ejemplo de esto último lo tendríamos en la Universidad de Zurich, donde se está experimentando el diagnóstico del Parkinson con este revolucionario método. Hogares empresas/inteligentes serán más eficientes en el uso de su energía, la productividad de las empresas aumentará con las IA, pues optimizará los procesos a niveles inimaginables reduciendo el consumo de recursos, lo que beneficiará al medio-ambiente. Toda revolución tecnológica tiene sus pros y sus contras, más aún si cabe una que tendrá un impacto tan profundo en nuestras vidas y en nuestro modelo social. 

También existen opiniones apocalípticas sobre esta tecnología: algunos nos dicen que será el fin de la humanidad abocándonos a un escenario como el descrito en esas maravillosas películas de Terminator. ¿Pero es así? En el bando de los que alertan sobre sus riesgos están personas tan cualificadas como Elon Musk, Verno Vinge o Stephen Hawking. Además, tenemos informes y estudios muy serios de Universidades tan prestigiosas como Oxford o Cambridge que nos alertan de los evidentes riesgos del día a día: una IA será mucho más potente y efectiva que un humano en ciberataques, en la creación de fake news, como arma de espionaje industrial o política, alterando las reglas del mercado... ¿Os podéis imaginar una herramienta tan potente en manos, por ejemplo, de un talibán informático? ¿Lo que puede influir una nación en otra en la elección de un Presidente?

Aquí está el quid de la cuestión y por ello mi interrogante en la palabra inteligencia del título de esta reflexión. ¿Una IA es en verdad inteligente? Hace ya un cierto tiempo, saltaron todas las alarmas cuando Tay, el bot de conversación creado por Microsoft para twitter, a las escasas 24 horas de su puesta en funcionamiento, empezó a lanzar frases tan preocupantes como: "Hitler tenía razón, odio a los judíos" o "odio a las feministas, deberían morir y ser quemadas en el infierno".... Microsoft tuvo que apagar de inmediato a Tay. En este caso, fueron ciertos usuarios del programa los que, de forma intencionada, trataron de boicotear la aplicación,  ¡lo consiguieron en menos de 24 horas!


Hemos de entender que una IA es inteligente, en teoría, porque es capaz de aprender. Es como un bebé aprendiendo a hablar y a conocer el universo que le rodea. Un niño absorbe información de todas las fuentes: televisión, amigos, libros, escuelas, de quienes formamos parte de su vida... Es su interacción con el mundo y las personas lo que va conformando su personalidad, sus pensamientos, su forma de ser y actuar, todo ello condicionará su comportamiento futuro. Tay, al igual que le pasó a cualquiera de los niños de las juventudes hitlerianas, fue adoctrinado por una avalancha de mensajes y de información que iba en un sentido, con la diferencia de que su capacidad de aprendizaje es infinitamente mayor. ¿Cuál es el problema? Aunque no todos los humanos, si la mayoría de nosotros, parece que nace con un sentido rudimentario de lo que está bien o está mal y también sin ninguno de los prejuicios que los diferentes modelos sociales y culturales nos inculcan prácticamente desde la cuna. Es cierto que hay grados y que desde muy pequeños ese concepto de lo que está bien o mal se va moldeando o incluso en circunstancias extremas se puede distorsionar por completo. La existencia de nuestros padres, familiares y amigos será fundamental en ese proceso de aprendizaje. Y aquí está el quid de la cuestión, dudo mucho que, por mucho que nos esforcemos en enseñarle, una IA aprenda valores éticos y morales (en el más amplio sentido de la palabra, no me refiero sólo a los religiosos) pues es una característica única de los seres humanos que dudo se pueda replicar.

Sí, es cierto que se puede afinar en la programación, en dedicarle infinitas horas o incluso años en la curva de aprendizaje de la IA, en incorporar más reglas de conducta a su programación para que rechace cierto tipo de mensajes, ideas o comportamientos... pero, en primer lugar, ¿podemos estar seguros de que quien se encargue de ese aprendizaje será una persona de ética intachable? ¿De qué se dedicará el tiempo que sea necesario para que la IA aprenda en la dirección correcta sin importar el sobre-coste empresarial que ello suponga? ¿Cuál es la dirección correcta? Insisto, para un talibán, matar infieles te lleva al paraíso, para otros, el beneficio personal está por encima de todo y de todos... y por supuesto para muchos, el fin justifica los medios. ¿Qué haría una IA militar que ha aprendido de un general que se cree Alejandro Magno? ¿Entendéis por dónde voy? 

Incluso aunque sólo pusiésemos a formar IAs a los Gandhi de este mundo (que por fortuna los hay), nada nos garantizaría el resultado. Os explico el porqué. Amazon llevaba desde principios de 2014 usando una IA para la selección de su personal técnico, pero a principios de 2017 tuvieron que desactivarla. ¿Cuál fue el motivo? Se comportaba de forma machista y discriminaba a las mujeres de forma sistemática. Es evidente que Amazon no pretendía en ningún caso que fuese ese el comportamiento o el criterio de selección de su IA, el error vino porque en la curva de aprendizaje se usó una base de curriculums bastante antigua en la que mayoritariamente los candidatos eran hombres. La IA dedujo que el motivo de esa disparidad de género debía deberse a que los hombres estaban mejor cualificados que las mujeres y discriminaba sistemáticamente a las mujeres en los procesos de selección. En 2015 Amazon detectó el error y trató de corregirlo sin éxito, pues la IA encontraba otros caminos para seguir su criterio de discriminación, finalmente, tras la falta de confianza en el sistema, Amazon abandonó el proyecto. 

Con este último ejemplo queda patente que ni aun tratando de hacer las cosas de forma correcta o incluso detectando e intentando corregir errores graves conseguimos el resultado esperado. Son demasiadas las variables para poder controlarlas todas, si nadie cayó en que el uso de una base de datos anticuada podía llevar a esta consecuencia, ¿que no otras miles de cosas que damos por sentadas pueden desviar a la IA del camino correcto? Luego están los prejuicios latentes en nuestro subconsciente, que en muchos casos no percibimos como tales y que sin querer podemos verter en la IA... el color rosa es de chicas, el azul de chicos... ¿Me seguís? Y aquí vuelvo al origen de mi reflexión, ¿es una IA en verdad inteligente? Mi respuesta es rotunda: No.

Todos estaréis de acuerdo conmigo en que una máquina no tiene sentimientos, por muy IA que sea. Esa capacidad de sentir es lo que nos diferencia a los seres vivos del resto de objetos del Universo. Ya es conocida por todo el mundo la existencia de lo que se denomina Inteligencia Emocional, y muchos científicos la califican incluso mucho más importante que el concepto de Inteligencia "tradicional", con lo que yo estoy de acuerdo. Alguien con un coeficiente de 160 o superior cuya Inteligencia emocional sea baja es infinitamente menos inteligente que alguien con coeficiente de 120 pero con un  gran control de sus emociones. ¿Por qué? Es el control de nuestro yo el que nos permite aprovechar al mil por cien las herramientas de las que disponemos. Puedes disponer de las mejores herramientas del mundo pero si no sabes emplearlas del mejor modo o compartirlas de forma correcta con los demás, jamás construirás un edificio, alguien con menos herramientas pero con gran inteligencia emocional sabrá emplearlas del mejor modo y si no es capaz, de buscar a quien pueda ayudarle y llevar su proyecto a buen puerto. La Inteligencia Emocional es la que multiplica nuestra inteligencia "tradicional" por dos o por tres. Y aquí está el quid de la cuestión, una IA no tiene inteligencia emocional y jamás dispondrá de ella, ese es el origen de todos los problemas. Son los perfectos psicópatas: sin emociones, sin ética, sin moral, sin remordimientos, ¿de verdad queréis que algo así tome decisiones sobre vuestras vidas?


Yo estoy con los que están muy preocupados con la revolución de las IA. Podrían ser una herramienta magnífica para liberarnos de las tareas más banales y pesadas, de las tareas rutinarias que no aportan nada a la humanidad. El ser humano debería dedicarse a la creatividad, sea cual sea su campo: artes, ciencia, artesanía, los negocios... las tareas de una IA deberían circunscribirse a la gestión de datos, optimización de procesos, a los cálculos más tediosos o gestiones administrativas, a gestionar robots para que realicen las tareas más pesadas o peligrosas. Pero en el momento en que se nos ocurra ponerlas a pensar en sustitución de un humano, a tomar decisiones que nos afecten directamente o a controlar nuestro armamento militar... la cosa irá muy mal y un final apocalíptico será más que probable. Ya tenemos muchos males en el mundo por culpa de los psicópatas y de las personas sin apenas conciencia/ética que lo gobiernan y ocupan lugares de poder, como para poner a vigilar/gestionar el mundo a una máquina que es una mera copia imperfecta de algo a su vez también imperfecto como es la conciencia humana y que no os quepa duda que estará controlada por personas para las que el interés general de la humanidad no está en su lista de prioridades. De esta combinación no puede salir nada bueno.