.comment-body { background: #FFFFFF; color: #000000; }

domingo, 3 de julio de 2022

Abismo: las armas secretas de Hitler


Os dejo los enlaces a la tertulia en el programa de Radio Aragón: Abismo, bajo la dirección de Nacho Navarro Gil, con la inmejorable compañía  de Jaime Arenas y Luis Tobajas. En el hablamos de los sorprendentes submarinos gigantes de Hitler, debatimos sobre la posible existencia una base nazi en la Antártida, de la influencia de las sociedades esotéricas en el desarrollo de las Wunderwaffen, las armas maravillosas y por supuesto de la tecnología inverosímil de Die Glocke y los Haunebu.



Podéis ver el programa emitido en vivo por el canal de youtube de Abismo: 



https://youtu.be/uVtCrkiPiDI


O si lo preferís, descargaros el programa en Ivoox:


https://go.ivoox.com/rf/89270755


¡Seguro que os gustará y descubriréis hechos sorprendentes sobre la II Guerra Mundial!





jueves, 30 de junio de 2022

Tertulia sobre las armas de Hitler


Este viernes, 1 de julio, en riguroso directo y desde las 23:30, puedes acompañarnos a Jaime Arenas, Luis Tobajas y a mí en el programa de radio Abismo de Aragón Radio, al frente del cual se encuentra Nacho Navarro Gil, experto en el patrimonio material e inmaterial de Aragón, conductor del formato 'El legado invisible' en Aragón TV y miembro del equipo de Iker Jiménez en Cuarto Milenio, Milenio Live, Horizonte y Futura.


Será una noche dedicada a los grandes inventos de la II Guerra Mundial, en especial a la tecnología nazi.


El programa se emitirá en directo en FM en Aragón Radio y también en streaming (con vídeo) en Youtube y Twitch. Sí lo preferís, a posteriori,  tendréis acceso a él en forma de podcast en Ivoox, Spotify y Apple Podcast) y en el canal de Youtube del programa:


https://www.youtube.com/channel/UCCqmIfBtJEGNthQQxAVEzaw



¡Os Esperamos! ¡No os lo podéis perder!



viernes, 10 de junio de 2022

Viajes Espaciales

En este artículo quiero de nuevo unir dos noticias que han acontecido estos últimos meses y que abre las puertas a reinterpretar todo lo que sabíamos sobre los viajes espaciales y la posibilidad de que una civilización extraterrestre nos haya o no visitado. 



Dentro de la ciencia nadie duda de que debe haber vida más allá de la Tierra, y que con toda seguridad existen seres inteligentes y civilizaciones avanzadas en nuestra propia galaxia. Según los cálculos de la propia NASA debe haber no menos de 300 millones de planetas habitables sólo en la vía láctea, ahora multiplicar esa cifra por 100.000 millones de galaxias.... 30 trillones de planetas habitables en el universo. Convendréis conmigo en que no es serio pensar que sólo la Tierra es habitable. Yo incluso voy más lejos, tampoco descarto la existencia de vida, no inteligente eso sí, en nuestro propio sistema solar. Sí no conocemos lo que hay en el fondo de los 
océanos, menos aún si hay vida subterránea en Marte.


Como ya dije en artículos anteriores, debe haber civilizaciones inteligentes en nuestra propia galaxia, pero el argumento que se esgrime, y en principio no carece de cierta solidez, es que las distancias espaciales son inmensas. Un ejemplo clarificador, la estrella más cercana, Próxima Centauri, se encuentra a unos 4 años luz, con nuestra tecnología actual, el viaje de ida con una nave de 100 metros, costaría no menos de 50.000 años, si esto es inviable, es fácil deducir que pensar alcanzar estrellas situadas a una distancia de 200 o 300 años luz con naves tripuladas es ridículo... ¿O no?



Aquí entra una de las noticias de la que os he hablado y que no suelen darse en los periódicos más allá de un pequeño artículo en la sección de ciencia. La ciencia ha demostrado que el escollo insalvable para los viajes interestelares: Viajar más rápido que la luz, no es tal. ¿Cuál es el problema? Einstein nos dijo que cuando una partícula supera la velocidad de la luz su masa crece hasta el infinito y por tanto necesitamos una cantidad de energía infinita para moverla. De ahí que siempre se nos haya dicho que no es posible viajar más rápido que la luz. Pero eso cambió hace unos años cuando se descubrieron unas partículas llamadas solitones, que al superar la velocidad de la luz no aumentarían en masa y que generarían una especie de burbuja espacio-temporal que nos permitiría viajar muchísimo más rápido que la luz, en pocas palabras: El motor de curvatura de Star Trek. ¿No es curioso como la ciencia cuando avanza casi siempre lo hace en la línea que ha marcado la ciencia ficción décadas antes, cuando no se tenía ni la base teórica para lo que plantean muchos escritores?


Pero sigamos. El problema estaba en que para generar esas partículas y esas ondas de curvatura se necesitaba una energía desconocida para la física. Pero parece ser que el problema ha sido encauzado por Erik Lentz, físico de la Universidad de Gotinga (Alemania), en su estudio publicado en Classical and Quantum Physics. Ha propuesto un método para la construcción de nuevos solitones hiperrápidos en los que no hay necesidad de usar densidades de energía negativa exóticas. Es decir, el problema ha pasado de ser teórico a ser de ingeniería. Sí que se puede viajar más allá de la luz pero necesitamos comprimir una masa que equivaldría a cien planetas Júpiter. 




Sí, hoy es impensable lograr algo así, pero estamos de enhorabuena, los físicos Alexey Bobrick y Giannu Martire ya están estudiando cómo utilizar una fuerza gravitacional masiva para lograr comprimir esa masa. Es decir, aunque no tengamos aún disponible la tecnología para lograrlo, es sólo cuestión de tiempo que la tengamos, tal y como pasó con la energía nuclear o con la actual fisión, a punto de ser controlada. No podemos tener duda alguna que, si la humanidad no se autodestruye por su propia estupidez, dentro de mil años dispondremos de esos motores y que el viaje de ida y vuelta a Próxima Centauri nos costará tan solo un par de años. Ahora pensemos en una civilización que nos lleve tan sólo mil años de ventaja, sinceramente, creo que no es descabellado pensar que ya dispondrán de esa tecnología o una aún superior y que pueden alcanzar sin  duda cualquier parte de la galaxia que se propongan. En pocas palabras, que una civilización alien es imposible que nos visite por las enormes distancias siderales es otro mito que hay que tachar y eso me lleva a la segunda noticia de estas semanas: La desclasificación de los archivos OVNI por parte del departamento de defensa de Estados Unidos.


Hace ya un par de años que el ejército estadounidense ha comenzado a filtrar grabaciones realizadas por sus pilotos militares de lo que ellos llaman UAP: Fenómenos aéreos no identificados, lo que siempre hemos conocido como OVNI's. De hecho, hasta hace poco, cualquier piloto comercial o de combate que asegurara haber visto un Ovni, podía meterse en serios problemas y ver peligrar su propia carrera profesional. Uno puede pensar, y seguro que en muchos casos fue así, que esos avistamientos eran prototipos militares que se deseaba mantener en secreto para no dar información a las potencias rivales. Ahora, el departamento de estado estadounidense, insta a que se informe de todos los avistamientos sin miedo a "consecuencias negativas". ¿Qué ha cambiado? Es lógico pensar que teman que las naves actuales que avistan y de las que desconocen su origen, sean aeronaves rusas o chinas que superen en mucho las capacidades técnicas de sus aviones, de hecho confirmaron que en 18 de esos casos, los objetos o imágenes percibidas se movían «a una velocidad considerable sin una forma discernible de propulsión» y que eran «objetos claramente tecnológicos».


Hace unos días tuvo un hecho histórico, se llevó a cabo una reunión de La Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes de EE.UU, la cual disponía de una vista pública y otra a puerta cerrada para los temas más delicados. El objeto de la comparecencia, era discutir públicamente los avistamientos de objetos no identificados (Podéis encontrar la comparecencia en internet). Scott Bray, subdirector de inteligencia de la armada del Departamento de Defensa y su superior, Ronald Moultrie, principal responsable de inteligencia en el Pentágono, confirmaron que los avistamientos de objetos tecnológicos no pertenecientes al ejército, son «frecuentes y continuos», confirmando que tenían desde 2004 a 2021 no menos de 144 avistamientos militares no explicables. 



Ambos, admitieron estar desconcertados al conocer que China también tenía un programa, al igual que ellos y los rusos, que trataba de discernir el origen de esos objetos que hacen giros imposibles de 90º, que pueden volar a velocidades que no alcanza ningún avión conocido, detenerse en seco para a continuación sumergirse en el océano, como la filmación que todos hemos visto en el video publicado por la armada de USA. Todos sabemos que esa tecnología, si es terrestre, debe ser china, rusa o estadounidense, nadie más puede tenerla, pero si todos están investigando el fenómeno es porque no saben lo que es. Nadie investiga sobre lo que ya sabe. Creo que, tras la primera parte del artículo y tras estas declaraciones, no se puede descartar, sea cierto o no, que sean naves no terrestres. Respecto a la naturaleza de estos objetos, Scott Bray y Ronald Moultrie simplemente se limitaron a indicar: «no hacemos conjeturas sobre su origen».


Pero la guinda de la comparecencia fue cuando un periodista preguntó sobre la veracidad de que los militares hubiesen recuperado objetos no terrestres en tierra, en clara referencia a Roswell. Ambos mandos militares negaron que hubiera ningún caso en el que el ejército hubiera recuperado restos de un accidente en tierra de alguno de estos objetos o que hubiera pruebas de que fueran «de origen no terrestre». Hasta aquí lo esperable, pero el avispado periodista preguntó si habían recuperado alguno de estos objetos en el mar, la respuesta fue sorprendente: «eso lo trataremos en la parte de Secretos Oficiales de esta comparecencia». ¿No da qué pensar que no lo negaran tajantemente? Es evidente que hay objetos volantes que surcan nuestros cielos con una tecnología muy superior a la que conocemos los civiles. Si son militares o de una civilización extraterrestre no lo sé, pero visto lo visto y sabiendo ahora gracias a la ciencia que los viajes a velocidades mayores que la luz son posibles, podemos afirmar que la opción extraterrestre no es ni mucho menos descartable.




martes, 26 de abril de 2022

El misterio de Tiahuanaco

Puerta del Sol en Tiahuanaco
En las planicies de Bolivia, muy cerca del lago Titicaca, encontramos uno de los mayores misterios de la América Pre-colombina y de toda la antigüedad: La ciudad de Tiahuanaco, cuya civilización fue fundada alrededor del siglo V antes de Cristo, mucho antes de que surgieran los incas o que llegaran los españoles, y que desapareció el siglo XII de nuestra era tras una cruenta guerra civil, o al menos eso es lo que se cree a día de hoy. Su cultura era muy avanzada y refinada, así lo demuestran los restos arqueológicos de cerámica y una increíble arquitectura que nada tiene que envidiar a incas, mayas o aztecas.


No hay duda de que fue una sociedad muy próspera y rica, tanto es así que la propia Tiahuanaco albergó más de cien mil habitantes. Otros doscientos mil ciudadanos vivían alrededor de esta enorme capital. Pensemos que Nínive, en la actual Irak, fue la primera ciudad en superar los 100.00 habitantes y lo hizo tan sólo poco más de un siglo y medio antes de que se fundara Tiahuanaco, la cual, por tanto, estaba en su época a la altura de las actuales Tokio, Pekín o Nueva York.


Es lícito afirmar que disponían de la organización, recursos, conocimientos y mano de obra necesarios para construir edificios públicos y religiosos monumentales. ¿Dónde está el misterio? Se podría pensar. Bien, recordemos que en la América Pre-colombina, aunque conocían la metalurgia y trabajaban ciertos metales como el oro o la plata, se desconocía por completo la existencia del hierro. La mayoría de las herramientas estaban fabricadas en piedra o bronce, que como todos sabréis, es un material poco apto para tallar según que piedras. Este es el mismo problema que nos encontramos en Egipto o en los yacimientos aztecas. Los arqueólogos nos dicen que todo se hizo en base a fuerza bruta, mucha mano de obra y paciencia. Que los grandes monolitos de las pirámides de Giza, que los asombrosos bloques de Machu Pichu, se tallaron con herramientas hechas de la misma roca que iban a tallar o con martillos de cobre que debían reparar cada pocos golpes.


Quizás nos pueda parecer que tiene sentido, pero hemos de pensar que la andesita, la roca con la que están construidos la mayor parte de los monumentos, es una roca especialmente dura, que requiere una gran fuerza para ser cortada. Es cierto que el ingenio del ser humano es enorme y que hay técnicas para partir rocas de gran dureza con herramientas poco sofisticadas, pero una cosa es partir rocas y otra muy diferente tallar filigranas de enorme precisión, como las que nos encontramos en el templo de Puma Punku (la puerta del puma), con herramientas de piedra. Deteneros unos instantes en ver las siguientes imágenes.

 
 


En muchos casos, como podéis observar, en los recovecos tallados en el interior de la piedra, apenas cabe una mano, es difícil de imaginar que se pueda tallar esos detalles tan delicados con una herramienta tosca de piedra, menos aún con un cincel de cobre que apenas hace mella en la dura andesita. También es realmente impresionante comprobar, que a pesar de los siglos transcurridos, muchas de las esquinas de esos bloques siguen cortando como si de un cuchillo se tratase, tan afiladas están. Quizás alguno de vosotros me pueda decir como tallar algo así con una herramienta de piedra en una roca como la andesita, yo no lo sé. "Pero lo hicieron", me diréis. Y tenéis razón, la cuestión es cómo lo hicieron. Desde mi punto de vista es difícil pensar que dedicaran años a cada bloque (que es el tiempo que se tardaría para tallarlo a base de fuerza bruta). 

Aquí, los teóricos de la conspiración, tienen una mina de oro para elucubrar cómo y quién pudo crear semejantes monumentos. Si no había herramientas capaces de hacer esos trabajos en piedra (y no las había)... algo extraordinario debió suceder y aquí, toda una lista de hipótesis estrafalarias, comenzaron a tener cabida. Para Tiahuanaco y en ciertos ámbitos,  caló especialmente la hipótesis de los alienígenas ancestrales como constructores de los templos, pues sólo con maquinaria muy avanzada se pudo tallar esas rocas. La teoría oficial, tal y como yo la veo, es cierto que hace bastante agua en muchos aspectos y da explicaciones peregrinas cuando no absurdas de cómo se consiguió construir semejante ciudad, pero creo que entre ambos extremos debe haber un punto intermedio donde podamos hallar la verdad.

Es cierto que cuando se observa la forma de ciertos bloques de piedra, es difícil negar que parecen piezas perfectas de un mecano,  de hecho, las investigaciones arqueológicas nos indican que por ejemplo, las piezas llamadas H por su forma característica, se encajaban unas con otras como si de bloques de Lego se trataran. Su textura también recuerda más a una pieza de cemento prefabricada que una piedra tallada. 

 


Pero, ¿los tiahuanacos tenían fábricas donde moldeaban la piedra?


La primera pista nos la da Garcilaso de la Vega en su famoso libro Comentarios reales de los incas de 1609, donde afirmó que los incas daban forma a los enormes bloques de piedra azotándolos con unas piedras negras, lo que se corresponde con lo que los indígenas de la zona de Cusco cuentan: los incas conocían un líquido derivado de una planta que hacía que las rocas pudieran ser moldeadas como si fueran de barro para posteriormente volver a petrificarlas. Pero, ¿es esto posible?


Al parecer, sí. Hace unos días, un equipo internacional de científicos franceses del Institut Geopolymere de Saint-Quentín y de la Universidad Católica San pablo de Arequipa del Perú, publicaban los resultados de un estudio llevado a cabo en rocas monumentales de Puma Punku. El resultado era sorprendente: Las rocas son artificiales, son geo-polímeros. Los resultados que arrojó el microscopio electrónico no dejaban lugar dudas, en la andesita, una roca de origen volcánico, había materia orgánica basada en el carbono, algo imposible pues las rocas volcánicas se forman a altas temperaturas que vaporizan cualquier rastro orgánico. La arenisca roja, el otro tipo de piedra analizado, también arrojó datos sorprendentes. La muestra analizada contenía carbonato de sodio, que no se encuentran geológicamente en la región. Entonces, ¿de dónde trajeron la arenisca? ¿De algún lugar a miles de kilómetros? Es obvio que no, el análisis reveló que su composición podría ser artificial: un geo-polímero ferro-sialato.


Todo parece encajar si aceptamos que los tiahuanacos conocían la forma de fabricar un cemento geológico natural obtenido por geo-síntesis: sabían cómo fabricar rocas. Todo cobra sentido. Según se desvela del estudio, para crear la andesita usaron roca quebradiza y erosionada y toba volcánica no consolidada de las cercanías del volcán Cerro Kapia, en Perú.  Para la arenisca roja  usaron la misma arcilla roja de su cerámica y sales de carbonato de sodio de la laguna Cachi, al sur del desierto del Altiplano. Para la roca arenisca gris, inventaron un aglomerante órgano-mineral a base de ácidos orgánicos naturales extraídos de plantas locales y otros reactivos naturales. (Quién desee leer el estudio completo puede pulsar aquí)


Es evidente que estas formas intrincadas, imposibles de tallar con los utensilios de la época en roca natural, si pudieron hacerse si  las piedras se fabricaron artificialmente dentro de moldes, o tallados con herramientas de cobre mientras la roca aún esta reblandecida. Como químico que soy, os puedo decir que  el proceso químico no es difícil de obtener. No son necesarias grandes plantas industriales ni equipo sofisticado para llevarlo a cabo, lo único necesario es un conocimiento profundo de los materiales y plantas de la zona, algo que aquella maravillosa civilización era más que capaz de tener. Finalmente, este descubrimiento confirmaría las leyendas indígenas que aseguraban que: “las rocas fueron hechas con extractos de plantas capaces de ablandar la roca”. En Egipto, en la estela de Famine, parece que hay un listado de elementos que tendrían esta misma finalidad: conseguir piedra artificial y bastantes indicios de que algún tipo de reblandecimiento de la piedra debió existir en la tierra de los faraones. ¿Fue así como se construyeron las pirámides y los gigantescos monumentos a uno y otro lado del Atlántico? Yo a día de hoy, me inclino a pensar que es la teoría más razonable: ni extraterrestres, ni absurdas obras faraónicas técnicamente imposibles de conseguir tal y como nos cuenta la versión oficial con los instrumentos de los que disponían en aquellos tiempos. Simple ingenio humano: llevaban los materiales al lugar de construcción y fabricaban la piedra in situ usando moldes para la forma deseada. Eso explicaría como llevaron semejantes monolitos, la precisión de su tallado, las formas imposibles y el encaje perfecto entre las piedras. 


domingo, 3 de abril de 2022

Feria del libro de Valencia


Ha llegado un año más y una nueva Feria de Libro se abre camino en mi ciudad. En la próxima Feria del libro de Valencia, estaré firmando ejemplares de "Die Glocke", si queréis conocerme, llevaros un ejemplar firmado o simplemente conocer las vicisitudes de un autor las casetas donde me podréis encontrar y los días son los siguientes días:

Domingo 01/05 Caseta Railowsky de 11:00 a 14:00
Martes  03/05 Caseta Imperio   de 18:45 a 20:30
Viernes 06/05 Caseta Palmaret  de 18:45 a 20:30
Domingo 08/05 Caseta Railowsky de 18:45 a 20:30

¡Os espero!