.comment-body { background: #FFFFFF; color: #000000; }

domingo, 1 de diciembre de 2019

¿Es la historia tal y como nos la cuentan? Parte II, ¿romanos en América?

La Cabeza de Tecaxic-Calixtlahuaca
Siguiendo el hilo del artículo anterior, dos noticias más que han llegado a mis manos han hecho replantearme que la historia quizás no sea tal y como nos hayan contado. Una ya es antigua, es un descubrimiento de la década de los 30 que en su momento hizo tambalearse todas las bases de la historia de América: La Cabeza de Tecaxic-Calixtlahuaca. ¿Y porque no sabemos nada de este descubrimiento? Es sencillo, al igual modo que la Fuente Magna, una vasija descubierta en Bolivia con escritura cuneiforme sumeria y de la que ya he hablado en los artículos que versan sobre quién descubrió en verdad América, esta cabeza de terracota rompía con todo lo establecido: El descubrimiento por  parte de Colón de Sudamérica y de los vikingos de Canadá... y algo que es otro de los grandes tabús de la historia: La navegación oceánica en la antigüedad y el aislamiento entre continentes. 

Pero sepamos un poco más de este misterioso hallazgo. Esta diminuta cabeza fue hallada en 1933 por el prestigioso arqueólogo mexicano José Garcia Payón (fundador del Museo Nacional de Arqueología, de la Facultad de Antropología de Veracruz y director de la Biblioteca Nacional Mexicana) entre el ajuar funerario de un enterramiento anterior a la llegada de Cortés a México en 1519. Fue hallada en el centro ceremonial de Calixtlahuaca, situado en las inmediaciones de la ciudad de Toluca. La datación que se pudo hacer de todo el ajuar no dejaba lugar a dudas, su edad se hallaba entre 1476 y 1510 d.c. ¿Por qué es importante esta diminuta cabeza de apenas 3cm? Pues es muy sencillo, representa a un hombre de frente plana y barbudo. ¿Y qué? Os preguntaréis, bien, si no lo sabéis los nativos de todo el continente americano son lampiños, es decir, no tienen barba. ¿Cómo y por qué esculpieron una figurita de un hombre barbudo cuando no sabían que era una barba? 

Recordemos qué ciertos dioses de las culturas precolombinas eran blancos, barbudos, de ojos azules y algunos pelirrojos. Esos seres divinos habían llegado a sus tierras desde el mar, habían convivido con ellos, enseñado las técnicas de construcción y se habían marchado con la promesa de volver. Los aztecas y toltecas lo llamaron Quetzalcóatl, los incas Viracocha, para los chibchas era Bochica, para los mayas Kukulkán y en las regiones del Pacífico de Guatemala y El Salvador era conocido como Xiuhtecuhtli. Es evidente para todos que esos rasgos no casan con la morfología de ninguno de los pueblos indígenas, al igual que los rasgos del hombre representado en la cabeza de Calixtlahuaca. Al menos para mí, es evidente que no se inventaron esos rasgos, simplemente los vieron y los añadieron a sus creencias y mitología. 

Moneda romana encontrada en Lousville
Pero el caso que nos ocupa va mucho más allá, pues, al igual que la fuente magna, esta pieza arqueológica quedó en el olvido pues no encajaba y era molesta para la versión inmutable de esa parte de la historia hasta que en 1961 el antropólogo austriaco Robert Heine-Geldern determinó que esa imagen era la de un romano y que la estatuilla había sido esculpida en el año 200 d.c. Es decir, no era la representación azteca de un hombre con facciones europeas, era un busto de origen romano. Podéis comprender que el revuelo fue mayúsculo, pues, ¡cómo iba a existir en México una pieza romana antes de la llegada de los conquistadores! Como os podéis imaginar se tachó a la pieza de fraude. Pero en 1963, durante las obras de construcción del puente sobre el río Ohio en Lousville en el estado norteamericano de Kentucky, se encontró un pequeño tesoro de monedas romanas datadas en el siglo III d.c. En el mismo estado de Kentucky, se encontraron por parte de Michael Wayne Griffith, de otras 12 monedas más de la misma época imperial romana y que se conocen como Antoniniani, datadas entre el 238 y el 305 d.c.



Moneda romana encontrada en Lousville
Finalmente se determinó que las monedas eran auténticas, al igual que la cabeza de Calixtlahuaca, que fue catalogada en 1990 como escultura romana de la época de los emperadores severianos (193-235 d.c) por Bernard Andreae, arqueólogo del Instituto Arqueológico alemán de Roma, pues su estilo (forma del pelo, de esculpido...) encaja a la perfección con la moda de esa época. La teoría del fraude se desmoronaba, pero no se dio el brazo a torcer. Las monedas de Estados Unidos no tenían datación arqueológica por la forma en la que fueron encontradas, se supuso que se le cayeron a algún colono, o que se pusieron ahí por los propios descubridores del hallazgo para... ¿Llamar la atención?... No digo que no fuese así pero... ¿Os imagináis a una familia de colonos que están arriesgando su vida adentrándose en territorio virgen, llevando consigo una vasija de monedas romanas que no les valen de nada y en una época en la que ninguna pieza arqueológica que no fuera una joya tenía valor? Amén de que prácticamente todos eran pobres en busca de fortuna... ¿Qué hacían con monedas romanas, cómo las habían conseguido? Y la teoría del bromista que entierra a las orillas del Ohio monedas para que sean descubiertas en una obra años después... ¿Qué queréis que os diga? 

Lo mismo se intentó con la cabeza de Calixtlahuaca pero claro, aquí ya había un estudio arqueológico serio, dataciones científicas... Pero se intentó, se dijo que la dejo ahí un ayudante de Payón para gastarle una broma, algo que no me voy a dignar en comentar, que Cortes o uno de sus hombres la llevaba encima y la deposito en la tumba pocos años después de su llegada a México... Imaginemos que un conquistador la llevara consigo porque durante 1.200 años la estatuilla había estado en la familia... es evidente que le tendría aprecio, nadie se lleva a semejante viaje algo que no le sirva o le tenga aprecio, en ese caso, ¿para qué iba a abrir una tumba, dejar las joyas que allí había y  depositar esa reliquia romana en su interior? ¿No es más lógico pensar que alguien de la nobleza, como debió ser la persona de la tumba, se quisiera llevar al Más Allá lo que sería sin duda una reliquia de gran valor, pues para ella sería un objeto traído por los "dioses" llegados del mar? ¿Qué deducís vosotros? La última teoría oficial es que la estatuilla de algún modo llegó vía terrestre mediante intercambios comerciales desde oriente próximo... creo que tampoco merece la pena comentar semejante estupidez, ¿Os imagináis a los Inuit intercambiando una foca por un cabezón romano y pasándolo de Asia a América? ¿Este vendiéndoselo a un Sioux, este a un Comanche y así sucesivamente hasta llegar a México? ¿En serio? 
Barcos romanos encontrados en el lago Nemi

También quiero que reparéis en que la datación de la estatua y las monedas son de la misma época: alrededor del 200 d.c. ¿Coincidencia? Para encajar estas piezas en la historia ortodoxa debemos usar teorías demasiado peregrinas, al final la navaja de Ockham debe imponerse, europeos o mediterráneos llegaron a América en tiempos muy anteriores a Colón. Se nos dirá desde la historia oficial que con las galeras romanas no es posible llegar a América, al  mismo tiempo que se nos afirma que los Rapanui llegaron a la Isla de Pascua cruzando medio Pacífico con embarcaciones más cercanas a una cáscara de nuez que a las galeras romanas. Nadie dice que les fuera sencillo o que no fuera peligroso, pero, ¿Posible? Sin duda, sólo tenéis que observar la imagen del tamaño de los navíos romanos de recreo encontrados en el lago Nemi para disfrute del emperador Tiberio o de Trajano, las naves de Colón se quedan ridículas en comparación, incluso la más modesta galera romana es comparable con los drakkar vikingos que llegaron a las costas de Terranova,  para mí la cuestión no es si fue posible, si no: ¿Fueron contactos esporádicos o habituales? Algo que está por ver.

Las evidencias se van acumulando: la fuente magna, las anclas chinas en el golfo de México, la estatuilla de Calixtlahuaca, las monedas romanas de Ohio, las leyendas de los dioses con facciones europeas, las similitudes entre las construcciones mesoamericanas y las de Oriente Medio, los topónimos e inscripciones fenicias en Sudamérica... La navegación trans-oceánica era un hecho en época fenicia y muchos siglos antes de que Colón cruzara el Atlántico con la Santa María. Los fenicios y su relación con el Nuevo Continente y los nuevos hallazgos respecto a su relación con la península ibérica merecen su propio artículo.


lunes, 18 de noviembre de 2019

¿Es la historia tal y como nos la cuentan? Parte I

Estos días he estado leyendo sobre diferentes descubrimientos arqueológicos, unos novedosos y otros no tanto, que me han llevado de nuevo a esa pregunta que los que me seguís sabéis que me obsesiona: ¿Es la historia tal y como nos la cuentan? 

Es evidente que bajo la tierra hay aún muchos secretos y objetos por descubrir, muchos documentos escondidos en estantes desconocidos que pueden hacer variar lo que conocemos de la historia de la humanidad. Es de lógica que esta se reescriba a medida que se excava, pero no es a eso a lo que me refiero. No estoy hablando de pequeñas correcciones de capítulos concretos, sino de grandes vuelcos, de hacer tambalear los grandes pilares establecidos. La ciencia, y para mí la historia lo es aunque no sea exacta por sus características, es muy reacia a mover sus pilares, y oculta, aparta o simplemente ignora aquellas pruebas que incomodan lo establecido en lugar de tirar del hilo, incluso cuando hay evidencias claras, hasta encontrar la verdad. Ya conocéis mi postura al respecto por artículos anteriores, pues es mi obligación como científico, poner en duda todos los dogmas de fe, es la única forma de avanzar.

Heinrich Schliemann, descubridor de Troya y al que se
 acuso de iluso por buscar una ciudad que sólo era un mito.
A lo largo de dos artículos os quiero mostrar una serie de evidencias y descubrimientos que creo que es necesario conozcáis para que penséis en ellos. Se confirmen finalmente o no, es bueno para esta sociedad tan mediatizada, que empecemos a leer todos los puntos de vista, a poner en duda, razonar, analizar y sacar nuestras propias conclusiones sobre cualquier aspecto de la vida, ese y no otro, es el objeto de todos mis artículos: hacer brotar en nuestro interior el espíritu crítico, se esté al final de acuerdo o no con lo razonado. Si siempre se aceptara que la realidad es tal y como otros nos dicen, nunca se hubiera descubierto Troya. Pensar que si nuestra opinión depende sólo de lo que haya razonado otra persona, siempre seremos rehenes y esclavos de él o ella. Bueno, ¡pongámonos a ello! Pues los hechos que os voy a exponer ponen en duda unos cuantos pilares de la historia. 

Ya os hable en un artículo anterior de Göbekli Tepe, los restos megalíticos situados en Turquía que habían destrozado la edad en la que se suponía que los seres humanos comenzaron a ser sedentarios. Sus 11.500 años hacia saltar por los aires la fecha en que hasta ahora se creía que dejamos de ser nómadas, ese inicio del Neolítico donde el hombre descubre la cerámica, la agricultura, la ganadería y se convierte en sedentario. No se supo cómo reaccionar ante el hallazgo, esta vez no se pudo tapar, es evidente que las construcciones están ahí y que su antigüedad es esa, nadie lo pone en duda. Para no derribar el pilar establecido, se nos dijo que el complejo de Göbekli simplemente fue un "avis rara" que no implicaba que existiese una civilización y una sociedad organizada y especializada 2000 o 3000 años antes de lo que se nos había dicho. En palabras llanas, que simplemente un grupo de humanos que todos los días se jugaban la vida para poderse alimentar y que vivían en cavernas se habían juntado un día y habían dicho: 

"Oye, ¿a que no somos capaces de juntar unas cuantas piedras?" 

Templo en Dargeçit
Ya, como no tenían nada mejor que hacer y teniendo esa maestría tallando la piedra y construyendo templos perfectos de mampostería, que requiere conocimientos básicos de arquitectura y física, para que voy a hacerme una casa, mejor sigo viviendo a la intemperie en una húmeda cueva. Claro. Pues bien, en la provincia turca de Madin, en el distrito de Dargeçit, a unos 300 km al este de Göbekli, los arqueólogos dirigidos por Ayşe Tuba Ökse, desenterraron otro templo de las mismas características y de una antigüedad similar: unos 12.000 años. Sus excavaciones aún están la fase preliminar, pero ya se han encontrado restos de casas con paredes de piedra y suelos de arcilla, miles de cuentas de ornamentos, hojas de obsidiana- sílex, desechos de fabricación de joyas y herramientas para el trabajo de la piedra: cuchillas, puntas de flecha y otros microlitos.  

Göbekli Tepe

De confirmarse su antigüedad, que podría ser superior a Göbekli, lo que no es descabellado pues la estructura es casi idéntica pero de ejecución más tosca (los pilares no tienen las tallas en piedra maravillosas del primero) y las primeras dataciones de los objetos apuntan a esa fecha, podríamos decir en un área de al menos 300 km y durante un periodo de diez siglos y 2.000 o 3.000 años antes de lo que se nos había dicho, existió una civilización humana organizada, sedentaria y con un grado de desarrollo comparable por ejemplo, a la ibera en España. Eso destrozaría todo lo establecido pues como poco se acabaría con la idea de que la agricultura nos llevó al sedentarismo, pues de momento no hay evidencia alguna de actividad agraria en ninguno de los dos asentamientos. También es evidente que la capacidad de tallado y la técnica de construcción en piedra no surgen de la noche al día, se requiere de un proceso de aprendizaje que puede durar mucho tiempo y estoy convencido de que a medida que se excave en la zona se encontrarán más estructuras y la edad irá retrasándose en el tiempo. Es muy probable que bastantes siglos antes de que apareciesen estas construcciones, la idea de civilización ya estuviera implantada o existiese entre los humanos que caminaban sobre la Tierra y que la idea de los clanes de las cavernas comenzase a desdibujarse mucho antes de lo que se pensaba  ¿Qué otras cosas son mucho más antiguas o puede que no sean como se nos dice? En el próximo artículo más.


sábado, 21 de septiembre de 2019

Chernobyl, el paradigma de la estupidez humana

Todos nos quedamos espantados en su día con la catástrofe que ocurrió en Chernobyl y que para mí significó el pistoletazo de salida para la caída de la Unión Soviética. La afamada mini-serie con el nombre de la nefasta central nuclear (y que os recomiendo verla si aún no la habéis visto), puso de nuevo de "moda" los dramáticos hechos vividos aquellos fatídicos días de abril de 1986. No voy a entrar en si la serie magnifica o no los errores humanos cometidos por los soviéticos antes, durante o después del accidente nuclear, pues no es el objeto de esta reflexión, como tampoco poner el foco en un país en concreto. Como ejemplo supremo de la soberbia y por ende, estupidez humana, podría haber usado el casi Chernobyl norteamericano de 1979: la fusión parcial de uno de los reactores nucleares de la central de Three Mile Island en Pennsylvania o la propia Fukushima. 

Mapa de NASA que muestra los incendios en 2019.

Tampoco pretendo en este artículo hacer un alegato contra las centrales nucleares (las cuales cerraría sin dudar), pues ejemplos de la suprema majadería humana, por desgracia los tenemos a centenares más allá de las guerras fratricidas, el último: La impasibilidad de los gobernantes y buena parte de los habitantes del planeta ante la quema de la selva amazónica o de los incendios masivos igual de graves, pero no visibilizados en los medios, de la África verde... ¿De verdad os creéis que el oxígeno que respirarais sale de la nada? ¿Que no pasa nada por arrasar decenas de miles de kilómetros cuadrados de bosques y selvas en Brasil, África o Indonesia? No, lo que pretendo demostrar con el fin de combatirla, es la mayor verdad que nos dio Albert Einstein:

"Hay dos cosas infinitas: la estupidez humana y el universo; y de lo segundo no estoy seguro".

He elegido Chernobyl porque nos confronta como nada frente a lo que la mayoría considera algo inferior y supeditado a los humanos: La Naturaleza. Más allá de los desastres a los que nos abocan los dirigentes del mundo y que dan para escribir miles de novelas de terror, somos la única especie que es capaz de poner de forma consciente su vida y su supervivencia en riesgo. Pero, ¿son los que controlan el mundo una sub-especie humana diferente que nos lleva a la autodestrucción? De nuevo Chernobyl nos pone frente al espejo. A raíz de la serie comencé a reflexionar de nuevo respecto a nuestra relación con la naturaleza y nuestra supuesta superioridad, pero lo que ha hecho que escriba sobre Chernobyl ha sido una serie de documentales y de noticias que me han dejado perplejo.

Los liquidadores de Chernobyl.
Las primeras hablaban de cómo se ha creado todo un negocio alrededor de la zona de exclusión de la central. Se realizan excursiones programadas a visitar la zona del accidente. Sí, escucháis bien, viajes organizados e ilegales a una zona radioactiva para ver la ciudad abandonada de Pipriat, la principal  población golpeada por el siniestro. ¿Pero en qué cabeza cabe? Se supone que el riesgo es controlado... que van con contadores Geiger para la radio-actividad... puedo llegar a entender que quien es de la zona y ante la necesidad de llevar un plato de comida a la mesa, se vea forzado a prestarse a semejante trabajo, pues por mucho que se esté fuera de la zona contaminada la radiación les debe estar afectando de todas formas, ¿pero ir a propósito? ¿Poner tu salud e incluso tu vida en riesgo para obtener no se sabe que placer en ver... qué? ¿El morbo de la desgracia? ¿De las vidas perdidas? Se vende en dichos tours que la radiación ambiental es mayor de la normal pero segura... aquí de nuevo entra la doble estupidez humana, la soberbia de creerse inmortales y la frase típica de: "A mí no me pasará nada" con la ignorancia más supina. Cualquiera que quiera informarse un poco debería saber que la contaminación por radiación no solo proviene del aire. Hasta la piedra más pequeña de Chernobyl está contaminada de isotopos y partículas nocivas. Cualquier cosa que toquemos con nuestras manos o que rocemos con nuestra piel, las suelas de nuestros zapatos, el polvo que levantemos con nuestros pies y respiremos, una pared que rocemos con nuestra chaqueta... se va a contaminar de partículas radioactivas que van absorberse de inmediato en nuestra ropa o peor aún, en el interior de nuestros cuerpos, isotopos que no van a desaparecer y que van a  estar emitiendo radiación toda nuestra vida y más pronto o más tarde provocarnos un cáncer. 

Y sí, las estupideces que hacemos son infinitas, como lo de la gente que se mata por tratar de hacerse el selfie más arriesgado para obtener... ¡Likes en instagram! O lo del balconing... O de la forma en la que nos hemos complicado la vida y lo que se llega a hacer para tener más... ¡numeritos en una cuenta bancaria! De verdad que si los animales pudieran hablar desde luego no dirían: "¡Qué envidia de especie, que inteligentes, quiero ser como ellos!", más bien expresarían aquella mítica frase de Asterix: "Estos romanos/humanos están locos". No, los dirigentes desquiciados que tenemos no son una catástrofe ajena, son un reflejo de nuestra especie. Y sí, el ser humano es capaz de hacer cosas maravillosas, y está el arte, la música, la literatura, los pensadores, los científicos... pero incluso en ese mundo que debería ser el mejor reflejo de nosotros mismos como especie, está plagado de mezquindad, soberbia, vanidad, envidias... Y aún nos creemos superiores a los animales y a la naturaleza en general.


Bosque rojo de Chernobyl, situado en los primeros 10km alrededor de la central,
donde se suponía que nada iba a crecer por miles de años.
No veréis a ninguna especie destruir su hábitat, acabar con lo que le da de comer, matarse entre ellos mismos hasta la aniquilación por simple y mero odio, de acapararlo todo y no dejar nada que comer a los demás cuando ya están saciados... ¿Y somos nosotros los seres superiores? ¿De verdad? Aquí de nuevo Chernobyl nos pone frente al espejo. El segundo grupo de noticias que me ha llevado a esta reflexión son aquellas que nos dejan de nuevo a los pies de los caballos cuando se nos dijo que arrasamos con todo, que nada volvería a crecer en la zona más cercana a la explosión no... Pues bien, a la naturaleza los humanos no les importamos nada. Los árboles han crecido en menos de 40 años donde los "inteligentes" humanos dijimos que nada lo haría en decenas de miles de años. Los bosques de la zona están plagados de lobos, jabalíes, ciervos, la flora es exuberante... y además, todas las especies se están adaptando y haciendo cada vez más resistentes a la radiación, algo impensable para los humanos. No, nuestra fuerza está muy lejos de la del resto de los seres vivos. En un chasquido de dedos la todopoderosa civilización humana ha sido engullida en su mayor parte por la vegetación y en un centenar de años más, que en la historia de nuestro planeta es un pestañeo, no quedará ni rastro nuestro en aquel lugar. Reflexionemos hacia donde nos dirigimos los seres humanos, cojamos un poco de humildad y aprendamos de la naturaleza. O empezamos a tener desde ya lo que muchos, para mí de forma muy acertada, empiezan a poner como el valor más importante de una persona: La inteligencia emocional y de la que estamos tan carentes, o tendremos un futuro muy negro como especie. 


viernes, 16 de agosto de 2019

El cambio de la dieta mundial

Como ya indique en artículos anteriores, la humanidad camina casi hacia el completo vegetarianismo. Expliqué como grandes corporaciones se estaban haciendo con el control de las pequeñas industrias de productos veganos y vegetarianos. Cómo en los restaurantes y supermercados de  las grandes cadenas de alimentación se estaba abriendo con fuerza este tipo de productos. Creo que debería ser evidente para todos, que estos gigantes empresariales no se mueven por nada. Su información es más que privilegiada y sus movimientos estratégicos indican siempre una tendencia clara de hacia donde se desplaza el mundo. Es cierto que hay una potente evolución moral de la humanidad a todos los niveles, pero especialmente hacia los animales y la naturaleza, aunque personalmente me parezca desesperadamente lenta. Más aún cuando aparecen movimientos reaccionarios en sentido contrario, lo cual es previsible, pues a lo largo de la historia todo avance ha tenido siempre una fuerte resistencia. 

En alguna discusión, siempre amistosa, se me planteaba que el posicionamiento de esas grandes corporaciones en el mundo "vegetariano" se debía sólo al mero hecho de no querer perder tajada en un incipiente nicho de mercado. Yo respondía que no, que la cosa era mucho más profunda que una adaptación a la "moda" del momento. Bien, en estos últimos días se han sucedido una serie de noticias que dejan muy claro que detrás de todo hay un plan a nivel mundial que va a llevar a la reducción drástica de la carne de nuestra dieta. La mismísima ONU ha anunciado que:

“Un cambio global hacia una dieta vegana es vital para salvar al mundo del hambre, la escasez de combustible y los peores impactos del cambio climático”.

¿Se han vuelto los poderosos de este mundo sensibles al sufrimiento de las personas y de los animales? Permitidme que lo dude. Las razones son mucho más de peso. El profesor Edgar Hertwich, uno de los autores del informe, señala que los productos de origen animal causan más daño que la producción de minerales para la construcción y señala que:

La biomasa y cultivos para los animales son tan perniciosos como quemar combustibles fósiles.

Las razones ya os las adelanté en aquellos artículos: la producción de carne y lácteos, representa:

- El 70% del consumo mundial de agua dulce. Producir 1 Kg de carne requiere diez veces más agua que producir 1Kg de cereal.

- El 85% de la tierra usada para alimentación. Producir 1 Kg de carne respecto, por ejemplo, 1 Kg de soja, implica un 3.200% más de acidificación del suelo, un 970% más de eutrofización (Contaminación de aguas potables y marinas) y un 230% más de terreno.

- El 19% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. 1 Kg de carne, incluso de la que provoca un menor impacto ambiental, produce un 360% más de dichos gases que 1 Kg de soja.

Gramos de proteína por cada 100g de alimento (Fuente: mamaeco.com.es)
Estos datos, sacados de un informe elaborado por Joseph Poore, investigador de la Universidad de Oxford, revelan por si fuera poco, que: Los productos de origen animal solo aportan el 37% de las proteínas y apenas el 18% de las calorías que sostienen la alimentación humanaYa hay países que se lo están tomando muy en serio. Otra noticia nos reveló que Alemania se está planteando subir los impuestos a la carne para desincentivar su consumo. La ONU ha empezado a pedir y a instar a los países que se reduzca la producción y consumo de carne... Para convencernos, también están saliendo a la luz informes sobre las bondades del vegetarianismo para el cuerpo humano:

- Un Corazón Sano. Los vegetarianos poseen niveles de colesterol muy inferiores a quienes comen carne, y la enfermedad cardíaca es poco frecuente entre ellos.

- Presión Sanguínea Más Baja. Los vegetarianos poseen una presión sanguínea más baja.

- Control de la Diabetes.

- Prevención del Cáncer. Los estudios sobre vegetarianos muestran que las tasas de muerte por cáncer se sitúan entre la mitad y las tres cuartas partes de las de la población general. Las tasas de cáncer de mama son dramáticamente inferiores en países donde las dietas están basadas en vegetales. Estudios demuestran que los vegetarianos poseen mayor cantidad de glóbulos blancos en la sangre, llamados “células asesinas”, que son capaces de buscar y destruir células cancerosas.

- La Relación con el Calcio. Los vegetarianos tienen menos probabilidades de formar cálculos renales o biliares. Además, los vegetarianos pueden tener un riesgo inferior de sufrir osteoporosis porque consumen poca o ninguna proteína animal. 

Pero esto ya lo debían saber, ¿por qué se publican últimamente tantos artículos en los principales medios sobre lo malo de comer carne y las bondades de las verduras? ¿Por qué se dan veracidad a esos informes cuando antes se desdeñaban? ¿Por qué tantas prisas ahora en convertirnos en vegetarianos? Os preguntaréis. Se está extendiendo el rumor de que las élites no quieren que comamos carne en una especie de sadismo clasista en la que quieren someter al común de los mortales a través de la comida como sucedía en la edad media o en tiempos de guerra. Yo no lo creo. 

Incendio en el Ártico.
La cosa es mucho más grave. Tenéis que fijaros en otro tipo de noticias para entender, al menos tal y como yo lo veo, el porqué de esta urgencia. Noticias plagadas de: las bondades de comer insectos, olas de calor y de frío donde se baten récords de temperatura, huracanes, tifones y tormentas cada vez más devastadoras, ¡incendios en Siberia y Alaska! Temperaturas de +30ºC en el ártico, en Groenlandia, solo en julio, su capa de hielo perdió 197.000 millones de toneladas de hielo, cuando el promedio esperado está entre 60 y 70.00 millones de toneladas en esta época del año. CEO's de esas grandes eléctricas que han vivido de los combustibles fósiles diciendo públicamente en que van a liderar el cambio energético a energías limpias sin emisiones, las empresas del motor implicadas en una carrera contrarreloj por el coche eléctrico... No, las élites no van a gastarse miles de millones de dólares en cambiar por completo el modelo productivo por un capricho, no van a cambiar el modelo alimenticio por fastidiar a las clases bajas. De hecho, hasta ahora se han gastado bastantes millones de euros en tratar de denigrar las teorías de los científicos que aseguraban que existía el cambio climático, en que Hollywood mostrase en series y películas a los animalistas/ecologistas como gente desequilibrada o radical cuando no terroristas. ¿Qué ha cambiado? Simple y llanamente tienen miedo, han visto que el tiempo se agota, que vamos sin frenos al precipicio de la extinción, que su dinero de nada les valdrá cuando la furia de la naturaleza se desaté, no habrá lugar en la Tierra donde refugiarse. 

Hemos hecho tanto daño que el cambio energético ya no es suficiente para parar esta deriva, el otro gran foco del desastre es la forma de alimentarnos y si se quiere parar el cambio climático esta debe cambiar. Muchos ya son conscientes de que nos quedamos sin futuro, pero es que muy probablemente nos estemos quedando sin presente. La verdad es que para muchos el cambio será traumático, aunque para mí, que llevo 6 meses siendo vegetariano y uno vegano, no lo está siendo en absoluto. Pero valdrá la pena, un mundo en armonía con los animales, sin polución, sin  tantas agresiones a la naturaleza, sin duda será un mundo mejor y más sensible. Si vemos que en los próximos años, los animalistas pasan a ser los héroes del celuloide en vez de ser retratados como lunáticos fanáticos sabréis que el peligro va en serio.


sábado, 13 de julio de 2019

¿Nuevo desafío a Darwin?

Hace unos pocos días salió a la luz una noticia desconcertante y que ha revolucionado la antropología humana. La ciencia está tratando de digerir el hallazgo, aunque sinceramente, por lo que he leído, esta vez no va a haber forma de rebatirlo. ¿Se esconderá el hallazgo? ¿Se obviará esta prueba porque no encaja en los esquemas establecidos? Antes de continuar, de nuevo cuando trato acerca de estos temas, quiero dejar bien claro que la cuestión religiosa está completamente fuera de este análisis. Se tiende a usar por unos y otros la teoría de Darwin como arma arrojadiza para demostrar que Dios no existe o atacar a dicha hipótesis porque los creyentes creen que niega la figura de Dios. Nada más lejos de mi intención, de hecho lo considero una estupidez, pues ni se puede demostrar ni desmentir la existencia de un ser todopoderoso. A Dios se lo puede incluir en la teoría de Darwin sin problema alguno, algunos teólogos lo hacen: "es Dios quien dirigió esas mutaciones para hacer su voluntad" y todo arreglado. No es eso lo que pretendo, mi análisis, acertado o no, es meramente racional.

Huella de Trachilos, Creta

Pero a estas alturas os preguntareis que hecho es del que os hablo. Bien, todos sabéis que en un principio se nos dijo que descendíamos del mono, luego eso se rebatió y pasamos a la fase en la que estamos: hubo un ancestro común entre monos y humanos del cual nacimos las dos especies. Ese ancestro en teoría sería el australophitecus, siendo los restos del más famoso de ellos, "Lucy", de unos 3,5 millones de años de antigüedad el más representativo. Estos restos hallados en Etiopia nos indicarían que los humanos habríamos surgido de Lucy en África y nos habríamos extendido desde allí al resto del planeta. Pues bien, en la isla griega de Creta, en Trachilos, se han descubierto unas huellas humanas de 5,7 millones de años de antigüedad por un equipo sueco de la Universidad de Uppsala (el artículo lo podéis encontrar en la revista Proceedings of the Geologist's Association).

Huella de Trachilos, Creta
Esto desmontaría por completo la teoría evolutiva humana que tenemos actualmente, ¿cómo podemos descender de Lucy si ya había humanos 2,5 millones de años antes de su existencia? La respuesta es obvia, no descendemos del Austrolopithecus. Pero es razonable que se pida que se demuestre que el hallazgo es cierto. Muchos igual no sabéis que una de las características más específicas de los seres humanos y que no se encuentra réplica alguna en la naturaleza, es la forma de nuestros pies: suela larga, cinco dedos apuntando hacia delante, sin garras y un dedo gordo más grande que el resto. Ni los simios tienen una forma parecida, pues sus pies se parecen más a nuestras manos. Pero ¿por qué es tan importante la forma de los pies? Pensad que el supuesto paso de homínidos a humanos lo dimos cuando empezamos a caminar sin apoyarnos con las manos, eso conformó la forma de nuestros pies tan característica, pues somos los únicos animales que andan erguidos. La forma de los pies de Lucy es bastante parecida a la nuestra aunque no similar, se aprecian diferencias, no son claramente humanas y la especie de la que se supone que viene Lucy, el Ardipithecus ya presenta pies de simio. Por eso se pensaba que los humanos venían de Lucy y esta del Ardipithecus, y ahora resulta que encontramos huellas mucho más parecidas, por no decir idénticas, a los humanos que las de Lucy y 2 millones de años más antiguas. ¿Veis cómo se cae el castillo de naipes que se había montado?

Pero, ¿hay alguna duda de que esas huellas encontradas en Creta no sean humanas o de su antigüedad? Os preguntareis de forma razonable. La forma es indudablemente humana y respecto a la antigüedad parece que tampoco hay dudas, la roca donde se han quedado grabadas es muy específica de ese periodo, su datación geológica es muy clara. Este descubrimiento quizás hará válido otro realizado en los Balcanes que también fueron muy polémicos, pues retasaban en 4 millones de años la existencia de homínidos. Esta vez huesos y una mandíbula con una datación de 7,2 millones de años, lástima no encontrar huesos de un pie para poder comparar. ¿Fueron estos "balcánicos" los mismos humanos que los "cretenses"? ¿Sus precursores? Por desgracia no lo podemos saber, aún tenemos muy pocas piezas del puzzle.

En definitiva, tanto el lugar como la fecha son un terremoto para la narrativa evolutiva establecida. Hace 8,2 millones de años no existía el Sahara, Creta estaba unida a Grecia, el Mediterráneo estaba casi seco... el ser humano es mucho más antiguo de lo que se nos dice, si ya éramos humanos hace 6 millones de años, quizás empezamos a serlo hace 12 o 15, quien sabe. Tampoco es ya difícil de imaginar a humanos primitivos caminando por toda la costa mediterránea. La idea de que el ser humano nació en el interior de África se tambalea y su origen desde otra especie también, parece que el ser humano evoluciona desde otros seres humanos y no desde otras especies. La polémica absurda y el desprestigio que sufrió Pepe Gisbert por afirmar que su hombre de Orce era de 1,5 millones de años queda casi en ridícula cuando estamos hablando ya de hombres de hace 6 millones de años... Por cierto, hoy ya no se duda de que el hombre de Orce es humano y no un caballo y se han reanudado las excavaciones paralizadas porque las fechas desmontaban la teoría de la repoblación desde África  ¿Quién va a reparar el honor de Gisbert que sufrió las vejaciones de los "sesudos" hombres de "ciencia" de la época? ¿O de Sautuola y Altimira? ¿o Schliemann y Troya? O tantos otros.  Con esto sólo quiero poner en énfasis que la ciencia no se puede convertir en un dogma de fe, no se puede ir a destruir a aquellos científicos que hacen hallazgos que desmontan lo establecido y no tomar por ridículas hipótesis sin entrar a fondo en ellas.


jueves, 4 de julio de 2019

Feria del libro Alboraya 2019



El próximo sabado 6 de julio firmaré ejemplares de Die Glocke en la Feria del Libro de Alboraya, situada en la Plaza del Carmen S/N. Si os apetece conocerme y hablar un poco de historias de la II Guerra Mundial me encontraréis a partir de las 18:00h en la caseta de Somnis de paper.

sábado, 8 de junio de 2019

El misterio de los Pueblos del Mar, ¿atlantes?

Hace ya muchos años leí sobre uno de los grandes enigmas de la historia de la humanidad y que hoy en día sigue atormentando mi curiosidad y deseo por saber. Muy pocos conocen, por desgracia, que sobre el año 1200 antes de Cristo, el mundo antiguo sufrió una de las mayores convulsiones que la historia recuerda y que cambió para siempre el devenir de Europa, el norte de África y Oriente Medio: Las invasiones de los conocidos como Pueblos del Mar. Los dos grandes imperios de la época: El hitita y el egipcio, sufrieron los ataques de un grupo heterogéneo de invasores que destruyeron por completo el primero y estuvieron muy cerca de acabar con la tierra de los faraones. La faz del Mare Nostrum cambió por completo con la llegada de estos fieros marinos, se derribaron pueblos y se crearon nuevos: Aparecieron los filisteos, se creó el reino de Israel...   

Ramsés III
Pero, ¿qué sabemos de estos misteriosos pueblos? Sus ataques fueron continuos a lo largo de varias décadas, siendo especialmente virulentos bajo el reinado de Ramsés III, quien logró derrotarlos a duras penas a pie de playa en la conocida batalla del Delta del Nilo, cuya gesta el faraón mandó esculpir en piedra en el templo de Medinet Habu. Algunos de estos pueblos fueron asimilados por el faraón, otros derribaron el imperio hitita y se asentaron en sus tierras, dando lugar a los famosos filisteos a los que el futuro rey David se enfrentaría con su honda (Samuel 17, 49-50), otros al parecer, regresaron al Mediterráneo occidental tras la derrota en Egipto, a las islas de Cerdeña y Córcega. De ellos poco sabemos, pues sólo algunos jeroglíficos egipcios y algunos textos hititas los mencionan, como el obelisco de Biblos, los documentos de Amarna y Ramsés II o la Gran Inscripción de Karnak en la que se nombra alguno de esos pueblos: Peleset (filisteos), ekwesh, teresh, lukka, shardana (Sardos provenientes de Cerdeña), shekelesh, Shahu, amoritas e ysriar (israelitas).   

¿Dónde está el misterio? Os preguntaréis. Bien, estos pueblos en apariencia surgieron del interior del Mediterráneo en innumerables bajeles pero, incluso hoy en día, no sabemos muy bien desde que puerto partieron. Ignoramos de dónde surgieron. Es evidente que eran belicosos, hábiles en el arte de la navegación y en la construcción de navíos, por ello, es difícil de imaginar cómo se propone por la historia oficial, que fueran pueblos de Centro Europa o indoeuropeos que se vieron desplazados de sus tierras de origen y llegaran a las costas mediterráneas. El arte de la navegación y de la construcción naval no es una técnica que pueda desarrollarse en una decena de años. A los propios griegos, reconocidos marinos, les costó siglos ser la potencia marítima que llegaron a ser. Esos misteriosos Pueblos del Mar, llamados así pues al desconocerse su procedencia los egipcios creían que vivían sobre sus bajeles, debían de haber pertenecido a una civilización similar a la egipcia o a la hitita asentada a las orillas de un mar o de un océano. Pero, ¿porque no sabemos nada de ellos? Algo debió suceder sobre el 1.200 a.c que en efecto, tal y como afirma la historia oficial, forzó a esos pueblos a tratar de invadir Egipto y Oriente Próximo. Debió ser una gran catástrofe que los llevó a la desesperación y a la guerra.

Platón
Hasta aquí es lo que, a groso modo, sabemos de aquella invasión que cambió nuestra historia, pero ¿qué la desencadenó? Es evidente que los shardana dieron origen al nombre de la actual isla italiana de Cerdeña, pero, ¿se refugiaron en la isla tras ser derrotados por Ramsés III dando su nombre al lugar o su nombre es debido a su lugar de origen? De nuevo, al menos para mí, todo vuelve a encajar con una vieja historia: La Atlántida. Tal y como lo veo, todos esos pueblos no surgieron de la nada, ni creo que lo hicieran del interior de Europa Oriental. Su belicosidad, su composición heterogénea y su habilidad de navegación, concuerdan con la descripción de Platón de los atlantes Ya planteé en artículos anteriores que debieron formar un imperio comparable al egipcio en el Mediterráneo occidental, siendo la famosa ciudad de la Atlántida su capital. La destrucción de la misma en un día y una noche, debió hacer temblar toda su estructura social y llevarlos al caos. Las ciudades estado bajo su control y sin una cabeza que las rigiese, debieron sumirse en la anarquía y tal como sucedió con la caída de Roma, su civilización sucumbió. Tras los primeros años de desconcierto, desgobierno y revueltas, quizás los antaño súbditos atlantes, trataron de reunirse de nuevo y miraron a oriente, a los prósperos y ricos imperios egipcio e hitita e intentaron conquistarlos para recuperar el esplendor perdido y devolver a sus pueblos aquello que perdieron. Pero fracasaron.

Doñana
Ahora habría que preguntarse si las fechas cuadran... Y lo más curioso de todo es que lo hacen. Sabéis de mi hipótesis de que Tartessos y la Atlántida son lo mismo, o al menos, la cultura del Guadalquivir es descendiente de la segunda y que creo que la mítica ciudad se encuentra bajo los humedales de Doñana. Bien, justo en las fechas en la que los Pueblos del Mar aparecieron (sobre el 1250 a.c.), la geología nos dice que en las costas de Cádiz se produjo un acontecimiento catastrófico: un gigantesco tsunami arrasó el litoral y creo las actuales marismas de Doñana. ¿Ese maremoto fue el que sumergió la Atlántida en el mar en un solo día y una sola noche? ¿Fue la naturaleza la que descabezó y puso del revés al imperio atlante, dispersándolo y haciéndole perder toda su cultura y civilización? ¿Es eso posible? Recordemos que en la antigüedad el saber se concentraba en muy pocos lugares, como la biblioteca de Alejandría,  cuya quema nos hizo retroceder y perder innumerables conocimientos que tardamos siglos en redescubrir o como he mencionado unos párrafos arriba, con la caída de Roma se perdió toda su ingeniería, arquitectura, las calzadas, acueductos... que en muchos casos no recuperaríamos hasta el renacimiento o incluso el siglo XIX con la fórmula del cemento. Sí, si las mejores mentes atlantes, sus mejores estadistas y guerreros, si sus conocimientos se custodiaban en su capital, la desaparición de la metrópolis con un chasquido de dedos debió provocar la casi completa perdida de su civilización. Es posible que los restos megalíticos de Cerdeña, Malta o de la propia España pertenecieran a esa civilización, o incluso los propios minoicos y su cultura del toro o su riqueza basada en el comercio del cobre, cuya única fuente importante en Europa se encuentra en las minas de Río Tinto, a escasos kilómetros de Doñana. Quizás algún día descubramos que los Pueblos del Mar, los Tartessos y el resto de civilizaciones antiguas del Mediterráneo Occidental fueron los malogrados atlantes que trataron de recomponer una cultura que finalmente se perdió en el olvido, ¿o no?