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viernes, 12 de agosto de 2016

¿La humanidad del futuro será vegetariana? Reflexiones

Es una pregunta que me llevo haciendo algún tiempo y que ahora quiero compartir con vosotros, pues es uno de esos cambios casi imperceptibles que se están produciendo en la humanidad y que muestran que algo se está moviendo a nivel global. Creo que es evidente que muchas personas se están pasando al vegetarianismo, prácticamente todos nosotros tenemos algún amigo, familiar o conocido que lo es. Otros muchos están reduciendo drásticamente el consumo de carne aunque lo sigan haciendo (yo me encuentro entre este grupo). Es evidente que nuestros hábitos alimenticios están cambiando y de forma rápida, sólo hay que ver el número de restaurantes vegetarianos que se están abriendo. En mi ciudad Valencia (España) con un millón y medio de habitantes en su área metropolitana, hace tan solo 20 años había uno o ninguno. Hoy son innumerables los restaurantes vegetarianos o que ofrecen en su carta platos vegetarianos. Tiendas ecológicas y/o vegetarianas no había ni una. En este artículo quiero analizar los motivos que nos están llevando a este cambio, pues quizás en parte este más dirigido de lo que creemos.
El vegetarianismo o la casi ausencia de carne en nuestro menú, no es algo novedoso, se lleva practicando desde hace siglos. En la mayoría de casos ha sido forzado por las circunstancias, se comía lo que había, casi siempre patatas y legumbres ya que hasta las décadas posteriores a las Guerras Mundiales, la carne era un alimento que sólo se podían permitir de forma habitual los más ricos. En otros casos se lleva adoptando de forma voluntaria desde el siglo XIX (no es algo novedoso) como por ejemplo los miembros de algunas iglesias protestantes, más como un estilo de vida saludable que como un acto religioso. Y por supuesto están las personas que hoy en día, con la cada vez más creciente concienciación animal y reconocimiento de que los demás seres vivos también tienen conciencia, no quieren comer carne.
Sabéis que soy animalista, pero no es lo que más ha pesado en mí para hacerme cambiar mi alimentación, que también, pues el vegetarianismo no tiene porqué proteger en sí mismo a los animales, las plantaciones agrícolas, como las de soja en Brasil o las de aceite de palma en Indonesia, son la principal amenaza contra los hábitats naturales de miles de especies y los dos grandes pulmones de La Tierra: El amazonas y las selvas de Oceanía. Lo que más ha inclinado la balanza es mi propia salud, el tomar conciencia de que es lo más beneficioso para mi cuerpo. Es algo que pocos nos hemos planteado, vivimos en una sociedad que nos adormece y que hace que creamos en dogmas absolutos que ni tan siquiera nos cuestionamos, como por ejemplo que hay de verdad en el mito de los grandes cazadores prehistóricos. Todos tenemos insertada la imagen de que el hombre fue quien exterminó a los mamuts cazándolos, lo cual es una soberana estupidez y que tiene poca base científica detrás.
Es cierto que el hombre en la antigüedad cazaba, pero en verdad lo hacía de forma esporádica. ¿Que en que me baso? Os preguntaréis. Como siempre en las evidencias científicas. En casi todos los yacimientos arqueológicos de hace miles de años el 90% de los restos de comida que se han encontrado son moluscos y mariscos (tontos no eran), restos de frutos secos, huesos de frutas y sí, algún que otro hueso de animal, la mayoría de pequeños y no de grandes animales y en verdad los menos. Todo parece indicar que la base de nuestra alimentación desde que somos humanos son las frutas, los cereales, las verduras, los frutos secos, los moluscos y como complemento esporádico: la carne animal. En contraposición a nuestra alimentación actual donde la carne es la estrella. El mito del humano como gran devorador de carne es eso, un mito que no se sostiene ¿Pero esto tiene sentido? Lo tiene todo. Poneros en situación, estáis en el 20.000 antes de Cristo, no hay medicinas, cualquier herida es potencialmente mortal, vais con palos y flechas de piedra, sois literalmente no más de quince personas, vosotros sois comida para los grandes depredadores... ¿De verdad os arriesgaríais a estar días y días de cacería, jugándoos la vida para atrapar a una animal enorme, que puede mataros o heriros o incluso en un descuido vosotros mismos podéis ser devorados por un gran depredador? Si hubiese hambre sin duda, pero recordad que en aquel entonces la vegetación era exuberante, los frutos, las nueces, las moras, los vegetales crecerían en abundancia (nuestros ancestros no elegían al azar donde vivían), los ríos estaban llenos de abundante vida... No, ninguno se arriesgaría más de lo necesario si a su alrededor tiene comida mucho más fácil de conseguir. Y sí, tenían pieles y cazarían animales para conseguirlas, pero la verdad es que creo que ellos cazarían lo indispensable para proveerse de cuatro "trajes" de esos que llamamos de fondo de armario que tienes toda la vida y poco más.
No, cuando analizas las historia en perspectiva te das cuenta que no tienen ningún sentido que los hombres de antaño arriesgaran sus vidas en cacerías de forma continua cuando para alimentarse solo tenían que levantar un brazo, agacharse o acercarse al rio. Perder uno o dos miembros de tu clan porque uno o varios de ellos se fracturarse una pierna y se infectase, o porque un gran bóvido lo embistiese, o un dientes de sable los atacase... es un lujo que no se podían permitir, pues la supervivencia de todos dependía de que se mantuviesen unidos y sanos. Con toda certeza no correrían el riesgo de salir a cazar lo menos posible. Pero hay una razón de peso más para que la carne sea un complemento esporádico y no la base de nuestra alimentación desde el principio de los tiempos, ¿cuál? Querréis saber muchos. Bien, pues es la razón principal que me hizo cambiar de mentalidad y de hábitos: La fisiología humana.
¡Que poco conocemos de nosotros mismos! En verdad nuestro cuerpo, en este caso especialmente el estómago y los intestinos son propios de un herbívoro, no de un carnívoro. Los humanos, al igual que por ejemplo los rumiantes, tenemos los intestinos extremadamente largos, nosotros incluso más que la mayoría de los rumiantes. Un humano tiene una media de longitud de intestinos de 12 veces su altura, los herbívoros unas 10, los carnívoros unas 3... ¿Sorprendidos? Yo si lo hice cuando vi estos datos. Sin duda no es un capricho de la naturaleza, tiene un porqué y es muy evidente: las frutas y los cereales tardan mucho más en descomponerse que la carne, necesitan estar más tiempo en nuestro cuerpo y por tanto necesitan de intestinos más largos... ¿Empezáis a comprender? De hecho los que tenéis perro sabréis que estos necesitan hacer sus necesidades al poco de comer, nosotros tardamos en ir al baño no menos de 6 horas tras haber comido.
Sí, nuestro cuerpo evolutivamente está adaptado a ser vegetariano, no carnívoro. El hecho de que nuestra alimentación se haya basado estos años en la carne es un error gigantesco del ser humano que le ha traído no pocas nefastas consecuencias. Pero todo está cambiando y los poderes fácticos que gobiernan el mundo parecen estar redirigiéndonos de nuevo al vegetarianismo. Sí, creo que hay una conspiración tras el tema del vegetarianismo, en este caso beneficiosa para la humanidad aunque sus motivaciones como siempre no sean altruistas... pero eso será la semana que viene. Pero antes de dejaros dejadme que os deje deberes, simplemente quiero que leáis este cuadro comparativo entre carnívoros, herbívoros y humanos. Id sacando vosotros mismos vuestras propias conclusiones:




sábado, 6 de agosto de 2016

Valores ¿todavía quedan?

Ya hace tiempo que me preocupa y de forma seria la deriva ética y moral que está tomando la humanidad, pero un hecho que me ha sucedido esta semana me ha decido a escribir un artículo sobre el tema. No me entendáis mal, no estoy hablando de moral religiosa o de una posición política. La inmoralidad y la falta de ética campa a sus anchas por estas tierras y las lejanas, a derecha, a izquierda y por el centro. No es eso de lo que estoy hablando, si no de la deriva que está tomando los valores de convivencia y respeto entre nosotros: las supuestas personas. El hecho en sí trata de la falta de consideración a lo que nos rodea, la falta de asunción de responsabilidades de los actos de cada uno en el día a día, la falta de un mínimo de empatía hacia los demás. Algo que por desgracia cada vez más es la norma.
Pero vayamos al grano, el hecho es que por donde vamos pasear hay un grupo que se suele juntar dejando a sus perros sueltos en un campo baldío bastante amplio para que jueguen. Hasta aquí todo normal ¿verdad? Cuando uno se entera de que a dicho grupo lo han ido echando de diferentes sitios la cosa empieza a ser sospechosa, algo huele a podrido en Dinamarca piensa cualquiera que tiene dos dedos de frente. Bien, si se tiene un poco de empatía por los demás, ya sabéis, eso de ponerse uno en el lugar del otro, la cosa comienza a cambiar cuando uno ve que los dueños dejan que los perros pateen los campos de los agricultores sin inmutarse. Y a ponerse fea cuando esos perros muerden al tuyo. Bien, piensas, quizás lo ha marcado y ya está, pero claro, el tuyo no es el único que ha recibido dentellada, es uno de muchos. Luego oyes que esos perros ya han matado un par de gatos y un conejo de la huerta y sus dueños, que no saben o no quieren educar y/o controlar sus perros, los siguen soltando sin bozal. Antes de seguir he de aclarar para quien no me conozca, que yo también tengo un perro en mi familia. Sigamos, aclarado que yo soy amante de los perros. Bien, la gota que colmó el vaso fue el otro día cuando en nuestra presencia dos de esos perros se abalanzaron sobre un gatito de dos meses, sus dueñas no fueron capaces de controlarlos. A todos nos puede pasar una vez, que nuestro perro nos pille de sorpresa, pero dos no. A eso se llama como poco irresponsabilidad. Sabiendo que su perro ataca a los animales de la huerta y que lo ha hecho en más de una ocasión, que muerde a otros perros, que entra en los campos sin obedecerte destrozando el trabajo duro de incluso muchas semanas... Cualquiera con dos neuronas o no dejaría a su perro libre en ese lugar o al menos le pondría un bozal.
No quiero que sufráis, el gatito recibió una buena paliza de los dos perros pero está en casa y está bien, recuperándose. El hecho es que al recriminarles el acto de sus perros, su contestación fue: "Es su naturaleza, no se puede hacer nada". ¿Su naturaleza? ¿No puedo hacer nada? Espero que me comprendáis. Sí, podéis hacer alguna cosa, comprar un cuarto de neuronas en el mercado, una pizca de compasión, otra de sensatez y convertiros en personas normales. Mi mujer en un arrebato de valentía arrancó al gatito de las patas de dos perros enormes (de los catalogados peligrosos), lleno de barro y malherido. La respuesta de las dueñas fue: "Déjalo, ya estará reventado". Ni se iban a molestar a ver si el animal vivía, ni a hacer nada al respecto, a reparar el daño que habían causado unos animales que ellas eran incapaces de controlar. Eso sí, decían estar afligidas, tan afligidas que a los 20 minutos estaban sentadas en la terraza de un bar tomándose unas cervezas... En efecto el gato hubiera muerto si no lo hubíeramos recogido y llevado al veterinario. Al día siguiente volvimos con la factura del médico, una de ellas se prestó a pagar parte pero negándose a controlar a su perro y a ponerle al menos un bozal, la otra toda bravucona encima se puso agresiva. Desde luego no esperábamos otra cosa, ¿qué se puede esperar de alguien así? Muchos os habréis imaginado en vuestra mente que estas dos "personas" son lo que se denomina actualmente "unas chonis". Os equivocáis y de lejos. No eran precisamente ningunas jovencitas. La mala educación y la falta de empatía no tienen edad.

Muchos querréis saber cómo acaba la historia, pero para conocer el final deberéis esperar un poco más, pues quiero usar esta desagradable experiencia para reflexionar en que se está convirtiendo esta humanidad y que podemos hacer cada uno de nosotros al respecto... si es que queremos que esto cambie a un mundo mejor. Este por desgracia, no es un caso aislado. Todos hemos sufrido y visto al idiota que acelera para no dejarnos cambiar de carril, al que va a 80 por el carril de la izquierda, al que ve a un anciano o una embarazada y no le cede el asiento en el autobús, al que no ayuda a sus vecinos, al que se cree que puede hacer lo que le dé la gana en su casa o en la calle y piensa que los demás hemos de tragar con sus ocurrencias, a los vendedores y a las ofertas engañosas de muchas empresas, el faltar continuo a la palabra dada, la ausencia del sentido de la honorabilidad, los padres que malcrían a sus hijos convirtiéndolos en pequeños tiranos a los que se les permite cualquier cosa, el no asumir ninguna responsabilidad de los actos que realiza uno mismo, la falta de humildad para rectificar y/o pedir perdón cuando uno se equivoca...

La mala educación y la mediocridad corren alegre y feliz entre la humanidad a lo largo y ancho del planeta. En esto hemos ido hacia atrás pues sin duda la sociedad de principios y mediados del siglo pasado era mucho más educada y respetuosa con sus vecinos. Sí, el siglo XX fue muy violento, pero... ¿acaso no lo está siendo el XXI? Y de nuevo quiero recalcar que no estoy hablando de los estados, si no de la convivencia y respeto entre personas en el día a día. Lo otro por desgracia tiene poco arreglo, ninguno si no empezamos a cambiar nosotros, los ciudadanos de a pie. ¿Cómo hemos llegado aquí?

Es bien sencillo, la sociedad que estamos montando está alimentando el monstruo que llevamos dentro: el superego. Sí nos atenemos a la publicidad con la que se nos bombardea desde todos los ámbitos, se pretende crear centenares de millones de mini dioses: cada uno de nosotros. Solo importas tú y tus necesidades, el que seas el más guapo, el más rico, el más... Se alimenta el hedonismo humano, ya de por sí desmedido y causante de todos nuestros males como especie. Se está perdiendo a pasos agigantados el sentido de pertenencia a una comunidad, el de ser parte de un todo, ese sentido que nos ha permitido prosperar desde la prehistoria hasta hoy en día. Y aquí de nuevo es inevitable que haga referencia a la política: No creo en el liberalismo que defiende la individualidad y el que "cada uno se apañe como pueda", tampoco en la disolución completa del individuo que pretendió el marxismo... Como siempre el refranero, tan sabio, nos da la solución: "En el medio está la virtud". Europa occidental lo había conseguido, pero sus valores de respeto y convivencia se están perdiendo.

Vamos mal, muy mal. Hemos convertido la libertad en libertinaje, la sociedad está cada vez más estresada y por tanto cada vez es más violenta. Y no, no creo que sea por el trabajo, ¡por Dios que nuestros abuelos trabajaban 12 y 14 horas por un sueldo que solo les permitía subsistir! ¡Eso sí que era estresante! La sociedad languidece porque hemos permitido que los irrespetuosos, los maleducados, tomen el control, que no se avergüencen de sus actos, los cuales hasta los vemos como normales. Porque la buena gente, la educada: callamos y no hacemos nada. No, no es cuestión de gobiernos ni de grandes planes, es cuestión nuestra, de recuperar la educación y el respeto a los demás en la mochila de nuestros valores ¿Acaso no nos iría a todos mucho mejor si dejásemos cambiar de carril a ese coche de delante? ¿Nos cuesta mucho abrirle la puerta a un anciano? ¿Cederle a una mujer embaraza el asiento? ¿Pensar antes de hacer cualquier cosa en molestar lo menos posible a los vecinos? ¿En no ensuciar la calle? ¿En tener cuidado en que hacen nuestros hijos o mascotas? ¿En mostrar una sonrisa o ser amable con los dependientes? Esos pequeños gestos, sumados uno a uno quizás hagan que muchas personas, en vez de irse a la cama cabreadas y estresadas, lo hagan tranquilas, que cuando lleguen a su trabajo lo hagan de buen humor, y que lleguen en ese mismo estado cuando lleguen a casa. Para eso hemos de empezar a ser amables con los demás e intransigentes con los zafios y descerebrados que pululan alegremente por las calles de nuestras ciudades. Mi mujer y yo vamos a dar ese paso para tratar de empezar a cambiar nuestro entorno, les dimos la oportunidad de reparar el daño causado, de hacerse responsables de sus actos, de cambiar. No quisieron y respondieron de malas maneras y con la soberbia de quien se cree impune. Las hemos denunciado por sus actos. Debemos empezar a obligar a los maleducados e irresponsables a aprender civismo por las buenas o por las malas si queremos que esto no se nos vaya de las manos.

martes, 19 de julio de 2016

Otro punto de vista

Esta semana tendremos algo diferente, no seré yo quien escriba sobre mis pensamientos, ideas o visión del mundo. Sabéis que me apasionan esos fenómenos que se mal llaman: “paranormales”, pues los que me soléis leer habitualmente ya conoceréis que pienso que son muy reales pero que simplemente hasta ahora no hemos tenido los conocimientos científicos suficientes para entenderlos. No son imaginaciones o fruto de la epilepsia pero tampoco son magia. Hoy será alguien muy próximo a mí y especial quien os cuente sus vivencias extrañas, es la persona que hizo que un incrédulo absoluto sobre estos fenómenos empezase a creer que son reales y quién me hizo empezar a tratar de hacer hipótesis sobre que había detrás de ellos, pues a través de esta persona tuve las pruebas tangibles de que eran fenómenos verdaderos. Muchos ya conoceréis la respuesta, para mí tienen perfecta explicación mediante la física cuántica.

Hasta ahora os he dado mi punto de vista pero ha surgido la oportunidad de que conozcáis en primera persona que siente alguien que sufre estos fenómenos. Y no me he equivocado de palabra, el verbo sufrir es el más adecuado. Sé que muchos creeréis que es ficción o directamente mentira, pero os puedo asegurar que no lo son, yo he vivido parte de ellos en primera persona… pero sé, de nuevo, que es solo mi palabra y que muchos necesitaréis como Tomás, introducir el dedo en la llaga. A pesar de todo creo que es mi deber hacia esta persona y hacia vosotros que se cuente desde el otro punto de vista. Yo los he visto pero no sentido y eso es un gran hándicap para mí. No perdamos más tiempo y vayamos a ello.

Siempre me he sentido diferente, no me gusta la palabra especial, especiales somos todos. Es el caso que desde pequeña veía, oía y sabía cosas que nadie podía ver oír o saber. A los quince años, coincidiendo no sé por qué con la menarquia empecé a ver unas formas blancas alrededor de la gente, y después me enteré de que eran las auras de las personas, dicen que son de colores, yo solo veo una energía blanca, más o menos intensa que envuelve a la persona.

Por naturaleza conozco a las personas, se lo que piensan, lo que en realidad son y esconden, lo que han pasado en la vida y a veces... por lo que pasarán. Si una locura realmente agotadora.

Ser así no es algo que guste salvo en raras ocasiones, pero no tienes más remedio que aceptarlo, no existe droga que impida que cuando te llaman no quieras responder, se debe aprender a vivir con ello, pues aunque al principio te lo parece, no, no estás loca.

Desde entonces como se suele decir ha llovido mucho y en ese tiempo, he leído, oído y estudiado para aprender. Descubrí para mi asombro que había más personas como yo, que  había muchas, muchísimas, pero ojo no todas son lo que dicen ser ni hacen lo dicen poder hacer....

Es posible que os vaya contando experiencias si os apetece, pero ante todo quiero dejar claro algunas cosas. Cuando pasa el tiempo y no tienes más remedio que aceptar que eres médium y vidente, no es NADA agradable, es agotador física y mentalmente, doloroso y a veces aterrador, por ello primero lo niegas y desde luego no se te pasa por la cabeza dedicarte a ello, te quita toda la energía vital sientes un dolor enorme que no es tuyo, una tristeza que te sumerge en un vacío que es ajeno, una pena infinita, miedo, oscuridad, si, a veces luz y alegría, pero las menos, si te dan un mensaje, después del shock inicial has perdido tu energía por varios días, vamos un chollo....

Llega un momento en que sabes que, mira, te ha tocado. Debes aceptarlo y ayudar en lo que puedas. No es una vocación, aunque de eso habría que hablar, pues suele pasarle a las personas muy empáticas. No sé si nacemos con alguna hormona que no tiene los demás o está activa y los demás no, o tenemos una parte del cerebro desarrollada o es que el ADN basura, que no lo es en absoluto, funciona de forma diferente en nosotros... hay mil teorías y ahora con la física quántica nadie puede decirte que no es posible la telepatía o viajar en el tiempo.

Por eso un vidente o médium de verdad NUNCA cobra pues las visiones o los espíritus o lo que realmente sean: bien una impregnación energética que nuestro cerebro sabe interpretar o una comunicación telepática con otro plano cuántico o de conciencia... NO SE INVOCAN A PLACER, ellos son los amos vienen cuando quieren y tu obedeces. Es posible detectar emociones o tener visiones en un sitio pero debes estar allí, no puedes montar un gabinete y decir por favor que pase el siguiente espíritu... o póngame cuarto y mitad de visión... no, no, eso... eso huele fatal...

Os digo todo esto con el ánimo de que las personas que creen que son raritas por las mismas causas que yo sepan que no lo son ni están locas, tienen mucho que aportar a la sociedad y para que esta normalice una cosa que es cierta pero en la que hay mucho fraude intolerable.

Voy a contaros una de mis experiencias y si os animáis dejad vuestros comentarios y / o experiencias: Llegué una tarde a casa de una amiga recién independizada quien había alquilado un piso precioso y antiguo en el centro de la ciudad. Estaba realmente ilusionada por conocer la casa, me encantan los pisos antiguos de alto techos y azulejos imposibles de encontrar, llamé al timbre y me recibió con amplia sonrisa. Entré.- ¿¡¡ Te gusta!!?   -no, es horrible. Mi amiga que no tiene pelos en la lengua me dijo con razón que era una maleducadita de cuidado, a lo que le conteste:- sí, el piso me gusta pero tengo un escalofrío que me recorre todo el espinazo, un frío espantoso un dolor y una pena que no me dejan respirar... ¿aquí ha muerto alguien? Mi amiga se quedó tan helada como  yo pero respondió: -  sí, ahí justo donde estas pisando...

Bonita historia eh?...quizás algún día os cuente como sigue pero no fue nada agradable.

Me quiero despedir reiterando que se ser vidente no es un cuento de hadas y que no puedes enriquecerte con ello, baste decir que he intentado adivinar los números de la loto y si... los veo pero solo llego a acertar tres o cuatro que no llevan a ningún sitio... Salvo aquel donde algo, alguien, nada... se está aún riendo de mi”.

Os puedo asegurar que esta persona ni se dedica ni quiere dedicarse a estos menesteres. Su profesión es muy distinta y nada tiene que ver con este mundo. No son temas agradables para ella, pues la incomprensión y las sonrisas medio burlonas es lo único que recibe a cambio. Espero que todos reflexionemos un poco y en caso de encontrarnos con alguien de nuestro entorno más cercano, en el que confiamos que no nos va a mentir, no nos lo tomemos a broma o con condescendencia. Quizás lo que nos esté contando sea más real de lo que nos creemos. La semana que viene hablaré de un descubrimiento científico que nos dará un rayo de luz adicional sobre el origen de todos estos fenómenos.



domingo, 10 de julio de 2016

Brexit. Quo vadis Europa?

Todos nos quedamos estupefactos cuando el Reino Unido votó en contra de su permanencia en la Unión Europea. Los que nos hemos interesado y seguido el referéndum desde que Cameron lo planteó no lo estamos tanto, pues todo apuntaba a que iba a ganar la salida de la Unión. Buena parte de los británicos nunca se han sentido cómodos en este "club". Pero, ¿por qué han decidido salirse?  Muchos son los factores y no son fáciles de explicar en un pequeño artículo, pues muy probablemente diese para todo un libro, pero al menos quisiera dar unas pinceladas ya que merece la pena detenerse en alguno de ellos para que reflexionemos acerca de nuestros comportamientos como sociedad y como individuos. Vayamos a ello entonces.



La historia, curiosamente casi nadie la ha mencionado como causa del euroescepticismo anglosajón, ha sido un factor relevante para muchos británicos. Muchos de ellos recelan aún hoy en día de Alemania. Se nos olvida que Inglaterra históricamente ha estado enfrentada a Alemania, en especial los últimos siglos con las guerras coloniales y por supuesto las dos grandes guerras mundiales. Merkel y su férreo control de lo que debe ser Europa tampoco han ayudado a disipar esos recelos. De hecho si aún existe la Libra Esterlina es porque Inglaterra supo en su día que no iba a tener el peso suficiente en las decisiones del Banco Central Europeo y que llegado el día, como es ahora con esta crisis, éste actuaría en interés de un selecto club: Alemania y los países nórdicos. No les faltaba razón.

Muchos acusan a Cameron de ser un irresponsable por convocar semejante referéndum, y en parte tienen razón, pero no por los motivos que creen. ¿Acaso la democracia no consiste en tomar decisiones acorde al pensar de la mayoría? ¡Por supuesto que debía convocarlo y preguntar la opinión de sus ciudadanos! ¡Faltaría más! Su gran error ha sido usar la estrategia preferida de esta civilización: apelar al miedo. Sí, le resultó muy bien para ganar el referéndum en Escocia, pero esta vez su rival usaba una táctica mucho más ruin y deleznable: miedo + vísceras. Es cierto que muchos británicos han votado salida porque el partido de la UKIP (el principal impulsor y defensor del Brexit) les prometió casi literalmente que expulsaría a todos los inmigrantes, los nuevos judíos a los que echar la culpa de todos los males creados por gobernantes mediocres, incompetentes o directamente corruptos. Para vergüenza europea es un mal que se expande como la peste por toda Europa, pero por fortuna en esto España está muy por encima del resto pero para bien: Somos de los países más tolerantes con la inmigración, y no me refiero a los políticos sino a los ciudadanos.

Es evidente que los males que nos aquejan hoy en día no hay que buscarlos en la inmigración, sino más bien en señores muy bien trajeados cuyo apetito por el dinero es tan insaciable que poco les importa destruir un país o una civilización entera. El mal de occidente no viene de fuera, lo tenemos bien dentro de casa: en unas élites mediocres, corruptas o faltas de cualquier atisbo de escrúpulos, moral y/o ética.

Que la inmigración sea uno de los principales motivos para su marcha y la bandera del euroescepticismo radical nos adentra más aún en las raíces del problema: La incultura. Es absolutamente increíble que el día después lo más buscado en google por los partidarios de la salida fue: "¿Cómo me afectará la salida?", "consecuencias económicas del Brexit"... No hay que ser licenciado, astrofísico o premio Nobel para darse cuenta que esas preguntas uno se las debe de plantear antes de votar, no después. Pero de nuevo, lo que es de puro sentido común nos revela que éste es el menor de los sentidos. Por no decir la cantidad de británicos ingenuos que creyeron a ese telepredicador de medio pelo llamado Nicolás Farage, líder del Ukip, que les prometió que todo el dinero que aporta Reino Unido a Europa iría a la sanidad pública. ¡Por el amor de Dios! ¡Si es un defensor acérrimo de lo privado! Su promesa no ha durado ni 24 horas, ya se ha retractado de ella... por no decir la cara que se les habrá quedado a sus votantes cuando ha renunciado a su puesto en el parlamento pero no a su escaño de eurodiputado. Se ve que para beneficiarse de las mamandurrias de Bruselas Europa "sí que mola". Pero este mal de incultura no es exclusivo de los anglosajones, recorre toda Europa.

Los políticos de todo pelaje y color lo saben y cada vez más usan eslóganes que apelan al miedo, a la parte más irracional para salirse con la suya. Los populismos de toda índole recorren el continente y de nuevo la extrema derecha está cogiendo impulso. Como ya se demostró en los años veinte del siglo pasado, es de una tremenda irresponsabilidad. ¿Pero carecen de argumentos los favorables a salir de la Unión Europea de todos los países? Para responder a esta pregunta hay que ir a la raíz verdadera de porqué a muchos europeos no les gusta ESTA Europa, y he recalcado la palabra "esta" con toda la intención del mundo, porque con otro modelo de Europa seguro que no tendríamos estos problemas. Aquí está el fondo de la cuestión de todos los males que nos aquejan hoy en día: Qué Europa se ideó y que Europa tenemos.

Al principio todo era ilusión. Por fin los europeos, al menos los de la parte occidental, convivíamos en paz, teníamos un estado del bienestar y un grado de calidad de vida que era la envidia del mundo entero. Un continente lleno de cultura, arte e historia que por primera vez construía un futuro en común. ¿Cuándo se torció todo? Para mí no me cabe ninguna duda que tras la caída del muro de Berlín. Fue entonces cuando desaparecida la amenaza comunista, los avaros insaciables, los depredadores sin escrúpulos empezaron a diseñar su plan de depredación del continente. Ya no había miedo a las revueltas internas, a que los disidentes fuesen apoyados por la URSS y en ese preciso momento Europa empezó a morir. Lo que debió ser un hermanamiento entre pueblos se convirtió en una Europa de los mercaderes y de los banqueros, un espacio donde hacer grandes negocios donde la defensa de los valores cívicos, sociales y de un modelo que se ha revelado el mejor que ha tenido la humanidad: el del bienestar, fueron apartados y olvidados. Molestaban a los grandes halcones.

Europa se construyó mal casi desde el principio. Las sucesivas adhesiones de los países a la Unión se han realizado de forma desordenada y apresurada. Nada importaba con tal de ampliar la zona de negocio. Lo que debían de haber sido los principales requisitos para entrar: valores éticos y morales, el buen gobierno, los controles rigurosos y sobre todo la construcción de una unión social y cívica de todos los europeos, igualándonos en derechos y deberes se olvidaron, se despreciaron y no se tuvieron en cuenta. Hoy lo que tenemos es un sur, entre ellos España, infestado de corrupción de arriba abajo y de derecha a izquierda, unas instituciones europeas que solo velan por los intereses de Alemania y sus acólitos, el bien común no importa, solo es relevante el: ¿Qué hay de lo mío?... Son ejemplos de lo que no se debió permitir y se permitió por amor al Bussiness.  ¿¡Cómo no van a haber recelos entre los europeos!? Es imposible que esta frágil comunidad no se deshaga como un azucarillo. Europa no funciona y no solo es Inglaterra la que puede irse, ¿Acaso alguien piensa que si Marie le Pen convocase un referéndum de salida no tendría posibilidades de ganarlo? El desastre y el sinsentido del Euro fue la guinda a un pastel de despropósitos. Esta Europa en definitiva se ha creado con los pies de barro. Yo solo veo una salida a este embrollo: parar y rebobinar. Se ha de tomar conciencia de que Europa será la del estado del bienestar de antes de los 90 o no será.

Esta Europa del mercadeo no tiene futuro alguno y lo único que hará es alimentar a los monstruos del pasado. Se debe empezar a trabajar en la idea de la nación europea y arrinconar cada vez más las banderas y los himnos nacionales. Debemos aplicar mano firme con todos los países, con sus gobiernos... Si somos una unión debemos tener un verdadero gobierno que exija las obligaciones a todos, que sea un vigilante estricto y que empiece a unificar de verdad a los europeos en valores, derechos y obligaciones. Escarmentar a España por el déficit y no hacerlo a Francia porque es un "pez gordo" solo lleva al camino del resentimiento. Ser estricto con unos países a cambio de nada, someter a Grecia a un tercer grado por hacer una política favorable a Alemania que no vela por los intereses de los griegos lleva a la subida del populismo. Mirar hacia otro lado o no hacer nada con gobiernos corruptos y despilfarradores, lleva a la desconfianza del norte y al auge de la extrema derecha. Que nuestros políticos vuelvan a encerrar en sus jaulas a las aves de rapiña que han asolado el continente y que jamás los vuelvan a dejar salir. El fin último debe ser que todos seamos iguales, que todos seamos modelo y ejemplo para el mundo.


 

domingo, 19 de junio de 2016

Niños índigo

Bueno, antes que nada me gustaría explicaros el por qué la semana pasada no publiqué artículo alguno. El motivo es sencillo: estoy en nuevo trabajo, de Técnico Informático de Desarrollo en una empresa tecnológica. Como comprenderéis las primeras semanas han sido duras y complicadas. Aterrizar en un nuevo puesto, hacerse al trabajo, adaptarse al horario laboral y familiar no ha sido fácil de acoplar. En definitiva, un pequeño caos. Sin duda el tiempo es oro y lo mejor que se puede comprar con dinero... nunca entenderé a aquellos que teniendo el dinero suficiente para ser dueños de su tiempo lo emplean para conseguir más dinero que no podrá comprar nada más preciado que lo que ya poseen: La vida en sus manos. Supongo que no son conscientes de que es lo que verdaderamente tiene valor y no son conscientes de: "Memento Mori", recuerda que debes morir. Dentro de lo posible trataré de seguir escribiendo un artículo a la semana pero no sé si el agotamiento físico y/o mental me lo permitirá. Disculpadme si no lo consigo, ¡pero sabed que lo intentaré! Eso sí, pasaré a publicarlos el sábado por la tarde o el domingo, como podréis fácilmente comprender, antes casi me resultará imposible.

Vayamos en definitiva al grano. Hoy me gustaría hablar de otro tema polémico, los llamados niños índigo. Para los que no sepáis de qué estoy hablando os diré que hay una teoría que habla que desde hace décadas están naciendo niños "diferentes" a los niños que consideraríamos "normales". Las teorías más New Age afirman que se trata de un nuevo ser humano, pero evolucionado espiritual y mentalmente y no en el sentido darwiniano. Éstos tendrían una serie de capacidades superiores al ser personas más empáticas, intuitivas, de gran imaginación y con facultades paranormales como la telepatía, telequinesia o clarividencia. Los más radicales afirman que serían niños que los extraterrestres de algún modo habrían logrado que fuesen así por manipulación genética. Estas corrientes aseguran que un 20% de los niños actuales son índigo.

Nancy Ann Tappe
El nombre de niños índigo se originó en los años 70 por Nancy Ann Tappe. Ella afirmaba que era capaz de ver el aura de las personas, la cual era de color blanco a excepción de la de ciertos niños que presentaba para ella un curioso color azul. Sé que para muchos de vosotros las auras serán una estupidez o una mera invención, pero si os he de ser sincero yo sí creo que existan, de hecho alguien de mi más absoluta confianza afirma verlas de forma intermitente y no dudo de su palabra. En verdad la ciencia ha confirmado que el cuerpo humano desprende un campo electromagnético a su alrededor que la ciencia ha sido capaz de capturar. Quizás ciertas personas dispongan del "dispositivo" adecuado en su cabeza para poder verlas, como hay animales que oyen sonidos que nosotros no percibimos. Otra cosa diferente es que entendemos que es ese aura, si el alma o la radiación residual que todo cuerpo desprende en mayor o menor medida. Yo no os lo sabría decir ni tengo sentencia que dar al respecto, pero como sabéis que tengo por hipótesis que la conciencia está almacenada en forma de energía cuántica sostenida por la red neuronal, tampoco puedo descartar que ese "aura" sea en verdad el reflejo del campo cuántico y en efecto nuestro "yo", nuestra "alma" en definitiva.

Independientemente de la existencia o no del aura... ¿Es esto posible? ¿Puede haber humanos que ya no sean sapiens sapiens y pertenezcan al siguiente escalón evolutivo? Os preguntaréis. ¡Por supuesto! Y a buen seguro que ya hay personas diferentes, quizás cualquiera de nosotros lo seamos y no lo sepamos. Pensad que los cambios no se producen de un día para otro, que cuando éramos sapiens a buen seguro que junto a ellos ya caminaban humanos más evolucionados sapiens-sapiens. Tenemos el cliché de que si damos un salto como especie, el nuevo humano será físicamente muy diferente al anterior y no tiene por qué ser así, de hecho lo más normal es que no lo sea y que la gran diferencia se muestre a nivel cognitivo y de capacidad de gestión cerebral. La nueva especie humana que vendrá o que ya ha venido quizás simplemente active una serie de genes que todos tenemos pero que en la actualidad están dormidos, por ejemplo. Sí, se puede dar el caso de que estén naciendo niños con mayores capacidades porque genéticamente o cerebralmente sean diferentes. Es más, estoy seguro de que a lo largo de toda la historia siempre han estado naciendo niños diferentes a sus padres. Quizás los grandes genios lo fueran.

¿Pero no nos hubiéramos dado cuenta? - es una pregunta legítima y cuya respuesta para mí es sencilla: no tendríamos porqué. Si os hacéis la siguiente pregunta podréis entenderlo mucho mejor: ¿Cuántas de las personas que conozco a mi alrededor se han hecho un estudio completo de ADN? No me equivocaré si afirmo que la respuesta de casi el 100% de vosotros será: Ninguna. Así pues desconocemos si nosotros, nuestros hijos, hermanos o amigos tienen una genética diferente a la del humano sapiens-sapiens común. Lo único que sí sé es que el ser humano ha ido experimentando una serie de transformaciones mentales muy importantes desde Babilonia hasta nuestros días. Aun estando en un mundo violento y mezquino, donde en nuestras sociedades occidentales es muy fácil abandonarse al materialismo más puro y duro, el número de personas que tienen más sensibilidad y empatía por todo lo que nos rodea y que buscan una vida con otros valores, es más numerosa. Y de nuevo me gustaría recalcar que no creo que sea un fenómeno actual, sino que se ha estado dando durante siglos, quizás ahora sea más patente porque se esté alcanzando porcentajes más elevados de "personas diferentes" al común que en épocas pasadas. Y sí, es evidente que las evoluciones sociales han influido y en mucho a la hora de moldear nuestra forma de pensar pero si nos fijamos, muchos de los grandes cambios de pensamientos han surgido por la genialidad de una mente. ¿Quizás esos genios que han revolucionado el mundo, en verdad fuesen humanos evolucionados con una forma y capacidades de pensamiento diferentes debidas a una genética evolucionada? No sé si se les podría catalogar como otra especie humana, pero estoy convencido de que poseían grandes diferencias genéticas, de hecho se conoce que las capacidades cerebrales de Einstein eran muy diferentes a la del resto de nosotros.

¿Pueden ser estos niños índigo, de existir, la muestra de que una nueva especie de humanos está surgiendo? Porque no, yo no lo descartaría. Pero la cuestión de fondo es: ¿existen? Los defensores de su existencia afirman que son reales y que muchos de ellos se pueden encontrar en los catalogados niños con TDAH. Y aquí sé que entro en terreno resbaladizo pero creo que es mi obligación hacerlo. Desde luego el número de casos de TDAH está creciendo de forma alarmante, muchos doctores afirman que no es que haya un brote, sino que siempre han estado ahí pero antes no se diagnosticaban... Yo os he de confesar que en general no creo en el TDAH, pues parece más bien el cajón de sastre donde meter todo lo que molesta a un sistema educativo mediocre sino patético. Y me explico. En efecto no dudo que haya niños que puedan presentar problemas de esta naturaleza por alguna enfermedad pero, ¿en ese porcentaje? Lo dudo y mucho. Os pondré varios ejemplos. Albert Einstein hubiera sido catalogado como niño TDAH, pues casi no habló hasta los tres años, tuvo problemas de adaptación y era más bien poco sociable. Hasta un profesor se atrevió a afirmar que nunca llegaría a nada... el mundo está lleno de visionarios... De hecho tenía poca paciencia y problemas de comportamiento, llegando al enfrentamiento con los profesores. Vamos, lo que hoy dirían que es un caso de libro... ¿Sufría Einstein TDAH? Evidentemente no, lo que padecía era la estupidez de un sistema educativo nefasto (el prusiano del que beben casi todos los actuales) que coarta y castra la creatividad de los individuos. Simplemente era demasiado inteligente por lo que sufría frustración, no TDAH.





¿Cuántos niños diagnosticados de TDAH simplemente no atienden o hacen caso por culpa de la mediocridad del sistema, de la forma de la enseñanza o en algunos casos por la absoluta incapacidad del profesor? Muchos, mi mujer podría ser ejemplo de ello: En la escuela la profesora la catalogó como "retrasada" pues le costaba aprender a leer y en clase solo hacía que darle vueltas a su bolsito del cole. Gracias a Dios mi suegra tuvo el sentido de común de no hacer ni caso y tomar las riendas de la educación de su hija... la niña en una semana aprendió a leer mejor que nadie de su clase y hoy habla 4 idiomas y tiene dos carreras: canto e historia antigua. ¿Entendéis? ¿Quién fallaba mi mujer o la profesora? La respuesta es evidente, simplemente se aburría porque no le enseñaban con un método adecuado. Del sistema educativo hablaré otro día en profundidad. Y por supuesto está el comentario: "el niño es que es hiperactivo..." ¿lo es o actúa simple y llanamente como un niño? Porque los niños no son precisamente estatuas... ¿y cuantos de los que en efecto muestran hiperactividad la causa última es un intento de llamar la atención de unos padres demasiados agotados para darles la atención que requieren? Sin duda es muy probable que muchos niños con capacidades superiores estén diagnosticados con TDAH y en efecto presenten un déficit de atención pero cuyo origen sea el nefasto sistema de enseñanza y no el de una enfermedad, pues la escuela que se ha implantado castra y frustra a las mentes libres y la creatividad, pues solo le interesa la mediocridad, la uniformidad y la estricta obediencia. Por supuesto tampoco podemos irnos al otro extremo por el ego de los padres y pensar que un niño con cierto patrón de comportamiento es "índigo", pues puede tener en verdad algún problema. Sólo me gustaría que no se les encasillara tan a la ligera como se hace hoy en día. Quizás con otro sistema que fomentara la creatividad podríamos comprobar si en efecto se está dando un avance evolutivo en pensamiento y capacidades cognitivas, mientras lo logramos solo podemos que especular.



viernes, 3 de junio de 2016

Niños desaparecidos

¡250.000 niños desparecen en Europa al año! - Ese ha sido el gran titular de varios medios de comunicación tanto escritos como televisivos que hemos podido ver estos días. La verdad es que cuando oí la noticia por un instante me alarmé, pero no podía dar crédito. Literalmente, no me la podía creer. Y como trato de hacer siempre me he parado a reflexionar y ver qué hay de verdad tras estas afirmaciones. En este artículo quiero que reflexionemos juntos sobre cómo se nos dan las noticias y me daré por satisfecho si entre todos dejamos de leer solo titulares, dando por verdadera o falsa una noticia sin al menos haber rascado un poco la superficie para ver lo que hay debajo.

Al leer la noticia, sacada justo cuando la cara del malnacido asesino de Jeremy ha salido a la luz, lo primero que te recorre el cuerpo es un escalofrío. Más aún cuando esas desapariciones de forma implícita o explícita se asocian a pederastia, asesinos en serie o tráfico de órganos. La alarma social que se ha creado ha sido de un calibre enorme como no podía ser menos y lo que me preocupa es que la mayoría de los lectores de esas noticias no entran al fondo de la cuestión, se quedan solo con el encabezado. Con eso cuentan y juegan algunos medios para manipularnos (y me refiero a cualquier tipo de noticia, no solo a esta) o simplemente vender más usando el amarillismo o en este caso, la prensa negra. Pero vayamos al fondo de la cuestión.

Por unos segundos he de confesar que creí en la información, pero como estoy tratando de aplicar día a día la máxima de no dejar que los demás razonen/piensen por mí, me paré en seco. ¿250.000 niños desaparecidos en Europa? ¿Al año? Esa cifra no me cuadraba,  en 5 años habrían desaparecido 1.250.000 niños, en 10 años dos millones y medio. ¡Por Dios! ¿Estaban las autoridades entretejiendo una gran conspiración para ocultar semejante barbarie? ¿Cómo podrían hacerlo? ¿Cómo es posible que los padres y familiares de esos niños estén callados? ¿Cómo no están las plazas de toda Europa ocupadas reclamando que se les devuelva lo más preciado: sus hijos? Con esas cifras de desaparecidos deberíamos prácticamente todos conocer o tener una familia con esa desgracia ¿Cómo es que la gran mayoría, por fortuna, a nuestro alrededor no conocemos a nadie en esa situación? Simple y llanamente no puede ser cierta esa cifra. He querido usar esta noticia como ejemplo porque me parece muy grave usar la legítima preocupación de unos padres, pues conviviendo entre nosotros en efecto hay bestias depredadoras, para crear miedo y alarma generalizado con no sé muy bien qué fin.

Antes de continuar he de aclarar que no estoy minimizando ni mucho menos el problema, la desaparición de un solo niño/persona de forma involuntaria es intolerable y se han de hacer todos los esfuerzos para que esa cifra sea sencillamente cero. Por supuesto que hay que abordar el tema con más rigor y con más medios, para eso está el dinero de nuestros impuestos y no para pagar mariscadas o viajes de lujo a nuestros representantes políticos.  Pero entendedme, no es lo mismo que se produzca en nuestro barrio un asesinato al año que 20 al día. Y no lo digo porque un sólo asesinato no sea grave, sino porque en el segundo caso cualquiera de nosotros entraría en estado de paranoia, lo que afectaría muy profundamente a nuestra vida diaria. Todos somos conscientes, no solo por los niños, que hay depredadores humanos (los peores con diferencia) entre nosotros y que hemos de seguir una serie de precauciones que evitarán el 99% de los riesgos... Pero una cosa es eso y otra hacer entrar en pánico a los padres diciendo que desaparecen 250.000 niños europeos al año, pues en ese estado de alarma continuo podemos afectar a la vida y desarrollo normal del niño con acciones exageradas.

Pero vayamos al grano. La cifra la proporciona Missing Children, quien de forma anual presenta una serie de resultados sobre la desaparición de niños. Ellos presentaron en sus resultados que en Europa se producían 250.000 DENUNCIAS QUE NO DESPARICIONES PERMANENTES de menores. La práctica totalidad de esas denuncias por fortuna se resolvían con final feliz. Por ejemplo en Grecia en 2013 desaparecieron 124 niños de los que 118 se encontraron en las siguientes horas. Otros 6 no se encontraron. En España las cifras son similares, desde 1977 hay 25 niños desaparecidos y 3.500 adultos. Repito de nuevo que es intolerable que haya uno solo involuntario, en especial un niño. En el caso de los adultos y adolescentes desaparecidos hay un buen porcentaje de fugas voluntarias del ambiente familiar por motivos muy diversos, el de los niños muy pequeños sí que son muy preocupantes.

¿Quería alarmar la ONG para que se hablara del problema real? Yo creo que no, pues me parece muy educativo hacer notar a todos los padres el número de pérdidas momentáneas de niños para que sean siempre conscientes de que no pueden permitirse un descuido si quieren evitarse sustos innecesarios o para que traten de saber con quién van o a dónde de una forma normalizada y fluida. Esto a su vez estoy convencido que reduciría los casos dramáticos de desapariciones. Entonces, ¿Cómo se ha generado semejante revuelo? - querréis saber. De nuevo un mal tratamiento periodístico de la noticia nos ha traído hasta aquí, al menos tal y como entiendo que debe gestionar un periodista una información. En algunos casos más interesados en vender titulares que en informar correctamente, pues en algunos periódicos lo que sugiere el titular nada tiene que ver con el desarrollo interior de la noticia. Se buscan titulares impactantes a mi juicio de forma irresponsable pues las rotativas son muy conscientes de que un gran número de lectores no entra a leer el cuerpo de la noticia, se queda solo con el titular y se van haciéndose una idea equivocada. Otros medios viven de revolcarse en el amarillismo más duro y les da igual la veracidad de la noticia. Otros, quizás tengan intereses más oscuros... ¿Sabéis que se va a lanzar un programa sobre desaparecidos como lo fue antaño el de Paco Lobatón? Otros simplemente se hacen eco de una noticia sin molestarse en comprobar la veracidad, cuales son los datos reales y de que estamos hablando porque les va bien para arrimar el ascua a su sardina...

Otro dato inquietante y que me indigna es que por desgracia hay casos reales muy preocupantes que necesitan de una actuación inmediata y parecen no interesar a los medios más allá de un par de titulares como: las mujeres de Juárez, los 6.000 niños sirios llegados a Europa y volatilizados, de los que la gran mayoría a buen seguro pasados de forma ilegal a sus familiares asentados en Europa pero que nadie parece estar comprobando. Los niños esclavos del cacao, las niñas secuestradas en Nigeria por Boko Haram que sirvieron para difundir a los cuatro vientos lo malo que es ISIS (que lo es) y que a nadie ya les importan. Los niños que si desaparecen en mucho mayor número en países con menos garantías a manos de gente infame para no se sabe que oscuros fines/deseos o los miles de niños esclavos sexuales del tercer mundo o no tan tercero... Lo que más ha impactado es el titular de "niños europeos". Por favor, reflexionemos todos un poco.





viernes, 27 de mayo de 2016

¿Hay vida después de la muerte?

Es la gran pregunta que se ha estado haciendo la humanidad desde el principio de los tiempos y que muchas veces nos la hemos hecho, respondido y variado la contestación. No es una cuestión baladí pues la búsqueda de la solución al interrogante más grande de la vida ha condicionado a la humanidad desde el principio de los tiempos. Las diferentes religiones se han creado alrededor del supuesto conocimiento de la verdad que esconde, vendiéndonos la revelación de ese gran misterio. Cada una de ellas lo ha enfocado de diferentes puntos de vista pero todas afirmando que la existencia no termina cuando nuestro cerebro y corazón dejan de funcionar. Las religiones del libro: judaísmo, cristianismo e islam, la han enfocado (con sus evidentes diferencias) hacia un Dios único dador de esa vida eterna, el budismo e hinduismo hablan de la evolución espiritual y de planos de existencia, el animismo de un mundo de espíritus... podríamos continuar así páginas y páginas.

Frente a esta concepción religiosa están aquellos que no creen que haya nada más allá, que esto termina con nuestra muerte. El ateísmo está muy arraigado en especial entre el mundo científico y curiosamente entre personas que muy probablemente estén más cerca de ser modelos de comportamiento de cualquiera de las religiones que del perfil de humano despiadado y sin sentimientos. Siempre he creído que los dogmas de fe absurdos, en especial en este mundo tecnológico, son máquinas de fabricar ateos... Pero no es el objeto de este artículo el como se ha usado a los diferentes Dioses cómo arma de manipulación y de dominación de masas.

La ciencia nos afirma que hemos de perder toda esperanza, que lo que hay es lo que vemos y cuando se cierran los ojos solo está la nada. ¿Pero es esto cierto? Como sabéis soy químico y por tanto mi pensamiento es científico pero por fortuna me he desprendido de los dogmas de la ciencia, que los tiene y no pocos, y que al igual que en las religiones generan una cerrazón absurda y un negacionismo en ciertos ámbitos que raya lo fanático. No podemos olvidarnos el contexto en el que se mueve la ciencia y que desde hace muchos siglos es la pura y dura oposición feroz a la iglesia. Es una lucha encarnizada entre los idealistas y los racionalistas-pragmáticos que se lleva librando desde hace milenios y que muchos autores han dejado reflejado en libros magníficos, como "El ocho". Son dos bandos feroces entre sí y uno de los puntos claves de esa lucha es si existe o no vida después de la muerte. Hemos de pensar que su existencia es la columna que sostiene el edificio de los idealistas (religiosos) y que muchos científicos (pragmáticos) atacan con ferocidad. A la ciencia le es muy difícil admitir que pueda existir vida tras la muerte pues el hacerlo presuponen que, falsamente, la religión vencería e involucionaríamos al oscurantismo del medievo,... y he de admitir que les entiendo en parte a tenor de las declaraciones de ciertos obispos, imanes... y ni hablamos de los fanáticos ultra-fanáticos del Isis o de otras religiones, causan autentico pavor... pero ese es otro tema. ¿Dónde me encuentro yo? Con ninguno de los dos, pues a mí solo me importa la verdad y ésta tal y como la intuyo, está en medio de ambas posiciones.

Los que habitualmente leéis mis artículos ya sabréis que creo firmemente en que hay vida después de la muerte y que lo hago no desde un punto de vista espiritual o religioso, no. Lo creo desde la más pura concepción científica. No me atrevo a afirmar como es ese otro mundo al que vamos, tampoco puedo afirmar que exista un ente llamado Dios, o si existe un infierno, un cielo o la reencarnación. Pero sí que estoy convencido de que existe, sea lo que sea. Sabéis que estoy firmemente convencido que existen indicios muy claros de que nuestra conciencia no es algo físico insertado en un lugar del cerebro en forma de molécula química, sino que está almacenada en forma de energía cuántica sostenida por nuestra red neuronal. La ausencia de ninguna prueba o mínimo indicio científico de cómo o dónde se almacena, la existencia de casos médicos bien documentados de recuperación de facultades perdidas por traumatismos incompatibles con esa conciencia física, los innumerables fenómenos mal llamados paranormales que tienen explicación con una mente de naturaleza cuántica y que a su vez encajan con las propiedades reales, verificadas científicamente, del mundo de las partículas subatómicas me hacen pensar que el ser humano en su esencia primordial: el yo, no es un ente de carne y hueso, es energético.

La semana pasada el doctor Robert Lanza, considerado por el New York Times como uno de los tres científicos mundiales más importantes, insinuó en su libro: "Biocentrismo: Cómo la vida y la conciencia son las claves para la comprensión de la naturaleza del Universo", que en efecto la vida no parece terminar con la muerte. Lanzó un concepto que hacía tiempo que maduraba en mi cabeza pero que no se atrevía a salir. Lanza teorizó, y estoy de acuerdo con él, que es la conciencia quien genera el cuerpo y no al revés y esa es la razón principal por la que esta no puede morir, pues la ley principal de la ciencia, contrastada como veraz, nos dice que: "La energía ni se crea ni se destruye, se transforma". Muchos no podréis entender como eso es posible, pero la misma ciencia en su hipótesis de la creación del Universo en verdad lo afirma. ¡Hemos estado tan ciegos! En el Big Bang lo que había era una gran masa de energía y partículas subatómicas concentrada que explotó y de esta surgió la materia: Los soles, los elementos químicos, los planteas... en el principio de todo estaba la energía, esa es la fuente original de todo, los pilares de lo que nos rodea. En efecto lo material, lo corpóreo surge de la energía y no al revés.  Si la conciencia es energía cuántica es a partir de ella que se formará nuestro cuerpo y no al revés. Por supuesto eso implica que al morir, la conciencia permanece. ¿Nos quedamos en forma de energía? ¿Pasamos a otro Universo paralelo? ¿Permanecemos en este pero en otro estado de energía? ¿Podemos reencarnarnos de nuevo? No lo sabemos, aunque estoy convencido de que no habrán querubines tocando un arpa cuando crucemos ese puente, debe ser un mundo muy diferente: el paraíso de las partículas subatómicas donde todo es posible e infinito.

Quizás muchas de las predicciones religiosas sean ciertas pues nada impide a una conciencia energética volver a materializarse en materia, es decir, reencarnarse. Quién sabe si en efecto existe un "infierno" o un "cielo", es posible que nuestro estado energético en la hora de nuestra muerte influya si vamos a un plano u otro, pues las partículas cuánticas pueden encontrarse en diferentes niveles de energía... Aunque finalmente se consiga demostrar que esto no termina con nuestro sepelio, la respuesta de si existe Dios o no, seguirá sin responderse científicamente, pues el que haya vida más allá de este plano de existencia no implica necesariamente la existencia de un ser superior, ni tampoco lo contrario. Pero el ser conscientes al 100%, tener la absoluta seguridad de que esto no termina aquí, cambiaría a la humanidad por completo.


El saber que esto es un mero tránsito en nuestra vida haría que relativizáramos las cosas materiales y banales de este mundo, ¿de qué nos serviría acaparar bienes si no nos van a servir de nada? Si somos conscientes de que la finalidad de esta vida es la de crecer en consciencia para pasar a otro plano superior, si sabemos con certeza que nuestros actos llevan a vibrar a nuestras partículas subatómicas en un nivel y no en otro y eso tiene consecuencias nuestras prioridades vitales cambiarían radicalmente. Todas las personas que han sufrido una ECM (Experiencia Cercana a la Muerte) y parecen haber tocado con la yema de sus dedos ese mundo tras este plano de existencia, han sufrido esa evolución de conciencia, de concepto de vida y de objetivos vitales. Pero hay muchos creyentes que a pesar de serlo no buscan esa elevación de su ser - me argumentaréis. Cierto, pero yo os pregunto, ¿esa gente en verdad cree en lo que practican o siguen unos ritos por tradición? Muchos de esos que, para que nos entendamos, en domingo van a misa y el resto de la semana roban, en verdad son unos descreídos y solo se aferran a unas tradiciones absurdas para justificar su mal quehacer diario. Hay un gran refrán que nos dice: Dime de que presumes y te diré de lo que careces. Esas personas si en verdad tuvieran la certeza completa de que hay algo más y que los actos en verdad tienen consecuencias, que lo que en oriente llaman Kharma no es una veleidad el subconsciente, cambiarían radicalmente de forma de actuar. De todas formas esperemos que la ciencia se atreva a quitarse sus tabús y demonios internos, encuentra la verdad y comprobemos si mis suposiciones son verdaderas.